En mayo de 2026, Rhys Hibbert, de 48 años, se convirtió en el primer paciente reportado en someterse con éxito a la extirpación de un tumor cerebral con asistencia de IA en directo. El sistema desarrollado por la UCL analizó vídeo endoscópico y codificó por colores estructuras como nervios y vasos sanguíneos para ay...
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What was the world’s first real-time AI-guided brain-tumor removal procedure at London’s National Hospital for Neurology and Neurosurgery, w. Article summary: In May 2026, surgeons at London’s National Hospital for Neurology and Neurosurgery carried out what UCL Hospitals described as the world’s first successful brain-tumour removal using live, real-time AI assistance. The pa. Topic tags: general, general web. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with fake numbers, clic
En mayo de 2026, los cirujanos del National Hospital for Neurology and Neurosurgery de Londres realizaron lo que University College London Hospitals describió como la primera extirpación exitosa de un tumor cerebral con asistencia de inteligencia artificial en tiempo real. El paciente fue Rhys Hibbert, un hombre de 48 años cuyo tumor de 11 milímetros en la glándula pituitaria estaba afectando a su visión. 125
La IA no “operó” por sí sola. Su función fue ofrecer al equipo una capa adicional de información visual durante una intervención endoscópica especialmente delicada. Las decisiones y el control del procedimiento permanecieron en todo momento en manos de los neurocirujanos.
Para llegar al tumor situado en la base del cráneo, el equipo empleó un endoscopio. El sistema de IA, desarrollado a partir de trabajos asociados al Hawkes Institute de la University College London (UCL), analizó la señal de vídeo en directo y destacó mediante colores distintas estructuras visibles en el campo quirúrgico.
Entre ellas estaban nervios y vasos sanguíneos que los cirujanos debían reconocer y evitar. La zona de la hipófisis es particularmente compleja: estructuras críticas, como los nervios ópticos y grandes vasos, se encuentran muy cerca unas de otras. Distinguir con precisión cada tejido resulta esencial para reducir el riesgo de complicaciones graves. 56
La UCL y el hospital UCLH ya habían descrito esta línea de investigación como un esfuerzo para localizar tumores pequeños y estructuras importantes alrededor de la glándula pituitaria. 19
Rhys Hibbert, residente en Bedfordshire y gerente de atención al cliente, tenía un tumor benigno de 11 milímetros que crecía en la glándula pituitaria, en la base del cráneo. Según los reportes, el crecimiento amenazaba con empeorar de forma inminente su visión. 367
Tras la intervención, Hibbert contó que al despertar podía ver la habitación con claridad. También se informó de que caminaba de forma independiente una semana después, que más tarde regresó a su empleo y que describía un campo visual mucho más amplio. 5
La herramienta fue diseñada para interpretar el vídeo quirúrgico mientras se desarrollaba la intervención. Entre sus funciones reportadas estaban reconocer:
Por tanto, se trató de una herramienta de orientación intraoperatoria, no de un cirujano robótico. La IA no tomó decisiones independientes, no manejó los instrumentos ni sustituyó el criterio de los neurocirujanos. El equipo médico mantuvo el control durante toda la operación. 5
La comparación más clara es la de un “segundo par de ojos” experto: un programa capaz de revisar continuamente la imagen de la cámara y llamar la atención sobre anatomía que puede ser difícil de identificar con rapidez en un espacio reducido y cambiante.
La información disponible describe el sistema como el resultado de aproximadamente una década de desarrollo liderado por la UCL para interpretar en tiempo real vídeos endoscópicos quirúrgicos complejos. Fue entrenado con datos procedentes de vídeos de operaciones para reconocer anatomía, instrumentos y sus interacciones durante una intervención. 2
Sin embargo, la evidencia reunida para este artículo no confirma detalles precisos sobre el hardware utilizado —incluidas configuraciones específicas de NVIDIA Clara IGX— ni ofrece un desglose verificado de una posible financiación del National Institute for Health and Care Research (NIHR) del Reino Unido y Google. Esos elementos no deben darse por confirmados con la información disponible.
La cirugía cerebral es un entorno de alto riesgo para la automatización. Un sistema de IA puede detectar patrones con rapidez, pero el equipo quirúrgico debe interpretar esas señales según la anatomía concreta del paciente y decidir cómo actuar. En esta operación, la tecnología se planteó como apoyo a la decisión clínica, no como sustituto de la experiencia ni de la responsabilidad médica. 56
Esa diferencia es clave para entender el alcance del avance. El procedimiento sugiere que una IA puede analizar imágenes quirúrgicas en directo con la suficiente rapidez como para aportar información útil durante una operación realizada por personas. No demuestra, por sí solo, que la cirugía asistida por IA sea más segura que la convencional en todos los pacientes o intervenciones.
La visión a largo plazo del equipo es crear un asistente quirúrgico avanzado que pueda recurrir al conocimiento de expertos durante una operación, descrito en algunos reportes como una especie de “ChatGPT para cirujanos”, pero dejando el criterio y el control en manos de los profesionales. 13
La información suministrada no confirma el tamaño, el calendario ni los objetivos de un eventual ensayo clínico más amplio. Para evaluar la tecnología harían falta estudios prospectivos que midieran su rendimiento con distintos cirujanos, pacientes y procedimientos, además de comprobar si su asistencia mejora realmente los resultados.
Por ahora, la intervención londinense debe entenderse como una demostración temprana, aunque relevante: la IA puede ayudar a cartografiar anatomía delicada durante la extirpación de un tumor cerebral mientras los cirujanos siguen siendo responsables de cada paso. La recuperación reportada de Hibbert resulta alentadora, pero el futuro de la cirugía asistida por IA dependerá de una validación clínica que vaya mucho más allá de un único caso.
Studio Global AI
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En mayo de 2026, Rhys Hibbert, de 48 años, se convirtió en el primer paciente reportado en someterse con éxito a la extirpación de un tumor cerebral con asistencia de IA en directo.
En mayo de 2026, Rhys Hibbert, de 48 años, se convirtió en el primer paciente reportado en someterse con éxito a la extirpación de un tumor cerebral con asistencia de IA en directo. El sistema desarrollado por la UCL analizó vídeo endoscópico y codificó por colores estructuras como nervios y vasos sanguíneos para ayudar a los cirujanos a identificarlas en la estrecha región de la base del cráneo.
Hibbert recuperó la visión y posteriormente volvió a su trabajo, pero los posibles beneficios de seguridad de la cirugía asistida por IA aún deben validarse más allá de este caso.