Una fuente de la Armada rusa declaró al medio local Fontanka, con sede en San Petersburgo, que el Ministerio de Defensa decidió en silencio no celebrar el desfile, explicando: "Entiendes, ahora no es el momento para eso" . No se emitió ningún decreto presidencial que autorizara el desfile de 2026, y ninguna flota recibió órdenes de enviar barcos o personal a San Petersburgo; en años anteriores, los preparativos ya estarían muy avanzados a mediados de junio .
La trayectoria de las celebraciones del Día de la Armada en Rusia ilustra la seriedad con la que el Kremlin ha tomado la amenaza de los drones:
Las cancelaciones repetidas revelan varias lecciones más amplias sobre la guerra:
1. La 'retaguardia segura' es cosa del pasado. La creciente campaña de ataques profundos con drones de Ucrania ha obligado a Rusia a tratar sus propias ciudades principales —incluido el corazón simbólico de San Petersburgo— como zonas de posible combate .
2. Las ceremonias militares masivas se han convertido en un lastre para la seguridad. Un desfile predecible y densamente poblado de buques de guerra y liderazgo presenta un objetivo ideal. La Inteligencia de Defensa del Reino Unido señaló que las "preocupaciones de protección de la fuerza" que impulsan las cancelaciones se aplican igualmente a cualquier concentración similar de activos navales .
3. Ucrania ha impuesto una restricción estratégica a la postura naval rusa. La necesidad de proteger a los buques y al personal de los drones en sus bases de origen ha forzado a Rusia a dispersar sus activos navales y evitar el tipo de exhibición pública concentrada y predecible que tradicionalmente proyectaba poder naval .
4. El daño psicológico y de reputación es significativo. Cancelar un evento patriótico estrella, y hacerlo dos veces, indica al público ruso y al mundo que el Kremlin no puede asegurar ni siquiera su propio territorio simbólico contra los ataques ucranianos. Socava un pilar clave de la propaganda de guerra .
Rusia ha reemplazado supuestamente el desfile cancelado con un ejercicio marítimo, similar a su maniobra July Storm 2025, lo que le permite demostrar capacidades navales sin el riesgo concentrado de un desfile estático . Pero el mensaje es claro: la campaña de drones de Ucrania ha llegado a lo más profundo de Rusia, y ya no hay una forma sencilla para que el Kremlin realice una demostración de fuerza sin invitar a un ataque.