La caída comenzó a acelerarse a finales de julio, tanto por su velocidad como por su magnitud. SK Hynix llegó a desplomarse un 47% desde su máximo histórico de junio, con una pérdida de valor de mercado estimada entre 470.000 y 600.000 millones de dólares. El retroceso estuvo relacionado con el temor a que la operación en torno a la inteligencia artificial estuviera demasiado concurrida y con la volatilidad provocada por posiciones financiadas con deuda .
Nvidia, SK Hynix, Samsung Electronics, Micron, AMD y TSMC llegaron a perder más de 100.000 millones de dólares de valor bursátil cada una . A comienzos de agosto, Samsung y SK Hynix acumulaban caídas mensuales del 23% y el 35%, respectivamente .
Uno de los detonantes fue la decisión de Goldman Sachs, en julio de 2025, de rebajar la recomendación sobre SK Hynix de «comprar» a «neutral». El banco advirtió de que la competencia creciente en el mercado de memoria de alto ancho de banda —HBM, por sus siglas en inglés— podía provocar la primera caída de precios de ese segmento . Las acciones de SK Hynix se desplomaron cerca de un 9% tras la recomendación, arrastrando a otros valores del sector .
La preocupación no se limitó a Goldman Sachs. Citi redujo en marzo de 2026 su precio objetivo para Micron al detectar debilidad en los precios al contado de la memoria DRAM, aunque mantuvo su recomendación de compra . En julio de 2026, el número de rebajas de recomendación o de precio objetivo alcanzó 828, el doble que el de mejoras, con las compañías tecnológicas y de semiconductores entre las más afectadas .
Para agosto, varias firmas surcoreanas también habían recortado sus objetivos para Samsung Electronics y SK Hynix . Sin embargo, el consenso no era unánime: Goldman Sachs recuperó una postura favorable y reiteró sus recomendaciones de compra sobre ambas compañías, mientras Citi sostuvo que el ciclo alcista de la memoria todavía se encontraba en una fase inicial . JPMorgan también señaló que los múltiplos P/E futuros, de entre 3,5 y 3,6 veces, parecían desconectados de los fundamentales, aunque advirtió de una volatilidad elevada y de una operativa dominada por las emociones .
El trasfondo de la venta masiva es una pregunta cada vez más incómoda: ¿generará el enorme gasto en centros de datos e infraestructura de IA beneficios proporcionales?
Una previsión de Broadcom inferior a las expectativas a comienzos de junio de 2026 ya había alimentado el temor a que el auge de la IA estuviera acompañado de una presión creciente sobre los márgenes . A finales de julio, el Nasdaq entró en territorio de corrección tras caer aproximadamente un 1,6% y situarse más de un 10% por debajo de su máximo de junio, el umbral técnico que define una corrección .
Samsung Electronics y SK Hynix son dos de los mayores proveedores mundiales de memoria HBM, un componente utilizado en los servidores que ejecutan aplicaciones de IA. Por eso, sus acciones reaccionan con especial sensibilidad a cualquier cambio en las expectativas de inversión de las grandes empresas tecnológicas .
El mercado asiático ha actuado como un amplificador de las sesiones negativas en Estados Unidos. Los inversores siguen de cerca la evolución nocturna de las acciones tecnológicas estadounidenses, de modo que una caída de Nvidia, AMD o Micron suele reflejarse pocas horas después en Seúl y Tokio .
El 28 de julio, el KOSPI llegó a hundirse alrededor de un 10% durante la sesión, lo que activó un mecanismo de interrupción temporal de la negociación para contener la volatilidad . SK Hynix cerró con una caída del 14,65% y Samsung Electronics perdió más del 13%. La oleada de ventas se desplazó después hacia Occidente: AMD, Intel y Micron también terminaron con fuertes descensos .
La misma dinámica se había visto el 17 de julio, cuando una nueva liquidación de valores estadounidenses vinculados a la IA golpeó a las compañías asiáticas. SoftBank cayó un 8,8%, mientras Tokyo Electron y Advantest retrocedieron alrededor de un 9% .
Los resultados empresariales tampoco han ofrecido el alivio esperado. SK Hynix comunicó un beneficio y unos ingresos trimestrales récord, pero no alcanzó las previsiones de los analistas; sus acciones cayeron más de un 10% en una sola sesión .
Samsung informó de un beneficio operativo preliminar del segundo trimestre aproximadamente 19 veces superior al del mismo periodo anterior, hasta unos 59.000 millones de dólares, pero sus acciones descendieron un 6,9% . El episodio mostró hasta qué punto las expectativas del mercado habían subido: buenos resultados ya no bastaban si no superaban ampliamente el listón fijado por los inversores.
SanDisk y Western Digital también fueron arrastradas por la venta masiva de los valores de memoria a finales de julio. La caída superior al 10% de SanDisk en la negociación previa a la apertura del mercado estadounidense el 6 de agosto reforzó la percepción de que la presión sobre los beneficios aún no había desaparecido .
El repunte récord de algunos valores fue seguido por una reversión igualmente brusca. Samsung y SK Hynix llegaron a subir entre un 27% y un 30% el 1 de agosto, pero los inversores comenzaron a cerrar posiciones financiadas con apalancamiento, lo que aceleró las ventas posteriores .
El KOSPI se había disparado un récord del 18% el viernes 1 de agosto y, apenas una sesión después, cayó un 5,1% . En julio, el índice perdió un 22,2%, su peor retroceso mensual desde octubre de 2008 .
Este tipo de movimientos no implica necesariamente que los fundamentales hayan cambiado en la misma proporción. Sí indica, en cambio, que el mercado estaba muy posicionado en el mismo lado de la operación y que, cuando cambió el sentimiento, las ventas forzadas intensificaron el descenso.
Samsung Electronics fue el valor relativamente más fuerte durante la sesión del 7 de agosto, probablemente gracias a una estructura de negocio más diversificada. Además de fabricar memoria, la compañía opera en fundición, chips lógicos y electrónica de consumo. SK Hynix, por su parte, tiene una exposición mucho mayor al negocio de memoria y, en particular, a la HBM .
La diferencia no siempre es visible: en algunas sesiones ambos valores han caído al mismo tiempo y más de un 6%, como ocurrió el 3 de agosto . Pero cuando el mercado castiga específicamente las expectativas sobre la memoria HBM, la concentración de SK Hynix en ese segmento puede hacer que su acción sea más vulnerable.
El debate de fondo sigue abierto. Una posibilidad es que las acciones de memoria estén atravesando una corrección cíclica dentro de un ciclo estructural de crecimiento impulsado por la IA. La otra es que el auge de la memoria esté alcanzando su techo y que los precios actuales hayan descontado demasiado crecimiento futuro.
Citi sostiene que la caída puede ser una oportunidad de compra y que el ciclo alcista todavía está en sus primeras etapas . Goldman Sachs también afirmó el 7 de agosto que la volatilidad reciente había llevado las expectativas fundamentales del mercado a un nivel excesivamente pesimista .
Pero la velocidad del desplome, la ola récord de rebajas de analistas y las dudas persistentes sobre el retorno del gasto en IA revelan una incertidumbre profunda. La demanda de HBM puede seguir creciendo, pero los inversores ya no están dispuestos a asumir que ese crecimiento garantizará por sí solo los márgenes y las valoraciones actuales.
Por ahora, la venta masiva deja una lección clara: incluso las áreas de mayor crecimiento de la economía de la inteligencia artificial no están protegidas contra la gravedad del mercado.