La señal presenta una significación estadística de 4,81 sigma, lo que respalda la detección .
La señal de HDO permitió estimar la proporción de deuterio respecto al hidrógeno (D/H) presente en el agua de WASP-39b. El valor obtenido fue de 4,0^{+1,3}_{-1,1} × 10⁻³ .
La cifra es considerablemente mayor que las proporciones D/H medidas en Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Al mismo tiempo, se solapa numéricamente con valores observados en algunos entornos protostelares y en objetos del sistema solar interior .
En términos sencillos, la atmósfera observada contiene una cantidad de deuterio relativamente elevada. Esa composición puede conservar información sobre el lugar donde se formó el planeta o sobre los procesos que transformaron su atmósfera con el paso del tiempo.
El preprint plantea dos escenarios principales para explicar la elevada proporción de deuterio de WASP-39b .
El planeta pudo formarse lejos de su estrella, más allá de la llamada línea de nieve: la zona del disco protoplanetario donde las temperaturas permiten que el agua se congele y forme hielo.
En esas regiones frías, los hielos ricos en deuterio podrían haberse condensado y quedado incorporados a los materiales que dieron origen al planeta. Más tarde, WASP-39b habría migrado hacia su órbita actual, mucho más cercana a su estrella, conservando parte de esa huella isotópica primordial .
La segunda posibilidad es que el enriquecimiento se haya producido después de la formación del planeta. Las reacciones fotoquímicas en las capas superiores de la atmósfera, combinadas con el transporte vertical y la pérdida preferente del hidrógeno más ligero hacia el espacio, podrían haber aumentado gradualmente la proporción de deuterio en la atmósfera que hoy observa el JWST .
Por ahora, los datos no permiten decidir cuál de los dos escenarios explica mejor la señal. Ambos muestran por qué las proporciones isotópicas pueden funcionar como una especie de registro químico de la historia de un planeta.
WASP-39b es un gigante gaseoso extremadamente caliente y, según cualquier criterio conocido, no es habitable. Sin embargo, la detección representa una prueba de concepto importante para la ciencia de los exoplanetas .
La proporción D/H puede ayudar a rastrear la historia del agua de un mundo. En la Tierra, la proporción de deuterio en los océanos aporta información sobre cómo llegó el agua y permite comparar posibles fuentes, como asteroides y cometas .
Si en el futuro los astrónomos logran aplicar esta técnica a un exoplaneta rocoso y templado, podrían investigar cuestiones fundamentales:
Las respuestas ayudarían a evaluar si un mundo rocoso pudo conservar agua líquida en su superficie y, por tanto, si reúne algunas de las condiciones necesarias para albergar vida .
La detección de HDO en WASP-39b no convierte a este planeta en un candidato habitable. Lo que demuestra es que el JWST tiene la sensibilidad necesaria para rastrear una huella isotópica clave. Ese avance puede acercar a los investigadores a una pregunta mucho más ambiciosa: cómo distinguir, entre los mundos lejanos, cuáles tuvieron una historia del agua compatible con la habitabilidad.