En 2020-2021 se produjo una expansión significativa, cuando Intel inyectó 475 millones adicionales para aumentar la producción de artículos 5G y procesadores Core de nueva generación, llevando la inversión total a 1.500 millones . Ahora, el anuncio de 2026 por 2.600 millones representa el salto individual más grande, llevando el total a 4.100 millones, una cifra que equivale a casi el 30% de todo el capital de inversión registrado dentro del SHTP
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Los números que han salido de este campus de 46,6 hectáreas son asombrosos. A lo largo de dos décadas, IPV ha enviado más de 4.000 millones de unidades de productos . El valor acumulado de sus exportaciones ha superado los 110.000 millones de dólares, hito que cruzó la barrera de los 100.000 millones justo meses antes del vigésimo aniversario, en el segundo trimestre de 2025
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Para poner en perspectiva su rendimiento reciente: solo en 2025, la planta exportó bienes por un valor de 11.670 millones de dólares, representando el 57% de la facturación total de exportación del SHTP y cerca del 12% de todas las exportaciones de Ciudad Ho Chi Minh . Actualmente, la planta produce chips utilizando la tecnología de proceso más avanzada de Intel, el nodo 18A (18 ángstroms), y se reporta que representa más de la mitad de toda la producción global de ensamblaje y pruebas de la compañía
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Esta nueva inversión no es solo un voto de confianza; es una maniobra para mantenerse a flote en medio de una tormenta corporativa. Bajo el mando del CEO Lip-Bu Tan, Intel ha promulgado agresivas medidas de recorte de costos y una nueva estrategia de manufactura. En una carta a sus empleados, Tan confirmó que la empresa consolidaría sus operaciones de ensamblaje y pruebas en sus centros más grandes y eficientes, y las instalaciones de Vietnam y Malasia están tomando el protagonismo .
Como parte de esta reestructuración, Intel ha detenido su megafábrica planeada en Alemania y una planta de empaquetado en Polonia. Más importante aún, está desmantelando sus líneas de ensamblaje, empaquetado y pruebas en Costa Rica y las está reubicando directamente en la fábrica de Ciudad Ho Chi Minh . Esto incluye una línea de producción específicamente destinada a chips para servidores de centros de datos y sistemas de redes de nueva generación
. Además, la evidencia sugiere que el país se está convirtiendo en un centro para la tecnología EMIB (siglas de Embedded Multi-die Interconnect Bridge, o Puente de Interconexión Multi-chip Integrado), una tecnología de empaquetado avanzado de vanguardia, con equipos que, según reportes, ya han sido pedidos a proveedores taiwaneses para su instalación tanto en Oregón como en Vietnam
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El compromiso de Intel va más allá del capital físico. Con una industria de semiconductores en rápido crecimiento, Vietnam enfrenta una necesidad crítica de talento calificado. Intel está trabajando para llenar esa tubería de suministro de profesionales. En un gran esfuerzo, transfirió 31 máquinas de ensamblaje y pruebas de chips al Centro de Capacitación del SHTP y a la Universidad Nacional de Vietnam, en Hanói, para dar a los estudiantes acceso práctico a herramientas de manufactura del mundo real .
También firmó un Memorándum de Entendimiento (MoU) con la Universidad de Ciencias de la Universidad Nacional de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh para integrar el currículo “IA para la Fuerza Laboral del Futuro” directamente en sus programas académicos . Junto con el Banco Mundial, Intel se ha comprometido a apoyar la formación en semiconductores e inteligencia artificial en la ciudad central de Danang
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Estos esfuerzos reflejan una estrategia más amplia para mover a Vietnam hacia arriba en la cadena de valor de los semiconductores: desde el simple ensamblaje hacia el empaquetado avanzado, el diseño de chips y la manufactura sofisticada .
La huella de sostenibilidad y comunidad de Intel es considerable. La instalación ha logrado un ahorro de energía de más de 50 millones de kWh y ha obtenido certificaciones LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) . Sus empleados han contribuido con 240.000 horas de voluntariado en iniciativas comunitarias, y la empresa ha canalizado 22 millones de dólares en alianzas estratégicas de apoyo a la educación, el medio ambiente y proyectos de impacto social en la región
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Mucho antes de esta reciente expansión, Intel ya había forjado una relación profunda con el estado vietnamita. Un premio del Departamento de Estado de los EE. UU. en 2012 destacó el rol de la compañía como líder nacional en educación y empoderamiento femenino, particularmente a través del Programa de Alianza para la Educación Superior en Ingeniería (HEEAP) con USAID y la Universidad Estatal de Arizona . Este programa ha modernizado laboratorios, reformado currículos y creado una iniciativa de diversidad, todo con el objetivo de fortalecer la columna vertebral de la ingeniería en el país
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El gobierno vietnamita ha correspondido nombrando a Intel como socio estratégico a largo plazo. El viceministro de Ciencia y Tecnología, Bui Hoang Phuong, propuso cinco grandes pilares de cooperación: expansión de inversiones, asesoría para una planta piloto nacional de semiconductores, colaboración en la primera planta de fabricación de chips de Vietnam, y capacitación de la fuerza laboral . El presidente del Comité Popular de Ciudad Ho Chi Minh, Nguyen Van Duoc, se alineó con la visión de Intel, expresando su expectativa de que la planta se convierta en un centro de excelencia global para el empaquetado avanzado
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Para Intel, esto es una decisión de negocio basada en velocidad, escala y costo. Para Vietnam, es una oportunidad histórica para cimentar su lugar no solo como un sitio de mano de obra de bajo costo, sino como un nodo indispensable en la compleja y arriesgada arquitectura global de los semiconductores.
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