No fue una caída canadiense ni un cambio estructural lento. Fue una revalorización bursátil muy rápida: los inversores pasaron a ver Corea del Sur como una de las grandes exposiciones públicas a la infraestructura de inteligencia artificial.
Datos compilados por Bloomberg y citados por Moneycontrol situaron el valor de mercado de las empresas cotizadas en Corea en unos 4,59 billones de dólares —millones de millones— tras subir 71 % en lo que va de 2026; Canadá quedó cerca, en unos 4,5 billones, después de aumentar alrededor de 7 % [6]. Esa diferencia bastó para que Corea del Sur adelantara a Canadá en el séptimo lugar mundial.
La respuesta corta: el hardware de IA cambió las cuentas
El tirón vino de la demanda de empresas vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial. El KOSPI, principal índice surcoreano, acumulaba más de 70 % en el año, mientras el S&P/TSX Composite, la referencia de la bolsa canadiense, subía alrededor de 7 % [6].
La composición de cada mercado fue decisiva. Corea ofrecía una exposición bursátil mucho más directa a chips y componentes para IA; Canadá, en cambio, tenía un índice más cargado hacia recursos naturales y entidades financieras, sectores que no recibieron el mismo impulso de la fiebre por la IA [6].
Samsung y SK Hynix fueron el motor
El rally coreano se concentró en sus gigantes de semiconductores. Samsung Electronics y SK Hynix más que duplicaron su valor este año, y Samsung cruzó recientemente la barrera de 1 billón de dólares de valoración [7].
Detrás estuvo la demanda de chips utilizados en sistemas de IA. Chosun Biz informó que Korea Exchange atribuyó la subida a mejores resultados de semiconductores, mayor inversión global en IA y una demanda creciente de chips [4]. Otros reportes describieron a Corea del Sur como una beneficiaria clave de la cadena mundial de suministro de IA, especialmente en chips de memoria liderados por Samsung Electronics y SK Hynix [
1].
Canadá subió; Corea subió mucho más
La comparación no dice que Canadá se desplomara. Al contrario: su capitalización total aumentó cerca de 7 %, hasta unos 4,5 billones de dólares [6]. El problema, para el ranking, fue la velocidad coreana: la capitalización de las compañías cotizadas en Corea saltó 71 %, hasta unos 4,59 billones de dólares [
6].
En un año en el que los inversores premiaron la exposición al hardware de IA, esa diferencia sectorial pesó más que el tamaño histórico de los mercados. Corea quedó asociada a semiconductores; Canadá, a recursos naturales y finanzas, con un avance más gradual [6].
Una reordenación que venía de antes
El ascenso no empezó con Canadá. A finales de abril, Corea del Sur ya había superado al Reino Unido y se había convertido en el octavo mayor mercado bursátil del mundo: su capitalización había subido más de 45 % en 2026, hasta unos 4,04 billones de dólares, frente a unos 3,99 billones del mercado británico [8].
A comienzos de mayo, el KOSPI superó por primera vez los 7.000 puntos y la capitalización surcoreana rebasó los 6.000 billones de wones, según Chosun Biz [4]. Pocos días después, los datos recopilados por Bloomberg y publicados por Moneycontrol colocaron a Corea del Sur por encima de Canadá en la séptima posición [
6].
La cautela: el margen no es enorme
El adelantamiento es relevante, pero no irreversible. La distancia publicada era estrecha: unos 4,59 billones de dólares para Corea del Sur frente a unos 4,5 billones para Canadá [6].
Por ahora, la explicación es clara: el mercado global trató a Corea del Sur como una gran apuesta de la cadena de suministro de IA. Samsung, SK Hynix y otros valores ligados a semiconductores se dispararon, mientras la bolsa canadiense, más apoyada en recursos y finanzas, avanzó con mucha más calma. Esa revalorización de los chips de IA —no un desplome canadiense— fue lo que puso a Corea del Sur en el n.º 7 mundial [6][
7].





