Esta estructura no es casualidad. La Ley de Comercio de Valores alemana (WpHG, por sus siglas en alemán) establece que superar el umbral del 30% de los derechos de voto en una empresa cotizada obliga a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) obligatoria por todas las acciones restantes. Al mantener su interés económico total en el 19,5% —y estructurar una parte a través de instrumentos en lugar de derechos de voto directos—, Uber ejerce una enorme influencia sin activar ese disparador legal, lo que le da margen para negociar sin estar forzado a pujar por toda la empresa .
Uber inició esta agresiva campaña en abril de 2026 con una compra directa al mayor accionista individual de Delivery Hero. El 17 de abril, Prosus, el inversor tecnológico neerlandés, vendió una participación del 4,5% en Delivery Hero a Uber por 20€ por acción, una prima de aproximadamente el 22% sobre el precio medio ponderado por volumen del último mes . La transacción, valorada en unos 270 millones de euros, también sirvió para que Prosus cumpliera con los compromisos adquiridos con la Comisión Europea en relación con su propia compra de Just Eat Takeaway.com
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Este primer movimiento no pasó desapercibido. Los analistas de Jefferies se quedaron "desconcertados" por el precio que Prosus aceptó, lo que marcó el inicio de un rápido y decidido avance de Uber para consolidar su posición antes de una oferta formal .
El 23 de mayo de 2026, Delivery Hero confirmó que había recibido una propuesta formal indicativa de Uber para adquirir todas las acciones en circulación a 33€ por título, valorando la compañía en aproximadamente 10.000 millones de euros (unos 11.600 millones de dólares) . La respuesta de la empresa fue comedida, limitándose a afirmar que seguía "plenamente centrada en ejecutar su proceso de revisión estratégica"
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El mercado pronto supo que 33€ no era suficiente. El propio CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, voló personalmente a Oslo para presentar una oferta al alza a la presidenta del consejo de supervisión de Delivery Hero, Kristin Skogen Lund, quien la rechazó . Lejos de rendirse, Uber fue directamente a uno de los mayores accionistas de Delivery Hero con una propuesta de 38€ por acción, pero también fue firmemente rechazada
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Varios accionistas de peso han trazado una línea roja, declarando al Financial Times que no respaldarán un acuerdo a menos que el precio supere los 40€ por acción . Esa contraoferta representaría una prima de aproximadamente el 19% sobre el precio de cierre de la acción antes del anuncio y elevaría la valoración total a unos 13.000 millones de euros
. En respuesta, el consejo de administración de Uber se reunió el sábado 23 de mayo para deliberar sobre una posible mejora de su oferta, lo que indica que la compañía se está planteando seriamente hasta dónde está dispuesta a llegar
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Añadiendo más complejidad al tablero, DoorDash ha entrado en la refriega, pero con un objetivo diferente. En lugar de perseguir a toda la compañía, DoorDash ha mantenido conversaciones exploratorias para adquirir Talabat, el valioso negocio de comercio rápido de Delivery Hero en Oriente Medio . La revisión estratégica en curso de Delivery Hero ha contemplado la posibilidad de vender Talabat por separado, y la presencia de DoorDash crea una vía de negociación paralela. Mientras Uber persigue al grupo entero, DoorDash se posiciona para hacerse con uno de sus activos regionales más valiosos
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Incluso si ambas partes acuerdan un precio, la operación está lejos de cerrarse. Los analistas han señalado importantes riesgos antimonopolio. Uber Eats y la constelación de marcas de Delivery Hero —incluyendo Foodpanda, Glovo y Yemeksepeti— compiten directamente en aproximadamente 22 mercados de Europa, América Latina, Oriente Medio y Asia . Es casi seguro que, tanto los reguladores de la UE como las autoridades nacionales de competencia, exigirían desinversiones significativas en los territorios donde sus actividades se solapan antes de aprobar cualquier fusión. Un precedente reciente es muy elocuente: la Comisión Europea exigió importantes remedios en la adquisición de Just Eat Takeaway.com por parte de Prosus, una lección que los artífices de esta operación no olvidan
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El panorama se complica aún más por un cambio de liderazgo en la cúpula de Delivery Hero. El fundador y CEO, Niklas Östberg, anunció que dejará su cargo en marzo de 2027, poniendo fin a su larga etapa como primer ejecutivo. El proceso de sucesión ya está en marcha, lo que añade una capa extra de incertidumbre a la dirección estratégica de la compañía en un momento crucial .
La batalla por Delivery Hero es mucho más que una simple compra. Es una partida de ajedrez multidimensional que involucra leyes estratégicas de participaciones accionariales, pretendientes rivales, reguladores de competencia, accionistas activistas y una empresa en plena transición. El desenlace probablemente redefinirá el mapa global del reparto de comida a domicilio durante años.
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