La FIFA alegó motivos de seguridad para justificar el cambio repentino, con el objetivo de "prevenir riesgos y lesiones a jugadores y asistentes" . La prohibición afectaba a los 16 estadios repartidos por los tres países anfitriones
.
Tras la tormenta desatada en redes y medios, la FIFA emitió una "aclaración" el viernes 5 de junio. Heimo Schirgi, director de operaciones del Mundial 2026, comunicó en un vídeo que cada espectador podrá llevar "una botella de agua blanda, de plástico, desechable y sellada de fábrica de hasta 20 onzas (590 mililitros)" a los partidos en Estados Unidos y Canadá .
La concesión, sin embargo, esquiva el fondo del problema. Las botellas reutilizables, duras o de cualquier tipo que no sean desechables, siguen estando prohibidas por razones de seguridad . Como los aficionados no pueden pasar el control con un envase vacío, cualquier fuente o dispensador de agua dentro del estadio se vuelve, en la práctica, inservible para rellenar
. El resultado es una política que permite una botella comprada por persona, pero elimina la opción de rehidratarse gratis después.
La rectificación no ha apaciguado los ánimos. El cambio de reglas provocó una condena inusualmente rápida por parte de cargos electos y defensores de la salud pública.
La polémica no surge de la nada. Varios factores convierten la preocupación por la seguridad en un debate más profundo sobre los intereses económicos.
El calor extremo en Norteamérica. Los partidos se juegan en ciudades donde las temperaturas en junio y julio pueden ser implacables. La infraestructura de los estadios varía, y muchos carecen de zonas de sombra suficientes . Los especialistas en salud pública sostienen que cualquier política que desincentive la hidratación durante eventos al aire libre de varias horas, en estas condiciones, es una temeridad
.
Los derechos exclusivos de venta de Coca-Cola. Como socio principal de la FIFA (Tier 1), Coca-Cola posee los derechos exclusivos de venta de todas las bebidas no alcohólicas dentro de los estadios mundialistas, una relación formal que data de 1974 y un patrocinio oficial desde 1978 . Esto significa que cada botella de agua, refresco o bebida isotónica disponible en los puestos de venta es de marcas del gigante de Atlanta, como el agua Dasani o Powerade
.
Al vetar las botellas reutilizables, la política obliga a los aficionados que quieran beber más allá de los 590 mililitros iniciales a pasar por caja en los puntos de venta oficiales. Los críticos denuncian que esta estructura crea un incentivo comercial directo para el principal patrocinador del torneo, a costa del acceso gratuito al agua de los aficionados . The Athletic citó a una fuente que afirmó que la decisión de vetar las botellas estuvo "altamente influenciada por consideraciones comerciales"
.
La FIFA no ha reconocido públicamente ningún motivo comercial, pero la imagen de una norma que beneficia a un socio con casi 50 años de antigüedad mientras limita la hidratación en condiciones de calor extremo se ha convertido en el eje central de las críticas .
El anuncio del 5 de junio calmó la indignación más inmediata, pero la prohibición de fondo sobre las botellas reutilizables sigue intacta. Y con ella, el debate sobre si la seguridad de los aficionados o las ventas de los patrocinadores dictan las reglas del mayor espectáculo del fútbol.
Comments
0 comments