El funeral del Dr. Abu Aoun se celebró al mediodía en el patio del Hospital de los Mártires de Al-Aqsa, una ceremonia sobria que evidenció la casi total ausencia de seguridad para el personal médico en el enclave . Él era el último nombre en una larga lista de sanitarios palestinos muertos desde que comenzó la guerra
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La violencia no empezó con la muerte del Dr. Abu Aoun, sino que se intensificó drásticamente desde la víspera de la festividad, el martes 26 de mayo, y continuó hasta el viernes 30. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) confirmó que al menos 26 palestinos murieron en toda la Franja de Gaza durante ese periodo . El organismo informó que 12 de esas víctimas perecieron en solo tres ataques aéreos perpetrados el 26 de mayo, mientras que una adolescente sucumbió a las heridas de un bombardeo del día anterior
. El Ministerio de Salud gazatí reportó una cifra aún mayor en un lapso más corto: 16 palestinos muertos y 39 heridos en apenas 48 horas
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Los ataques fueron generalizados. En el primer día del Eid, un bombardeo nocturno contra un edificio residencial en el barrio de Al-Rimal, en la ciudad de Gaza, mató al menos a 10 personas e hirió a otras 20. Cuatro niños figuraban entre los fallecidos . Drones israelíes atacaron el barrio de Zeitún y se registraron múltiples ofensivas en el centro y sur de la Franja
. La festividad no estuvo marcada por celebraciones, sino por el estruendo de las explosiones y la desesperada búsqueda entre los escombros.
El alto el fuego de octubre de 2025, negociado por EE. UU., Egipto, Catar y Turquía, fue concebido para detener las principales operaciones de combate y trazar un camino hacia una paz duradera . Establecía obligaciones vinculantes para ambas partes, que incluían el cese de las hostilidades, un aumento significativo de la ayuda humanitaria y una liberación gradual de rehenes y prisioneros
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Para mayo de 2026, la tregua ya era una cáscara vacía. Las autoridades palestinas calculan que Israel ha violado el acuerdo en unas 3,000 ocasiones desde su entrada en vigor . La ONU ha documentado que 922 palestinos han muerto a manos del ejército israelí desde que se anunció la tregua, lo que eleva la cifra total de víctimas mortales desde el 7 de octubre de 2023 a cerca de 73,000, según las autoridades sanitarias locales
. Tanto Israel como las facciones palestinas intercambian acusaciones de incumplimiento casi a diario, pero el acuerdo no ha logrado frenar el derramamiento de sangre
. La violencia del Eid al-Adha no fue una ruptura repentina, sino la intensificación de un patrón que se venía gestando durante meses.
Entre el 28 y 29 de mayo de 2026, en un desafío directo al alto el fuego, el primer ministro Benjamín Netanyahu declaró en una conferencia en la Cisjordania ocupada que había ordenado a las fuerzas armadas tomar el control del 70% de la Franja de Gaza . Según la tregua, a Israel se le permitía mantener temporalmente cerca del 53% del territorio y se esperaba que cediera terreno gradualmente como parte de un plan de paz por fases
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«A estas alturas, controlamos por completo el 60% del territorio de la Franja de Gaza… y mi directriz es llegar al… 70%», afirmó Netanyahu . Cuando un asistente gritó que Israel debía tomar «el 100%», el primer ministro respondió: «Vamos por orden. Primero el 70%… empecemos por ahí»
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En lugar de retirarse, el ejército israelí ha ido ampliando lentamente su presencia, confinando a los 2.1 millones de residentes de Gaza en un espacio cada vez más reducido . Hamás condenó de inmediato la medida como una «violación flagrante» del alto el fuego
. Observadores internacionales la calificaron como una amenaza directa contra lo poco que quedaba de la tregua
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El desarme de Hamás es el pilar central del plan de paz respaldado por Estados Unidos. Sin él, el resto del acuerdo no puede avanzar. Pero las negociaciones entre Hamás y la Junta de Paz —la coalición internacional encargada de supervisar el alto el fuego— se encuentran prácticamente congeladas desde abril de 2026 .
Hamás ha «rechazado rotundamente el desarme total», insistiendo en que no entregará sus armas sin la creación de un Estado palestino independiente . Las conversaciones en El Cairo entre una delegación de Hamás y la Junta de Paz, lideradas por el Alto Representante para Gaza, Nickolay Mladenov, llegaron a un punto muerto, y fuentes palestinas informaron de que habían colapsado
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El 26 de mayo, la Junta de Paz emitió un comunicado público contundente que no dejó lugar a la ambigüedad: «En esta etapa, el principal obstáculo para la plena implementación sigue siendo la negativa de Hamás a aceptar una desmovilización verificada, a renunciar al control coercitivo y a permitir una transición civil genuina en Gaza» . La Junta presionó al Consejo de Seguridad de la ONU para forzar el cumplimiento por parte de Hamás, pero sin un marco de desarme establecido y con una violencia que se intensifica sobre el terreno, el camino hacia una solución política duradera se ha estrechado de forma drástica.