Reducir la carrera de la inteligencia artificial a qué chatbot abre más gente es tentador, pero incompleto. Bajo ese criterio, Google no va primero: ChatGPT sigue dominando la atención del consumidor. Pero declarar que Google está fuera de juego también sería un error. La batalla se está moviendo hacia un terreno donde la compañía tiene mucho músculo: chips propios, centros de datos, Google Cloud, modelos Gemini y productos que ya forman parte de la vida digital de millones de usuarios.[2][
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La lectura más prudente es esta: Google ha recuperado mucho terreno, pero todavía no ha cerrado la carrera.
La respuesta corta: Google ha vuelto al centro, pero no ha ganado todo
Según datos de Similarweb citados por BNext, hasta septiembre de 2025, ChatGPT concentraba cerca del 80% de las visitas globales a servicios de chat de IA acumuladas durante los tres años anteriores. Gemini, DeepSeek, Claude, Perplexity, Grok y Copilot seguían creciendo, pero todavía a distancia.[6]
Eso deja claro que, si se mide la IA por el hábito de abrir voluntariamente un chatbot, ChatGPT continúa siendo el rival a batir. Pero la carrera no tiene un solo marcador. TechNews recoge la visión de Thomas Kurian, director ejecutivo de Google Cloud, según la cual la estrategia de Google de combinar chips propios, centros de datos, modelos base y aplicaciones empieza a mostrar resultados. MarketBeat también describe la ventaja de Google como una capacidad de codiseño de pila completa: TPU, arquitectura de centros de datos y software trabajando juntos.[2][
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Por eso, la pregunta no se responde con un simple sí o no. En tráfico de chat de consumo, Google aún no lidera. En infraestructura, nube, distribución y capacidad de integrar IA en productos existentes, su posición se está fortaleciendo con rapidez.[2][
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Dos marcadores, dos conclusiones distintas
El primer marcador es el de la atención directa: cuántas personas entran a un servicio de chat de IA y lo usan como asistente principal. Ahí, los datos citados por Similarweb muestran una ventaja muy clara de ChatGPT, con cerca del 80% del tráfico global de servicios de chat de IA en los tres años previos a septiembre de 2025.[6]
El segundo marcador es el de plataforma: quién controla el cómputo, la nube, los modelos, los canales de distribución y los puntos de entrada al usuario. Ahí Google no solo compite con la app de Gemini. También cuenta con sus TPU —procesadores diseñados para cargas de IA—, sus centros de datos, Google Cloud, los modelos Gemini y productos como Búsqueda, Gmail, YouTube y Android.[2][
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Esa diferencia importa. Una empresa que depende de una sola aplicación debe convencer al usuario de abrirla cada día. Google, en cambio, puede insertar funciones de IA dentro de herramientas que muchos usuarios ya utilizan para buscar, escribir correos, ver videos, trabajar o usar el móvil.[4][
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Por qué Google vuelve a pesar en la carrera de la IA
1. Las TPU le dan margen en costes y suministro
La IA generativa no se decide solo por quién presenta el modelo más llamativo. También pesan el coste de entrenamiento e inferencia, la disponibilidad de chips, el consumo energético y la eficiencia de los centros de datos.
TechNews cita a Kurian al señalar que las TPU y los modelos Gemini son una ventaja de Google frente a alternativas como AWS Trainium y Amazon Nova, o Microsoft Maia y MAI. El mismo reporte afirma que Google no necesita depender, en la misma medida que algunos competidores, de GPU de Nvidia costosas ni de alianzas externas con modelos de Anthropic u OpenAI.[2]
Esto no significa que una TPU sea siempre mejor que una GPU en cualquier escenario. MarketBeat recuerda que la especialización de hardware puede aportar ventajas de eficiencia, pero también tiene una limitación: los ciclos de desarrollo de hardware rondan los tres años.[3]
La conclusión razonable es más matizada: cuanto más dependa la competencia de la IA del coste del cómputo, la energía, la cadena de suministro y la capacidad de los centros de datos, más valor tiene para Google contar con chips propios y una arquitectura diseñada de extremo a extremo.[2][
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2. Gemini puede llegar al usuario sin empezar desde cero
Gemini no compite solo como modelo. Compite como capa que puede distribuirse dentro de productos masivos.
ETtoday informa que Gemini ya se ha incorporado a Búsqueda, Gmail y YouTube, creando un ecosistema de IA que cruza el mercado de consumo y el empresarial. El mismo reporte sostiene que Google puede llevar estas funciones a miles de millones de usuarios gracias a su enorme red de servicios.[4]
Los ejemplos citados incluyen resúmenes de IA y AI Mode en Búsqueda, resúmenes y automatización en Gmail y Meet, integración en Android, herramientas creativas para YouTube y procesamiento de escenarios complejos en Waymo.[4] BNext también señala que Google está integrando sus modelos más avanzados en Gemini App, AI Overviews de Búsqueda y la plataforma para desarrolladores AI Studio.[
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Esa es una ventaja difícil de replicar para muchas startups de IA: Google no necesita que toda la adopción pase por una app independiente. Puede llevar la IA a la búsqueda, el correo, el video, el sistema operativo móvil y los flujos de trabajo en la nube.[4][
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3. Google Cloud empieza a convertir la IA en negocio
La carrera de la IA no terminará en una demostración de laboratorio ni en una tabla de benchmarks. También se decidirá en contratos empresariales, despliegues en la nube, consumo de cómputo y crecimiento de ingresos.
TechNews informa que la IA está ayudando a Google Cloud a crecer más rápido que sus competidores. Según ese reporte, Google Cloud registró ingresos de 17.700 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, un alza interanual del 48%; además, los ingresos de 2026 podrían superar los 70.000 millones de dólares, frente a 58.700 millones en todo 2025.[2]
Esos números no prueban por sí solos que Google haya ganado el mercado de la IA. Sí indican, en cambio, que la conversación se está desplazando: no basta con tener el modelo más comentado, también hay que convertirlo en servicios empresariales, uso de nube e ingresos sostenibles.[2][
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Dónde gana Google y dónde sigue por detrás
| Dimensión | Lectura prudente | Base de la lectura |
|---|---|---|
| Tráfico de chat de IA de consumo | ChatGPT sigue claramente por delante | Hasta septiembre de 2025, Similarweb atribuía a ChatGPT cerca del 80% de las visitas globales a servicios de chat de IA en los tres años previos.[ |
| Cómputo e infraestructura | Google es uno de los jugadores más completos | Los reportes destacan su combinación de TPU, centros de datos, software, modelos y productos.[ |
| Distribución de producto | Google tiene una ventaja poco común | Gemini se ha integrado en Búsqueda, Gmail, YouTube y otros entornos como Android, Meet y Waymo.[ |
| Comercialización en la nube | El impulso es fuerte, pero no decide por sí solo la carrera | TechNews informa que Google Cloud alcanzó 17.700 millones de dólares de ingresos en el cuarto trimestre de 2025, con un crecimiento interanual del 48%.[ |
| Narrativa de mercado | Google vuelve a estar en el centro de la conversación | BNext plantea que Gemini 3 ayudó a Google y DeepMind a regresar a la mesa principal de la competencia en IA.[ |
Por qué aún es pronto para cantar victoria
La principal razón es la misma que aparece en el primer marcador: ChatGPT conserva una ventaja enorme en tráfico y en asociación mental con la categoría de asistente de IA. Para muchos usuarios, la primera referencia sigue siendo ChatGPT, y la cifra cercana al 80% de visitas globales en servicios de chat de IA muestra el tamaño del reto para Gemini.[6]
La segunda razón es que distribución no equivale automáticamente a hábito. Que Google pueda llevar Gemini a Búsqueda, Gmail, YouTube, Android o Meet le da alcance inmediato, pero falta ver si esas funciones se convierten en usos frecuentes, retenidos y monetizables a largo plazo.[4][
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La tercera razón es que no existe una métrica pública única que declare al ganador de la IA. Capacidad de los modelos, coste de inferencia, suministro de centros de datos, adopción empresarial, ingresos de nube, ecosistema de desarrolladores y hábitos de consumo son batallas distintas. Google está mejorando en infraestructura, nube y distribución; ChatGPT, mientras tanto, sigue fuerte en el uso directo de chatbots de consumo.[2][
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Qué conviene vigilar ahora
1. Si Gemini reduce la brecha de uso con ChatGPT. Mientras ChatGPT mantenga una ventaja tan grande en visitas a servicios de chat de IA, Google seguirá teniendo un problema de preferencia directa del consumidor.[6]
2. Si las TPU ganan adopción fuera de Google. MarketBeat señala que las TPU se ofrecen a clientes a través de Google Cloud Platform. Si más empresas incorporan esa infraestructura en sus despliegues, el valor de las TPU no será solo interno para reducir costes, sino también comercial.[3]
3. Si Gemini se vuelve una función habitual dentro de productos existentes. La integración en Búsqueda, Gmail, YouTube, Android, Meet, Gemini App, AI Overviews y AI Studio muestra una ventaja de distribución; la prueba real será si los usuarios vuelven a esas funciones una y otra vez.[4][
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4. Si Google Cloud mantiene el crecimiento ligado a la IA. Los datos de ingresos citados por TechNews refuerzan la idea de que la monetización de la IA ya es parte central de la historia de Google. Lo importante será si ese crecimiento se sostiene en los próximos trimestres.[2]
Conclusión: Google no ha ganado, pero la partida se juega cada vez más en su cancha
No se puede afirmar que Google sea ya el ganador definitivo de la carrera de la IA. ChatGPT sigue teniendo una ventaja muy clara en tráfico de servicios de chat de consumo.[6]
Pero Google tampoco parece ya el perseguidor rezagado de los primeros años de la fiebre generativa. Sus TPU, centros de datos, Google Cloud, modelos Gemini y canales de distribución forman una ventaja de pila completa que pocos competidores pueden copiar con facilidad.[2][
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La respuesta más precisa es esta: Google no ha ganado silenciosamente toda la carrera de la IA, pero sí ha conseguido mover una parte importante del juego hacia donde es más fuerte. Si el futuro se decide por costes de cómputo, despliegue en la nube e integración en productos cotidianos, sus probabilidades suben. Si se mide por la primera opción que el usuario elige para hablar con una IA, ChatGPT sigue siendo el estándar que Google debe alcanzar.[2][
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