Los investigadores identificaron varias vulnerabilidades específicas de suma gravedad:
Fallos críticos en Pad CMS — un sistema de gestión de contenidos ampliamente utilizado que había llegado al "final de su vida útil" . Los investigadores pudieron acceder a más de 300 sitios web públicos sin necesidad de contraseña. El proveedor se negó a corregir el software porque ya no contaba con soporte técnico .
Compromiso masivo del poder judicial — otro fallo permitió a los investigadores obtener acceso a los sitios web de aproximadamente dos tercios del poder judicial polaco, lo que equivale a unos 245 tribunales .
Fallos generalizados y fáciles de explotar — algunas vulnerabilidades fueron descritas como "increíblemente fáciles de explotar", pero no fueron tratadas con seriedad por los proveedores, que descartaron los informes como meras "molestias" .
Kruczek y Szczurowski señalaron tres fallos interrelacionados que permitieron estos riesgos:
Software sin soporte técnico (end-of-life) — Pad CMS y otras plataformas sin parches continuaban funcionando en servicios públicos críticos incluso después de que el soporte del proveedor hubiera finalizado .
Ausencia de programas de recompensa por errores (bug bounty) y canales de denuncia estructurados — la falta de programas oficiales de recompensa y de formas seguras de notificar fallos de seguridad significaba que los investigadores y hackers éticos no tenían una vía clara para divulgar los problemas .
Informes de fallos desestimados — cuando los investigadores informaban directamente a los proveedores, sus informes eran sistemáticamente ignorados o calificados como molestias menores, en lugar de tratarse como riesgos de seguridad críticos .
Esta investigación se presentó en un contexto de crecientes ciberataques atribuidos a Rusia contra las infraestructuras críticas de Polonia. Los patrones que Kruczek y Szczurowski encontraron en la infraestructura web pública son las mismas debilidades que se están utilizando activamente como armas:
Ataques coordinados contra la infraestructura energética de Polonia, incluyendo 30 instalaciones de energía eólica y solar y una gran planta de cogeneración (CHP). Estos fueron atribuidos al grupo Sandworm, respaldado por el estado ruso, e implicaron el uso de malware destructivo (wiper). Este fue el primer ciberataque contra el sector energético polaco con un objetivo puramente destructivo .
Un ataque paralelo, no revelado anteriormente, afectó a una planta de cogeneración más pequeña que da servicio a 50.000 residentes. Los atacantes utilizaron una técnica novedosa de pivotaje APN privado (el primer uso documentado de este vector en un ataque real), accedieron a un controlador lógico programable (PLC) WAGO protegido únicamente con credenciales de administrador predeterminadas, y detuvieron una turbina de vapor y el sistema de tratamiento de agua. Posteriormente, sabotearon los dispositivos de red y destruyeron los registros para dificultar la recuperación .
Hackers vulneraron al menos cinco plantas de tratamiento de agua polacas en 2025, obteniendo acceso a los sistemas de control industrial (ICS) que regulan bombas, filtros y la dosificación de productos químicos. Los atacantes modificaron parámetros operativos y difundieron grabaciones en redes sociales .
El vector de ataque, en todos los casos, fue sorprendentemente simple: contraseñas predeterminadas y sistemas de control conectados directamente a internet . La Agencia de Seguridad Interna de Polonia (ABW) presentó cargos formales contra dos ciudadanos rusos por una campaña de 17 ciberataques dirigidos a infraestructuras críticas, incluyendo siete plantas de tratamiento de agua y aguas residuales .
Los hallazgos de Kruczek y Szczurowski demuestran que el mismo patrón de seguridad débil — software sin soporte, ausencia de mecanismos de denuncia e informes de fallos desestimados — que dejó expuesta la infraestructura web pública de Polonia es el mismo que se está explotando activamente en los ataques atribuidos a Rusia contra los sectores energético y de agua. Las credenciales predeterminadas débiles, los sistemas sin parches y las redes no segmentadas fueron vectores de ataque directos tanto en los fallos de la infraestructura web como en los ataques destructivos a nivel de tecnología operativa (OT) contra plantas de energía e instalaciones de tratamiento de agua.
Los investigadores identificaron varias vulnerabilidades específicas de suma gravedad:
Fallos críticos en Pad CMS — un sistema de gestión de contenidos ampliamente utilizado que había llegado al "final de su vida útil" . Los investigadores pudieron acceder a más de 300 sitios web públicos sin necesidad de contraseña. El proveedor se negó a corregir el software porque ya no contaba con soporte técnico .
Compromiso masivo del poder judicial — otro fallo permitió a los investigadores obtener acceso a los sitios web de aproximadamente dos tercios del poder judicial polaco, lo que equivale a unos 245 tribunales .
Fallos generalizados y fáciles de explotar — algunas vulnerabilidades fueron descritas como "increíblemente fáciles de explotar", pero no fueron tratadas con seriedad por los proveedores, que descartaron los informes como meras "molestias" .
Kruczek y Szczurowski señalaron tres fallos interrelacionados que permitieron estos riesgos:
Software sin soporte técnico (end-of-life) — Pad CMS y otras plataformas sin parches continuaban funcionando en servicios públicos críticos incluso después de que el soporte del proveedor hubiera finalizado .
Ausencia de programas de recompensa por errores (bug bounty) y canales de denuncia estructurados — la falta de programas oficiales de recompensa y de formas seguras de notificar fallos de seguridad significaba que los investigadores y hackers éticos no tenían una vía clara para divulgar los problemas .
Informes de fallos desestimados — cuando los investigadores informaban directamente a los proveedores, sus informes eran sistemáticamente ignorados o calificados como molestias menores, en lugar de tratarse como riesgos de seguridad críticos .
Esta investigación se presentó en un contexto de crecientes ciberataques atribuidos a Rusia contra las infraestructuras críticas de Polonia. Los patrones que Kruczek y Szczurowski encontraron en la infraestructura web pública son las mismas debilidades que se están utilizando activamente como armas:
Ataques coordinados contra la infraestructura energética de Polonia, incluyendo 30 instalaciones de energía eólica y solar y una gran planta de cogeneración (CHP). Estos fueron atribuidos al grupo Sandworm, respaldado por el estado ruso, e implicaron el uso de malware destructivo (wiper). Este fue el primer ciberataque contra el sector energético polaco con un objetivo puramente destructivo .
Un ataque paralelo, no revelado anteriormente, afectó a una planta de cogeneración más pequeña que da servicio a 50.000 residentes. Los atacantes utilizaron una técnica novedosa de pivotaje APN privado (el primer uso documentado de este vector en un ataque real), accedieron a un controlador lógico programable (PLC) WAGO protegido únicamente con credenciales de administrador predeterminadas, y detuvieron una turbina de vapor y el sistema de tratamiento de agua. Posteriormente, sabotearon los dispositivos de red y destruyeron los registros para dificultar la recuperación .
Hackers vulneraron al menos cinco plantas de tratamiento de agua polacas en 2025, obteniendo acceso a los sistemas de control industrial (ICS) que regulan bombas, filtros y la dosificación de productos químicos. Los atacantes modificaron parámetros operativos y difundieron grabaciones en redes sociales .
El vector de ataque, en todos los casos, fue sorprendentemente simple: contraseñas predeterminadas y sistemas de control conectados directamente a internet . La Agencia de Seguridad Interna de Polonia (ABW) presentó cargos formales contra dos ciudadanos rusos por una campaña de 17 ciberataques dirigidos a infraestructuras críticas, incluyendo siete plantas de tratamiento de agua y aguas residuales .
Los hallazgos de Kruczek y Szczurowski demuestran que el mismo patrón de seguridad débil — software sin soporte, ausencia de mecanismos de denuncia e informes de fallos desestimados — que dejó expuesta la infraestructura web pública de Polonia es el mismo que se está explotando activamente en los ataques atribuidos a Rusia contra los sectores energético y de agua. Las credenciales predeterminadas débiles, los sistemas sin parches y las redes no segmentadas fueron vectores de ataque directos tanto en los fallos de la infraestructura web como en los ataques destructivos a nivel de tecnología operativa (OT) contra plantas de energía e instalaciones de tratamiento de agua.