Los dos juegos estaban previstos para Virtual Boy a mediados de los años noventa, pero quedaron fuera del mercado tras la discontinuación y el fracaso comercial de la consola tridimensional de Nintendo . Ahora, los suscriptores pueden probarlos oficialmente por primera vez, en una de las incorporaciones más llamativas de la biblioteca Nintendo Classics y un pequeño triunfo para la preservación del videojuego .
Los dos títulos están disponibles tanto en Nintendo Switch como en Nintendo Switch 2. Para jugar se necesita una suscripción activa a Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión, además del accesorio de Virtual Boy para Switch .
El rescate de estos dos juegos no es la única actualización importante del mes.
El 13 de agosto de 2026, Super Mario Sunshine se incorporará a la biblioteca Nintendo GameCube – Nintendo Classics para los miembros de Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión que utilicen Nintendo Switch 2 .
Será la primera vez que el juego de plataformas de GameCube esté disponible dentro de este servicio. Hasta ahora, su versión para Switch solo podía jugarse a través de la colección ya descatalogada Super Mario 3D All-Stars . La nueva edición funcionará mediante emulación y no incluirá mejoras gráficas ni una remasterización .
Junto con Zero Racers y D-Hopper, la aplicación de Virtual Boy recibió la versión 1.3.0 el 4 de agosto. La actualización incorpora una función para modificar la paleta de colores de la pantalla .
Durante la partida, basta con mantener pulsado el stick derecho y presionar L o R para alternar entre distintos filtros de color . De este modo, los jugadores ya no tienen que limitarse al característico —y agotador para la vista— rojo y negro de la consola original.
Durante años, Zero Racers y D-Hopper fueron poco más que notas al pie en la historia de Nintendo: proyectos mostrados en revistas de la época, pero nunca publicados oficialmente. Su llegada a Switch Online permite comprobar qué podrían haber ofrecido en una consola 3D que tuvo una vida comercial muy breve .
Más allá de su valor nostálgico, el lanzamiento demuestra el interés de Nintendo por recuperar material difícil de encontrar y ponerlo a disposición de una nueva generación. En este caso, la compañía no solo ha añadido dos clásicos retro: también ha convertido dos juegos cancelados en estrenos oficiales con tres décadas de retraso.