Coe enmarcó su compromiso como una cuestión de principio, declarando: "Esto no va de política ni de pasaportes. Se trata de la integridad de la competición, y esa es la posición que defenderemos" . Su comparecencia personal es inusual —los presidentes de federaciones deportivas rara vez actúan como defensores en arbitrajes— y señala la gravedad con la que World Athletics ve el desafío a su autoridad.
Los dos organismos rectores están ahora en rumbo de colisión:
World Athletics desestimó explícitamente la sugerencia del COI de levantar las restricciones, convirtiéndose en uno de los pocos organismos deportivos mundiales importantes que mantienen abiertamente una línea dura que contradice la dirección del movimiento olímpico . El COI ya había levantado las restricciones a los atletas bielorrusos el 7 de mayo de 2026, mientras las mantenía para Rusia
. World Athletics también rechazó esa recomendación
.
RUSAF ha presentado dos apelaciones separadas ante el TAS en una campaña legal en escalada:
Primera apelación (presentada el 9 de julio de 2026): Presentada después de que la reunión del Consejo de World Athletics del 3 de julio reafirmara la exclusión. RUSAF declaró que la decisión "afecta los intereses fundamentales del atletismo en Rusia" y argumentó que viola el principio de igualdad en el deporte . La federación contrató abogados internacionales especializados en derecho deportivo y presentó la apelación dentro del plazo de cinco días estipulado en la Constitución de World Athletics
.
Segunda apelación (presentada el 10 de agosto de 2026): Una nueva demanda que impugna las mismas sanciones, que RUSAF calificó de "politizadas" y contrarias al principio de igualdad en el deporte . Esta es la impugnación que provocó el compromiso de Coe de comparecer en persona. RUSAF argumentó que las restricciones "violan los derechos de la organización" e "impiden que represente plenamente los intereses de los atletas rusos a nivel internacional"
.
Ambos casos se centran en un desacuerdo fundamental: RUSAF argumenta que la prohibición es política y no relacionada con el deporte, mientras que World Athletics sostiene que es una medida necesaria para proteger la integridad de la competición a la luz de la invasión de Ucrania . Las audiencias del TAS pondrán a prueba si una federación internacional puede mantener una prohibición que el propio movimiento olímpico ha abandonado.
El compromiso personal de Coe sugiere que World Athletics se prepara para una batalla legal prolongada. El resultado tendrá implicaciones no solo para el atletismo, sino para la forma en que los organismos deportivos internacionales navegan la intersección entre el deporte y la geopolítica, una cuestión que será cada vez más urgente a medida que se acerquen los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.