El puesto de “AI Creator” aparece vinculado al equipo artístico de videojuegos de Round8 . Los reportes sobre la vacante señalan que sus funciones abarcarían varias fases del trabajo visual: generar bocetos conceptuales de personajes y escenarios, apoyar la creación de texturas con IA, usar flujos de imagen a 3D y crear o retocar assets .
Ahí está una de las claves del enfado. No se habla únicamente de probar una herramienta para hacer referencias rápidas, sino de tareas que se solapan con trabajos tradicionales de concept artists, ilustradores, artistas de texturas y equipos de producción 3D .
Además, un reporte destaca que la oferta plantea combinar “la creatividad de los artistas” con “la productividad de la IA”, una fórmula que para sus defensores puede sonar a eficiencia, pero que para sus críticos normaliza una mezcla delicada entre dirección humana y producción generada por máquina .
La polémica ha crecido porque Round8 está ligada a Lies of P, un soulslike conocido y con una comunidad muy atenta a cualquier pista sobre el futuro del estudio . En un juego de este tipo —un RPG de acción exigente, heredero del lenguaje popularizado por Dark Souls— la identidad visual pesa mucho: enemigos, escenarios, atmósfera y diseño artístico forman parte de lo que los jugadores recuerdan.
Por eso, una oferta dentro del equipo de arte se interpreta como una señal temprana de hacia dónde podría moverse la producción visual de Round8. La vacante no confirma que un próximo juego vaya a incluir arte generado por IA, pero sí indica que el estudio quiere contratar a alguien para aplicar IA generativa al flujo de arte .
La crítica principal es que la IA generativa pueda diluir el valor del trabajo humano en una parte central del desarrollo de videojuegos. Si la IA interviene en conceptos, texturas, modelado asistido y assets, la duda deja de ser abstracta: afecta a tareas concretas que suelen ocupar equipos creativos completos .
Para artistas profesionales, el caso encaja en un conflicto más amplio. Ilustradores, diseñadores y artistas visuales han denunciado que algunas empresas y clientes usan herramientas de IA para reducir encargos, bajar tarifas o sustituir trabajo humano, además de cuestionar que muchos modelos se hayan entrenado con obras creativas sin permiso ni compensación .
Esa es la razón por la que una simple oferta de empleo puede provocar tanta reacción. No se discute únicamente qué hará Round8, sino qué modelo de producción podría consolidarse si más estudios incorporan IA generativa a su cadena de arte .
Conviene separar los hechos de las sospechas. La oferta no demuestra que assets generados por IA hayan aparecido en un Lies of P ya publicado. Tampoco prueba que una futura entrega vaya a lanzarse con arte generado por IA. Lo confirmado, por ahora, es más concreto: Round8 está contratando un perfil centrado en usar IA generativa dentro de la producción artística de videojuegos .
Esa diferencia importa. La indignación nace de lo que la vacante sugiere sobre el posible flujo de trabajo del estudio, no de una confirmación pública de que la IA haya reemplazado ya arte humano en un producto lanzado.
Round8 busca un “AI Creator” para llevar IA generativa a su equipo de arte . Los fans de Lies of P y parte de la comunidad artística lo ven con recelo porque las tareas descritas —concept art, texturas, imagen a 3D y assets— tocan el corazón del trabajo visual en videojuegos . En un contexto donde la IA generativa sigue siendo un punto de fricción por empleo, originalidad y uso de obras en datos de entrenamiento, la oferta se ha convertido en algo más que una vacante: es un símbolo de hacia dónde podría ir la industria .