La caída resulta más pronunciada si se observa el beneficio ajustado que el resultado neto reportado. Según Morningstar, Xiaomi obtuvo un beneficio neto de 9.460 millones de RMB, un 20,5% menos interanual, frente al descenso del 42,6% en el beneficio ajustado.
El margen bruto del grupo también se deterioró: pasó del 22,5% al 19,8%. El aumento del coste de los componentes y la fuerte competencia fueron dos de los principales obstáculos para la rentabilidad.
Los ingresos de smartphones descendieron un 7,5%, hasta 42.100 millones de RMB. Xiaomi envió 31,2 millones de teléfonos, un 26,5% menos que en el mismo trimestre del año anterior, en parte porque redujo los envíos de modelos de gama media y baja. La menor demanda en un contexto de componentes más caros también contribuyó al retroceso.
El impacto se reflejó directamente en los márgenes. El margen bruto de smartphones cayó al 8,5%, frente al 11,5% de un año antes.
La compañía subió precios y orientó su catálogo hacia dispositivos más caros, pero esa estrategia no bastó para compensar el aumento del coste de la memoria y de otros componentes. El precio medio de venta de sus smartphones alcanzó un récord de 1.351 RMB, un 25,9% más, mientras que los modelos premium ya representaban el 32,1% de las ventas de smartphones de Xiaomi en China.
El resultado es una combinación reveladora: precios medios más altos, menos unidades vendidas y márgenes más estrechos. La estrategia de subir de gama ayudó a amortiguar el golpe sobre los ingresos, pero no revirtió la presión estructural sobre el negocio móvil. Los informes disponibles señalan el encarecimiento de la memoria como un factor clave, aunque no permiten determinar cuánto de la escasez se debió a las decisiones de asignación de un fabricante concreto.
También se ha relacionado la escasez con la prioridad que grandes fabricantes de memoria, como Samsung y SK Hynix, habrían dado a productos destinados a centros de datos de inteligencia artificial frente a la memoria convencional para móviles. Sin embargo, los extractos de las fuentes proporcionadas no permiten cuantificar de forma independiente la contribución exacta de esa reasignación al problema de Xiaomi.
El segmento de vehículos eléctricos inteligentes, inteligencia artificial y otras nuevas iniciativas generó 24.900 millones de RMB en ingresos durante el segundo trimestre, un 17,1% más interanual. De esa cifra, 23.900 millones de RMB procedieron de los vehículos eléctricos inteligentes y 1.000 millones de RMB de otras actividades relacionadas, incluidos ingresos de IA vinculados a la serie de modelos de lenguaje de gran escala Xiaomi MiMo.
Xiaomi entregó 104.199 vehículos durante el trimestre. Además, las entregas acumuladas de la serie SU7 superaron las 500.000 unidades, según el resumen de resultados disponible.
El crecimiento, no obstante, llegó acompañado de elevados costes de inversión. El segmento registró una pérdida operativa de 2.600 millones de RMB y un margen bruto del 19,2%. Como la división agrupa la venta de vehículos con las operaciones de IA y otras nuevas iniciativas, su pérdida operativa no debe interpretarse como una medida aislada de la rentabilidad del negocio automovilístico.
La dirección de Xiaomi afirmó que la etapa más dura de presión sobre el negocio de smartphones ya habría quedado atrás y prevé que el ritmo de aumento de los precios de la memoria se modere durante la segunda mitad de 2026.
La compañía mantiene además un objetivo de 550.000 entregas de vehículos en todo el año, según informaciones previas a la publicación de los resultados. La gama de SUV SkyNomad, con los modelos N70 Max y N90 Max, tiene previsto llegar al mercado en septiembre. La documentación oficial de Xiaomi fija sus precios de preventa en 259.900 RMB y 299.900 RMB, respectivamente.
El reto queda definido por dos variables. La primera es si la moderación del coste de la memoria permitirá recuperar los márgenes de los smartphones. La segunda, si Xiaomi podrá convertir el crecimiento de las entregas de vehículos eléctricos en una rentabilidad sostenible. Los resultados del segundo trimestre muestran que la empresa está ganando escala, pero todavía no beneficios operativos en esta nueva división.
La caída resulta más pronunciada si se observa el beneficio ajustado que el resultado neto reportado. Según Morningstar, Xiaomi obtuvo un beneficio neto de 9.460 millones de RMB, un 20,5% menos interanual, frente al descenso del 42,6% en el beneficio ajustado.
El margen bruto del grupo también se deterioró: pasó del 22,5% al 19,8%. El aumento del coste de los componentes y la fuerte competencia fueron dos de los principales obstáculos para la rentabilidad.
Los ingresos de smartphones descendieron un 7,5%, hasta 42.100 millones de RMB. Xiaomi envió 31,2 millones de teléfonos, un 26,5% menos que en el mismo trimestre del año anterior, en parte porque redujo los envíos de modelos de gama media y baja. La menor demanda en un contexto de componentes más caros también contribuyó al retroceso.
El impacto se reflejó directamente en los márgenes. El margen bruto de smartphones cayó al 8,5%, frente al 11,5% de un año antes.
La compañía subió precios y orientó su catálogo hacia dispositivos más caros, pero esa estrategia no bastó para compensar el aumento del coste de la memoria y de otros componentes. El precio medio de venta de sus smartphones alcanzó un récord de 1.351 RMB, un 25,9% más, mientras que los modelos premium ya representaban el 32,1% de las ventas de smartphones de Xiaomi en China.
El resultado es una combinación reveladora: precios medios más altos, menos unidades vendidas y márgenes más estrechos. La estrategia de subir de gama ayudó a amortiguar el golpe sobre los ingresos, pero no revirtió la presión estructural sobre el negocio móvil. Los informes disponibles señalan el encarecimiento de la memoria como un factor clave, aunque no permiten determinar cuánto de la escasez se debió a las decisiones de asignación de un fabricante concreto.
También se ha relacionado la escasez con la prioridad que grandes fabricantes de memoria, como Samsung y SK Hynix, habrían dado a productos destinados a centros de datos de inteligencia artificial frente a la memoria convencional para móviles. Sin embargo, los extractos de las fuentes proporcionadas no permiten cuantificar de forma independiente la contribución exacta de esa reasignación al problema de Xiaomi.
El segmento de vehículos eléctricos inteligentes, inteligencia artificial y otras nuevas iniciativas generó 24.900 millones de RMB en ingresos durante el segundo trimestre, un 17,1% más interanual. De esa cifra, 23.900 millones de RMB procedieron de los vehículos eléctricos inteligentes y 1.000 millones de RMB de otras actividades relacionadas, incluidos ingresos de IA vinculados a la serie de modelos de lenguaje de gran escala Xiaomi MiMo.
Xiaomi entregó 104.199 vehículos durante el trimestre. Además, las entregas acumuladas de la serie SU7 superaron las 500.000 unidades, según el resumen de resultados disponible.
El crecimiento, no obstante, llegó acompañado de elevados costes de inversión. El segmento registró una pérdida operativa de 2.600 millones de RMB y un margen bruto del 19,2%. Como la división agrupa la venta de vehículos con las operaciones de IA y otras nuevas iniciativas, su pérdida operativa no debe interpretarse como una medida aislada de la rentabilidad del negocio automovilístico.
La dirección de Xiaomi afirmó que la etapa más dura de presión sobre el negocio de smartphones ya habría quedado atrás y prevé que el ritmo de aumento de los precios de la memoria se modere durante la segunda mitad de 2026.
La compañía mantiene además un objetivo de 550.000 entregas de vehículos en todo el año, según informaciones previas a la publicación de los resultados. La gama de SUV SkyNomad, con los modelos N70 Max y N90 Max, tiene previsto llegar al mercado en septiembre. La documentación oficial de Xiaomi fija sus precios de preventa en 259.900 RMB y 299.900 RMB, respectivamente.
El reto queda definido por dos variables. La primera es si la moderación del coste de la memoria permitirá recuperar los márgenes de los smartphones. La segunda, si Xiaomi podrá convertir el crecimiento de las entregas de vehículos eléctricos en una rentabilidad sostenible. Los resultados del segundo trimestre muestran que la empresa está ganando escala, pero todavía no beneficios operativos en esta nueva división.