La tregua rusa del Día de la Victoria se atascó en el punto más básico: no fue una tregua negociada. Moscú anunció una pausa unilateral y breve alrededor de sus conmemoraciones del 8 y 9 de mayo; Kyiv respondió con su propia propuesta, anticipada y más amplia, acusó a las fuerzas rusas de atacar después de que entrara en vigor y terminó diciendo que no veía motivos para respetar una pausa ligada al desfile ruso [1][
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La clave: no hubo un alto el fuego compartido
Rusia y Ucrania no anunciaron el mismo alto el fuego. Según Meduza, Moscú y Kyiv comunicaron el 4 de mayo pausas temporales por separado, sin coordinar sus decisiones: el Ministerio de Defensa ruso declaró una tregua por el Día de la Victoria para el 8 y 9 de mayo, mientras que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que Ucrania iniciaría la suya a medianoche del 6 de mayo [12].




