Esa diferencia es clave. Una cosa era suspender ataques directos; otra, mucho más difícil, era decidir si los buques mercantes podían atravesar Ormuz bajo control iraní, con escolta respaldada por Estados Unidos o mediante una fórmula ambigua entre ambas partes.
A comienzos de mayo, las fuerzas estadounidenses avanzaron con un intento custodiado de reabrir el tránsito comercial. Informaciones de AP indicaron que solo dos buques mercantes habían pasado por una nueva ruta protegida por EE. UU., mientras cientos seguían bloqueados o sin poder salir .
Durante esa operación, el ejército estadounidense dijo que disparó contra fuerzas iraníes y hundió seis pequeñas embarcaciones iraníes que, según Washington, amenazaban o apuntaban contra barcos civiles . Reuters también informó que el ejército de EE. UU. dijo haber destruido seis lanchas iraníes, además de misiles de crucero y drones, después de que el presidente Donald Trump enviara a la Armada a escoltar petroleros varados por el estrecho en una campaña llamada Project Freedom
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El episodio no ocurrió en el vacío. Emiratos Árabes Unidos, aliado clave de Washington, afirmó que había sufrido un ataque iraní después de que la tregua ya estuviera en vigor, lo que reforzó la sensación de que el alto el fuego estaba siendo puesto a prueba también fuera del estrecho .
Estados Unidos encuadró el choque como una acción limitada y defensiva. Según esa lectura, las lanchas iraníes representaban una amenaza para buques civiles o comerciales, y las fuerzas estadounidenses actuaron para proteger una ruta destinada a restaurar el acceso marítimo .
Al mismo tiempo, Washington trató de separar el intercambio de fuego de una ruptura formal de la tregua. Mandos militares estadounidenses siguieron diciendo que el alto el fuego permanecía en vigor pese a los incidentes en Ormuz y a los ataques contra Emiratos Árabes Unidos . El Institute for the Study of War y el Critical Threats Project señalaron que Trump afirmó que los ataques iraníes más recientes no constituían una violación del alto el fuego porque no había habido fuego intenso o heavy firing
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La explicación iraní fue casi la imagen inversa. Medios vinculados al Estado iraní dijeron que la Marina de Irán disparó misiles, drones y cohetes cerca de buques de guerra estadounidenses que se aproximaban al estrecho de Ormuz, y describieron la acción como fuego de advertencia tras supuestos avisos ignorados por esas naves .
Esa narrativa presentó la respuesta iraní como disuasión, no como agresión contra la navegación civil. El Institute for the Study of War y el Critical Threats Project evaluaron que Irán intentaba demostrar su control sobre el estrecho ante los esfuerzos de EE. UU. por asegurar la libertad de navegación comercial . El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó además a Estados Unidos y a sus aliados de incumplimientos del alto el fuego que, según él, ponían en riesgo el transporte marítimo y energético por la vía
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Con la información disponible, la respuesta más prudente es que el alto el fuego no colapsó de manera clara ni formalmente reconocida. Mandos estadounidenses dijeron que seguía vigente . AP describió que la guerra corría el riesgo de reavivarse, pero que la tregua parecía sostenerse; Reuters, por su parte, habló de una tregua bajo presión o en peligro tras el intercambio de fuego
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Por eso el episodio se entiende mejor como una prueba seria del acuerdo del 8 de abril, no como su final automático. El choque mostró dos reclamaciones incompatibles: Washington dijo que estaba protegiendo el paso de barcos civiles por Ormuz; Teherán dijo que estaba advirtiendo a buques de guerra estadounidenses y afirmando su control sobre el estrecho .
El registro público citado no permite zanjar quién inició la confrontación. Sí muestra que ambos lados usaron el mismo episodio para defender visiones opuestas sobre una cuestión decisiva: quién tiene derecho a vigilar, proteger o controlar una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.