Estos factores determinan si un plegable se percibe como un dispositivo fiable para el uso diario o como un compromiso caro.
Eso es especialmente relevante porque los plegables siguen siendo una pequeña parte del mercado. Incluso después de alcanzar un trimestre récord de envíos en 2025, representaron solo alrededor del 2,5% de los envíos globales de smartphones . En otras palabras, el segmento sigue dominado por entusiastas y compradores premium, no por el público general.
Los plegables ya no son simples prototipos. Fabricantes como Samsung, Google, Motorola y varias marcas chinas han mejorado de forma constante las bisagras, la durabilidad y el soporte de software, haciendo que estos dispositivos se sientan cada vez más cercanos a un smartphone convencional en el uso diario .
Los analistas creen que la siguiente fase de crecimiento vendrá de una mayor competencia y de ecosistemas más maduros. Algunas previsiones apuntan a que los envíos globales podrían crecer significativamente hacia 2026, impulsados por más fabricantes y por la posible entrada de Apple en el mercado plegable .
Si eso ocurre, podría acelerar la innovación en diseño, precios y optimización de software en toda la industria.
Las mejoras de hardware no bastan. La promesa central de un teléfono plegable es simple: pasar de smartphone a una pequeña tablet en segundos.
Pero esa promesa solo funciona si el software aprovecha realmente la pantalla grande. Multitarea, continuidad entre apps, lectura, juegos, herramientas de productividad y consumo de video deben sentirse naturalmente mejores cuando el dispositivo está desplegado.
Esto es particularmente importante en los plegables tipo libro, que dominan gran parte del mercado. Según estimaciones recientes, estos modelos representan alrededor del 52% del mercado de plegables y podrían crecer aún más en los próximos años .
Si las aplicaciones simplemente se estiran para ocupar más espacio en lugar de ofrecer una experiencia optimizada tipo tablet, gran parte del valor del formato desaparece.
Otro obstáculo importante no es técnico, sino económico. Los plegables siguen estando entre los smartphones más caros del mercado, a menudo con precios muy por encima de los modelos tradicionales de gama alta y con dudas sobre durabilidad o costes de reparación .
Muchos consumidores todavía se preguntan:
Hasta que exista más confianza en su longevidad, muchos compradores seguirán viendo los plegables como experimentos caros en lugar de inversiones a largo plazo.
Reducir el pliegue de la pantalla sigue siendo importante. Mejora la estética y transmite madurez tecnológica.
Pero no será el factor que determine si los plegables se vuelven realmente masivos.
Los dispositivos que triunfen serán aquellos que ofrezcan una experiencia completa: buena batería, cámaras competitivas, hardware duradero, software optimizado y un precio razonable frente a los smartphones tradicionales.
En otras palabras, el plegable que finalmente conquiste el mercado no será el que esconda mejor el pliegue, sino el que se sienta como el mejor smartphone para usar todos los días.
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