La palabra clave es presunto. Las fuentes disponibles no establecen que la Comisión haya concluido definitivamente que Google infringió las reglas en este expediente. Lo que muestran es una campaña de presión para que Bruselas complete el procedimiento y, si se acredita el incumplimiento, imponga una multa o sanciones .
Más de 30 organizaciones escribieron a la Comisión Europea para expresar «grave preocupación» por informes según los cuales una multa a Google se habría retrasado tras presiones de la Administración estadounidense . Para esos grupos, el problema no es únicamente el ritmo de una sanción concreta. El temor es que una demora atribuida a presiones externas dañe la confianza en la capacidad de la UE para hacer cumplir sus propias reglas digitales frente a plataformas con enorme poder de mercado
.
Por eso von der Leyen aparece como destinataria política del reclamo. Otras comunicaciones de la industria fueron dirigidas a la presidenta de la Comisión, a la responsable de Competencia Teresa Ribera y a la responsable de política tecnológica Henna Virkkunen, con el objetivo de acelerar una decisión en la investigación sobre las prácticas de búsqueda de Google .
Además, 18 organizaciones europeas de la industria y de consumidores pidieron a la Comisión que emitiera una decisión formal de incumplimiento contra Alphabet antes del 25 de marzo de 2026, fecha que describieron como el segundo aniversario de los procedimientos abiertos por la Comisión .
La presión llega desde coaliciones que se solapan, pero no son idénticas:
La carta de las organizaciones civiles se apoya en una preocupación concreta: que el retraso reportado haya llegado después de presiones de la Administración estadounidense . Para los firmantes, el riesgo es que la DMA parezca vulnerable a cálculos geopolíticos o comerciales, en lugar de aplicarse según los méritos jurídicos del caso
.
Editores, empresas tecnológicas y grupos de startups sostienen que los retrasos perjudican a negocios europeos que compiten en la economía digital . Un informe recogió que la coalición advertía de que empresas europeas estaban llegando a la quiebra mientras los reguladores seguían deliberando
.
La cobertura vinculada a Reuters describió la investigación sobre Google Search como un expediente de casi dos años cuando editores, tecnológicas y startups pidieron a los reguladores europeos cerrarlo en marzo de 2026 . Más tarde, MLex informó de que Google llevaba más de dos años investigada bajo la DMA por presuntas prácticas de autopreferencia
.
Los grupos no piden otra pausa, sino un paso final de aplicación. Según la coalición, la demanda se formula de distintas maneras: acelerar el caso y avanzar hacia una sanción , imponer una multa
, emitir una decisión formal de incumplimiento
o aplicar sanciones si se determina que Google vulneró las normas de competencia
.
La cautela sigue siendo importante: las fuentes no prueban que Google haya cometido una infracción en este expediente. Sí muestran, en cambio, que varios grupos quieren que la Comisión termine la investigación y actúe si se cumple el umbral legal necesario .
Las organizaciones presionan a la Comisión de von der Leyen porque la multa aplazada a Google se ha convertido en símbolo de tres debates a la vez: cómo resolver las acusaciones de autopreferencia en Search tras más de dos años de escrutinio, si los competidores europeos pueden confiar en una aplicación rápida de la DMA y si Bruselas puede imponer sus normas digitales sin que parezca que cede ante presiones externas .