La operación valoró ICEYE en más de 10.000 millones de euros, aproximadamente cuatro veces los 2.400 millones de euros que se le atribuían apenas seis meses antes . La ronda se cerró en junio y combinó 450 millones de euros de capital nuevo con 550 millones de euros en operaciones secundarias, es decir, ventas de acciones de inversores existentes .
La cantidad exacta aportada por el Scaleup Europe Fund no está descrita de forma idéntica en todas las informaciones disponibles: Bloomberg y Silicon Republic sitúan la contribución en 300 millones de euros, mientras que EQT y otros comunicados hablan de los 450 millones de euros de capital primario de la Serie F .
El fondo fue propuesto por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su discurso sobre el estado de la Unión de 2025. La iniciativa responde a una carencia que Bruselas considera persistente: muchas empresas tecnológicas europeas encuentran financiación inicial, pero tienen más dificultades para conseguir el capital necesario para crecer a escala mundial y terminan buscando financiación fuera de Europa, especialmente en Silicon Valley .
La Comisión Europea completó los últimos pasos legales para crear el fondo el 4 de agosto de 2026, solo un día antes de anunciar la operación con ICEYE . El vehículo quedó establecido como parte del Fondo del Consejo Europeo de Innovación (EIC Fund) .
Sus principales características son:
El mandato del Scaleup Europe Fund abarca sectores considerados estratégicos para la competitividad y la autonomía tecnológica europeas :
El grupo inicial de inversores incluye a Novo Holdings, EIFO —el fondo danés de exportación e inversión—, CriteriaCaixa, Santander a través de Mouro Capital, APG Asset Management en nombre del fondo de pensiones neerlandés ABP, Wallenberg Investments, Allianz y la Comisión Europea mediante el EIC Fund .
Con sede en Finlandia desde 2014, ICEYE desarrolla, fabrica y opera la que la compañía describe como la mayor constelación mundial de satélites de radar de apertura sintética .
A diferencia de los satélites que dependen de cámaras ópticas, los sistemas SAR utilizan señales de radar para observar la superficie terrestre. Eso les permite generar imágenes de día y de noche, incluso cuando hay nubes o condiciones meteorológicas adversas.
La tecnología de ICEYE se utiliza en varias áreas:
La empresa prevé superar los 1.000 millones de euros de ingresos en 2027, impulsada por el aumento de la demanda de capacidades de defensa y de sistemas espaciales bajo control soberano europeo .
ICEYE planea aumentar de forma drástica su capacidad de producción :
La empresa ya trabaja a un ritmo aproximado de un satélite por semana, aunque cada unidad requiere entre 10 y 11 semanas de fabricación dentro del ciclo de producción . Su consejero delegado, Rafal Modrzewski, ha señalado que la meta es llegar a dos satélites semanales para responder al aumento de la demanda de los ejércitos europeos .
La cuestión, según la información publicada sobre el plan industrial, ya no es encontrar clientes, sino aumentar el rendimiento de las instalaciones de fabricación .
La primera operación también pone sobre la mesa una tensión dentro del diseño del fondo. Algunos observadores se preguntan si EQT, cuya actividad principal está asociada a las adquisiciones apalancadas y al capital privado, encaja de manera natural con un vehículo creado para financiar empresas tecnológicas de alto riesgo y gran potencial .
Bloomberg señaló que el fondo está gestionado por el grupo sueco de adquisiciones EQT y que su perfil histórico ha provocado reservas entre algunos defensores del ecosistema europeo de startups. El temor es que la gestora priorice operaciones más maduras y menos arriesgadas en lugar de apostar por proyectos de tecnología profunda todavía no probados .
Euractiv describió la elección como una decisión pragmática —EQT cuenta con una división relevante de capital de crecimiento—, aunque también recogió la preocupación de que el fondo termine inclinándose hacia compañías más consolidadas, en vez de hacia scaleups tempranas con mayores necesidades de capital y riesgo tecnológico .
Victor Englesson, socio de EQT y uno de los responsables del fondo, defendió la elección. Según explicó, el equipo de growth equity de EQT tiene experiencia en tecnología profunda y el Scaleup Europe Fund funciona con un mandato específico, separado de las actividades de adquisiciones de la firma .
ICEYE es, por ahora, una primera prueba favorable para EQT: se trata de una empresa en fase avanzada, con ingresos, una tecnología estratégica y una demanda fuerte en defensa. La verdadera prueba llegará cuando el fondo tenga que respaldar compañías europeas menos maduras, aún sin un modelo de negocio consolidado, pero consideradas esenciales para el futuro tecnológico del continente.