Según datos de Arkham Intelligence y Onchain Lens, Hayes depositó 247.334 tokens HYPE —valorados en aproximadamente 18,02 millones de dólares— en varios exchanges centralizados, incluyendo OKX, Bybit y Flowdesk . La magnitud de la venta agitó el mercado de inmediato. HYPE cayó entre un 4% y un 10% en el día, mientras que NEAR descendió entre un 11% y un 17%, borrando ganancias recientes y poniendo a prueba niveles de soporte clave .
El tamaño exacto de su salida de NEAR no se especificó, pero las fuentes confirman que vendió toda su posición . La venta supuso un giro radical para Hayes, quien hasta entonces había sido uno de los mayores defensores públicos de HYPE. El token había subido aproximadamente un 55% en la semana previa al desplome, alcanzando una resistencia en la zona de los 59 a 60 dólares y acumulando ganancias cercanas al 130% en lo que iba del año .
Hayes no atribuyó la venta a una pérdida de fe en los proyectos subyacentes. En cambio, enmarcó la decisión en torno a cinco factores macroeconómicos y geopolíticos que, según él, pesarán fuertemente sobre los activos de riesgo durante el tercer trimestre de 2026 .
La preocupación más inmediata señalada por Hayes es la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Sostiene que la confrontación está disparando los precios globales de la energía, lo que a su vez incrementa los costos de reposición de inventarios y exprime el capital especulativo disponible para altcoins y otros activos de alto riesgo . Un mayor costo energético actúa como un lastre para la liquidez del mercado cripto, y Hayes no espera que esta presión se alivie pronto.
Hayes identificó tres ofertas públicas iniciales (IPO) masivas de inteligencia artificial como una amenaza estructural para los mercados cripto. Las esperadas salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic —programadas o rumoreadas para el corto o mediano plazo— representan una absorción masiva de capital de los inversores . Hayes cree que estas IPO drenarán la liquidez de activos altamente especulativos como HYPE y NEAR, acelerando la llegada de un techo cíclico del mercado. Su pronóstico es que los activos de riesgo alcanzarán su punto máximo antes de septiembre de 2026, por lo que califica su venta como una rotación defensiva, no como una liquidación por pánico .
Hayes no se limitó a pasar a stablecoins o a efectivo. Utilizó los fondos obtenidos para invertir en Worldcoin (WLD), el proyecto de identidad digital y renta básica universal cofundado por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI .
Esta rotación es una apuesta a la intersección entre la inteligencia artificial y el mundo cripto. Hayes parece estar posicionándose para un escenario en el que la IPO de SpaceX, en particular, renueve los flujos de capital hacia activos cripto con narrativa vinculada a la IA. Al mantener Worldcoin —un token que tiene un vínculo narrativo directo con Altman—, espera beneficiarse del efecto halo de la salida a bolsa sin quedar expuesto a las altcoins sensibles a la energía y dependientes de la liquidez que acaba de vender .
La reacción inmediata del mercado confirmó la gravedad del movimiento de Hayes. HYPE retrocedió desde sus máximos históricos, y el sentimiento general entre inversores minoristas e institucionales se volvió bajista . La venta no se limitó a los tokens que Hayes vendió; el mercado cripto en general ya estaba bajo presión por el aumento del precio del petróleo y un clima general de aversión al riesgo, pero la visibilidad de la operación de Hayes amplificó la tendencia a la baja .
Es importante destacar que Hayes no declaró el fin del ciclo cripto. Describió la venta como "táctica", sugiriendo que podría volver a los activos de riesgo una vez que el techo anticipado haya pasado y el entorno de liquidez se estabilice . Se espera que su próximo ensayo, Reality Test, ofrezca una hoja de ruta más detallada para navegar el resto de 2026.
Por ahora, la conclusión es clara: uno de los operadores macro más influyentes del mundo cripto pasó de una postura agresivamente alcista en altcoins a una apuesta altamente selectiva y vinculada a la inteligencia artificial, protegiéndose explícitamente contra el riesgo geopolítico y una nueva era de megasalidas a bolsa de empresas tecnológicas.
Según datos de Arkham Intelligence y Onchain Lens, Hayes depositó 247.334 tokens HYPE —valorados en aproximadamente 18,02 millones de dólares— en varios exchanges centralizados, incluyendo OKX, Bybit y Flowdesk . La magnitud de la venta agitó el mercado de inmediato. HYPE cayó entre un 4% y un 10% en el día, mientras que NEAR descendió entre un 11% y un 17%, borrando ganancias recientes y poniendo a prueba niveles de soporte clave .
El tamaño exacto de su salida de NEAR no se especificó, pero las fuentes confirman que vendió toda su posición . La venta supuso un giro radical para Hayes, quien hasta entonces había sido uno de los mayores defensores públicos de HYPE. El token había subido aproximadamente un 55% en la semana previa al desplome, alcanzando una resistencia en la zona de los 59 a 60 dólares y acumulando ganancias cercanas al 130% en lo que iba del año .
Hayes no atribuyó la venta a una pérdida de fe en los proyectos subyacentes. En cambio, enmarcó la decisión en torno a cinco factores macroeconómicos y geopolíticos que, según él, pesarán fuertemente sobre los activos de riesgo durante el tercer trimestre de 2026 .
La preocupación más inmediata señalada por Hayes es la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Sostiene que la confrontación está disparando los precios globales de la energía, lo que a su vez incrementa los costos de reposición de inventarios y exprime el capital especulativo disponible para altcoins y otros activos de alto riesgo . Un mayor costo energético actúa como un lastre para la liquidez del mercado cripto, y Hayes no espera que esta presión se alivie pronto.
Hayes identificó tres ofertas públicas iniciales (IPO) masivas de inteligencia artificial como una amenaza estructural para los mercados cripto. Las esperadas salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic —programadas o rumoreadas para el corto o mediano plazo— representan una absorción masiva de capital de los inversores . Hayes cree que estas IPO drenarán la liquidez de activos altamente especulativos como HYPE y NEAR, acelerando la llegada de un techo cíclico del mercado. Su pronóstico es que los activos de riesgo alcanzarán su punto máximo antes de septiembre de 2026, por lo que califica su venta como una rotación defensiva, no como una liquidación por pánico .
Hayes no se limitó a pasar a stablecoins o a efectivo. Utilizó los fondos obtenidos para invertir en Worldcoin (WLD), el proyecto de identidad digital y renta básica universal cofundado por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI .
Esta rotación es una apuesta a la intersección entre la inteligencia artificial y el mundo cripto. Hayes parece estar posicionándose para un escenario en el que la IPO de SpaceX, en particular, renueve los flujos de capital hacia activos cripto con narrativa vinculada a la IA. Al mantener Worldcoin —un token que tiene un vínculo narrativo directo con Altman—, espera beneficiarse del efecto halo de la salida a bolsa sin quedar expuesto a las altcoins sensibles a la energía y dependientes de la liquidez que acaba de vender .
La reacción inmediata del mercado confirmó la gravedad del movimiento de Hayes. HYPE retrocedió desde sus máximos históricos, y el sentimiento general entre inversores minoristas e institucionales se volvió bajista . La venta no se limitó a los tokens que Hayes vendió; el mercado cripto en general ya estaba bajo presión por el aumento del precio del petróleo y un clima general de aversión al riesgo, pero la visibilidad de la operación de Hayes amplificó la tendencia a la baja .
Es importante destacar que Hayes no declaró el fin del ciclo cripto. Describió la venta como "táctica", sugiriendo que podría volver a los activos de riesgo una vez que el techo anticipado haya pasado y el entorno de liquidez se estabilice . Se espera que su próximo ensayo, Reality Test, ofrezca una hoja de ruta más detallada para navegar el resto de 2026.
Por ahora, la conclusión es clara: uno de los operadores macro más influyentes del mundo cripto pasó de una postura agresivamente alcista en altcoins a una apuesta altamente selectiva y vinculada a la inteligencia artificial, protegiéndose explícitamente contra el riesgo geopolítico y una nueva era de megasalidas a bolsa de empresas tecnológicas.