Como acompañante de lujo en el escenario, y celebrando una década completa del legendario Socket AM4, AMD presentó el Ryzen 7 5800X3D 10th Anniversary Edition. No es un chip nuevo, sino un relanzamiento conmemorativo del procesador Zen 3 que estrenó la tecnología 3D V-Cache en ordenadores de sobremesa. Mantiene sus especificaciones intactas —8 núcleos, 16 hilos, boost de hasta 4.5 GHz y 96 MB de caché L3 total— y estará disponible el 25 de junio de 2026 a un precio de 349 dólares . Como detalle curioso, incluye un Carbice Ice Pad para la gestión térmica y es compatible con placas base de las series AMD 400 y 500
.
Quizás el movimiento más solicitado por la comunidad fue la llegada a mercados internacionales de la Radeon RX 9070 GRE. Lanzada originalmente como una tarjeta exclusiva para China en mayo de 2025, AMD trajo oficialmente la "Great Rabbit Edition" a todo el mundo a partir del 1 de junio de 2026 . Construida sobre la arquitectura RDNA 4, esta GPU está claramente enfocada al juego en resolución QHD (1440p) y viene equipada con 12 GB de memoria GDDR6 en un bus de 192 bits
. Además, es compatible con FSR 4.1 para gráficas RDNA 3, lo que la convierte en una opción moderna para el reescalado
. Su precio global recomendado se sitúa en aproximadamente 549 dólares
.
Pero no todo fueron CPUs y GPUs. AMD también presentó una innovación en el apartado de memorias: la tecnología EXPO Ultra Low Latency (ULL). El objetivo es directo y sin florituras: reducir la latencia de la memoria DDR5 en las plataformas Ryzen para arañar esos fotogramas extra que tanto importan en juegos competitivos . Aunque la compañía todavía no ha revelado cifras exactas de reducción, el simple hecho de introducir perfiles EXPO de latencia ultrabaja ya apunta a un esfuerzo serio por hacer que los sistemas AM5 sean más competitivos en cargas de trabajo donde cada milisegundo cuenta
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Para darles confianza a quienes planean armar un nuevo PC, AMD hizo un anuncio clave: la plataforma Socket AM5 tendrá soporte oficial hasta 2029 . Este compromiso refleja la misma filosofía que tan buenos réditos le dio con la longeva AM4, cuya década de vida se está celebrando precisamente con la CPU de aniversario. En términos prácticos, esto significa que si compras una placa base AM5 ahora, tendrás margen para actualizar el procesador más adelante sin cambiar de placa hasta bien entrada la segunda mitad de la década. Todo un contraste con plataformas rivales que cambian de socket con más frecuencia
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