Malay Mail reportó que, según el fiscal general, la investigación del comité no incluía elementos penales y se centraba en las participaciones accionariales de Azam . Para el 22 de febrero, las autoridades dijeron que Azam había sido citado a declarar y que el comité examinaba el cumplimiento y la regularidad de su propiedad de acciones, mientras seguía evaluando pruebas y considerando llamar a otros testigos
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Luego, el rastro público pasó al terreno disciplinario. El 11 de marzo, The Star informó que la junta disciplinaria del Departamento de Servicio Público tenía previsto reunirse para analizar el informe del comité especial, después de que el secretario jefe del gobierno dijera que el documento había sido remitido al departamento . En las fuentes citadas para este artículo no consta una decisión disciplinaria pública final antes de la salida de Azam el 12 de mayo.
La revisión de 2026 reabrió el recuerdo de una controversia anterior. En enero de 2022, Reuters informó que la Comisión de Valores de Malasia no pudo “establecer de forma concluyente” si Azam había violado la ley de valores tras acusaciones relacionadas con compras de acciones a través de su cuenta de negociación . The Straits Times recogió la declaración del regulador de que no podía establecer de manera concluyente una infracción del artículo 25(4) de la Securities Industry (Central Depositories) Act 1991
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La versión de Azam entonces fue que su cuenta bursátil había sido utilizada por su hermano y que él no tenía “interés ni beneficio” en las acciones compradas . Tras el cierre del expediente de la Comisión de Valores, Azam dijo que continuaría con su responsabilidad como jefe de la MACC
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La cuestión pendiente no era tanto procesal como de confianza pública. El regulador no estableció una infracción, pero la fórmula “no pudo establecer de forma concluyente” dejó insatisfechos a críticos y opositores. Días después, manifestantes pidieron la renuncia de Azam por la controversia bursátil .
El otro gran foco no gira solo en torno a Azam como individuo, sino a la credibilidad institucional de la MACC. En diciembre de 2024, The Star informó que la agencia llevaba dos investigaciones separadas: una sobre presunta corrupción que involucraba a asambleístas del estado de Sabah y otra sobre un denunciante y un alto funcionario vinculado a la exploración mineral . Malay Mail reportó que la MACC había tomado declaración a 15 personas, incluidos ocho asambleístas de Sabah y un informante; este último buscaba inmunidad y, hasta ese momento, no había entregado pruebas
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En enero de 2025, Bernama informó que la MACC había citado a 18 asambleístas de Sabah para declarar por alegaciones relacionadas con la contratación de un proyecto mineral, y que los papeles de investigación habían sido remitidos al fiscal adjunto . Free Malaysia Today también informó que la MACC había completado una investigación sobre un supuesto denunciante vinculado al escándalo minero de Sabah y había enviado el expediente a la fiscalía
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La disputa sobre la prueba fue central. En febrero de 2025, Azam dijo que los videos filtrados relacionados con el caso minero de Sabah estaban “muy editados”, carecían de credibilidad, no podían utilizarse en la investigación de la MACC y serían inadmisibles en un tribunal; añadió que los videos habían sido enviados a la unidad forense de la policía . Esa postura explica la línea investigadora de la agencia, pero también dejó una pregunta incómoda: cómo se contrastarían de manera independiente las conductas presuntamente mostradas o discutidas en esos materiales.
En junio de 2025, Azam afirmó que una o dos personas serían acusadas pronto en relación con el escándalo minero de Sabah . Días después, The Edge Malaysia informó que dos asambleístas de Sabah y otra persona iban a ser acusados ese mismo mes por un caso de corrupción relacionado con licencias de minería mineral en el estado
. Bernama publicó la misma previsión de cargos
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Las fuentes citadas no establecen el resultado final de esas causas. Por eso siguen abiertas varias preguntas: si los cargos previstos se presentaron finalmente, qué ocurrió con el expediente relativo al denunciante y cómo trataron los fiscales las pruebas que la MACC consideró inutilizables.
A finales de 2025, el caso de Sabah seguía siendo políticamente sensible. Asia News Network informó que Mike Chong Yew Chuan, dirigente juvenil de MCA Youth, pidió una Royal Commission of Inquiry —una comisión real de investigación— y sostuvo que un órgano independiente debía investigar el escándalo de corrupción minera de Sabah, en lugar de la MACC . Esa petición fue una demanda política, no una conclusión judicial de culpabilidad, pero mostró que la confianza en la gestión del caso por parte de la agencia seguía en disputa.
El sucesor de Azam llega con expectativas que van más allá de administrar expedientes. Channel NewsAsia informó que analistas interpretaron el nombramiento del juez jubilado Abdul Halim Aman como un intento de transmitir un “reinicio institucional” y subrayar la independencia de la MACC, aunque advirtieron que alguien llegado desde fuera de la agencia podría encontrar resistencia interna .
Ese es el punto de fondo: el relevo en la dirección no resuelve por sí solo la investigación de 2026 sobre acciones, la polémica bursátil de 2022 ni las dudas del caso minero de Sabah. Simplemente traslada esos asuntos a una nueva etapa. Para la MACC, la prueba no será solo cerrar archivos, sino hacerlo de una forma que el público pueda entender como transparente, verificable y no meramente administrativa.
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