Lanzado en 1958, el Gran Salto Adelante reorganizó la vida rural en comunas y destinó trabajadores a la industria, incluida la producción de acero.
El conflicto nació de la disputa entre nacionalistas y comunistas por gobernar China.
Mao Zedong (1893 1976) lideró la revolución comunista china y proclamó la República Popular China el 1 de octubre de 1949.
La primera guerra sino japonesa (1894–1895) giró principalmente en torno a la influencia sobre Corea y terminó con la derrota de China y la cesión de Taiwán y las islas Pescadores a Japón.
La dinastía Yuan nació en medio de una conquista que duró décadas: Kublai Kan la proclamó en 1271, pero los mongoles no controlaron toda China hasta 1279.
La Rebelión Taiping fue una guerra civil contra la dinastía Qing que se extendió de 1850 a 1864.
La Rebelión de los Bóxers no tuvo una sola causa: el rechazo al poder extranjero se combinó con la pobreza, los desastres naturales y los conflictos locales relacionados con misioneros y conversos.
Fueron dos conflictos: Gran Bretaña combatió contra China entre 1839 y 1842; en la segunda guerra, de 1856 a 1860, se sumó Francia.
La práctica comenzó en China alrededor del siglo X y se relacionó con ideales de belleza y estatus.
La Ruta de la Seda era una red de caminos terrestres y marítimos que vinculó a China con otras sociedades mediante el comercio, la diplomacia y el intercambio cultural.
El Ejército de Terracota se creó para el complejo funerario de Qin Shi Huang, el primer emperador de China, no como una fuerza militar para usar en vida.
El confucianismo convirtió la conducta moral, el aprendizaje y las relaciones ordenadas en ideales centrales del gobierno y la sociedad imperiales.