Las manillas exteriores enrasadas de Tesla funcionan mediante sistemas electrónicos. Tras una colisión grave, la pérdida de alimentación eléctrica de bajo voltaje puede dejar inutilizado el mecanismo electrónico habitual de apertura. En ese caso, los ocupantes y los equipos de rescate deben recurrir a aperturas mecánicas de emergencia.
El problema detectado por los reguladores es que esas aperturas pueden confundirse con el revestimiento interior y resultar difíciles de localizar o accionar con rapidez.
Por tanto, la preocupación no se limita a que la manilla exterior parezca estar oculta. La cuestión es si las personas atrapadas en el vehículo —o quienes intentan ayudarlas desde fuera— pueden identificar a tiempo una vía eficaz de salida o acceso cuando los sistemas eléctricos dejan de funcionar.
Informes citados por varios medios señalaron al menos 15 muertes en 12 incendios de vehículos Tesla en los que los ocupantes o los rescatistas podrían haber tenido dificultades para abrir las puertas. Estos datos no demuestran que el diseño de las aperturas causara todas las muertes, pero ilustran el riesgo de escape en una emergencia que está detrás de la retirada.
Tesla aplicará dos medidas principales:
La solución anunciada busca hacer más fácil de encontrar el sistema mecánico existente y añadir una alternativa basada en software. Los informes disponibles no describen una sustitución general del diseño físico de las manillas en esta campaña.
Tesla también retirará 2.740.642 Model 3 y Model Y fabricados en China entre marzo de 2019 y diciembre de 2025. Esta campaña se centra en cómo el sistema de conducción asistida determina si el conductor mantiene la atención.
Los reguladores consideraron insuficiente utilizar el par aplicado al volante como indicador indirecto de atención. Un conductor puede mantener una mano en el volante —o ejercer fuerza de manera intermitente— mientras aparta la vista de la carretera. La actualización prevista por Tesla utilizará la cámara del habitáculo para observar de forma más directa los ojos del conductor y emitir o intensificar las advertencias cuando detecte falta de atención durante la conducción asistida.
Ambas campañas comparten una preocupación de fondo: si basta con confiar en una interfaz o en una suposición del software cuando está en juego la seguridad. Una aborda el acceso al vehículo después de perder la alimentación eléctrica; la otra, la atención del conductor mientras está activa la automatización. Siguen siendo campañas independientes y algunas unidades están incluidas en las dos.
Tesla es el mayor participante de una campaña china más amplia que abarca aproximadamente 4,3 millones de vehículos, descrita por los medios como la mayor retirada automovilística del país hasta la fecha. Entre los demás fabricantes afectados figuran Xiaomi, Xpeng, Leapmotor, Zeekr y Lynk & Co., además de otras empresas. Las soluciones incluyen etiquetas de advertencia, actualizaciones de software y otras medidas correctivas.
El alcance de la campaña es relevante porque la preocupación de los reguladores no se limita a una sola compañía. Las aperturas de emergencia ocultas o difíciles de identificar se han convertido en un problema más amplio de diseño y seguridad a medida que los vehículos eléctricos incorporan sistemas de apertura electrónica.
Las normas de seguridad actualizadas de China exigirán que los vehículos cuenten con mecanismos de liberación mecánica y manillas fácilmente identificables. Los nuevos requisitos entrarán en vigor en 2027. Las manillas eléctricas podrán seguir siendo una opción, pero la normativa pretende garantizar que las puertas puedan abrirse y que sus mecanismos de emergencia puedan localizarse cuando se pierde la alimentación eléctrica.
El cambio aleja al sector de las manillas ocultas o retráctiles como interfaz principal visible. Para los vehículos que ya circulan, las retiradas y las actualizaciones de software buscan reducir el riesgo inmediato; para los futuros modelos, la norma apunta hacia sistemas mecánicos más evidentes.
Las campañas fueron activadas por deficiencias de seguridad identificadas por los reguladores, no por la guerra de precios de los vehículos eléctricos. La intensa competencia del mercado puede explicar que las medidas hayan recibido una atención especial, pero las razones documentadas son el acceso de emergencia a las puertas y la supervisión de la atención del conductor.
Para los propietarios de un Tesla en China, lo más importante es comprobar si su vehículo está incluido en una o en ambas campañas, tener en cuenta la fecha del 25 de septiembre para la retirada de las aperturas de emergencia, familiarizarse con la ubicación de los mecanismos mecánicos y instalar la actualización de software correspondiente.
La lección para el conjunto de la industria del vehículo eléctrico es clara: las interfaces minimalistas y las salvaguardas de software también deben seguir siendo utilizables cuando un accidente deja al coche sin electricidad o cuando el conductor deja de prestar atención.