Ese mismo mes, Epic obtuvo una sentencia sumaria contra Sebastian Araujo, un jugador que participó en 839 torneos con premios en efectivo durante cuatro meses utilizando dispositivos para hacer trampas. El tribunal le ordenó pagar 175.000 dólares y Epic lo expulsó de Fortnite de por vida .
En julio de 2025, la compañía demandó a otros dos jugadores y consiguió que publicaran disculpas en YouTube antes de imponerles vetos permanentes . Según Epic, uno había realizado ataques DDoS contra creadores de contenido y el otro había sido descubierto vendiendo y utilizando trampas.
En marzo de 2025, Epic también demandó a Isaac Strock, de Illinois, por obtener y revender ilegalmente cientos de cuentas de Fortnite a través de Telegram .
La medida más reciente descrita en las fuentes se produjo el 31 de julio de 2026. Epic confirmó otra demanda contra un vendedor que colaboraba con Blurred.gg y que admitió haber comercializado software de trampas. La persona quedó “inhabilitada para vender trampas en el futuro” . El caso incluía hardware de trampas basado en acceso directo a memoria —DMA, por sus siglas en inglés—, una categoría más sofisticada que opera fuera del software del juego .
Estas acciones se suman a precedentes anteriores. En 2018, Epic demandó al youtuber Brandon Lucas, conocido como “Golden Modz”, cuyo canal tenía 1,7 millones de suscriptores . En 2019, la empresa llegó a un acuerdo con un vendedor de trampas de 14 años .
Mientras Epic persigue a los tramposos en los tribunales, los jugadores afrontan otra amenaza: el phishing. Una auditoría de seguridad de 2025 encontró más de 4.700 dominios activos que dirigían sus ataques contra jugadores de Fortnite, más que los registrados para cualquier otro videojuego individual .
La estafa más extendida es el supuesto “generador de V-Bucks gratis”. Estas páginas, vídeos de YouTube y publicaciones en redes sociales prometen moneda virtual sin coste. En realidad, suelen pedir el nombre de usuario y la contraseña, datos personales o la descarga de un programa. El resultado puede ser el robo de la cuenta, malware o cargos por servicios de mensajería premium .
El mecanismo suele incluir una barra de progreso falsa —por ejemplo, “Generando V-Bucks… 47 % completado”— y después exige una “verificación” mediante encuestas, aplicaciones o formularios. Los V-Bucks nunca llegan; lo que sí puede llegar es el software malicioso o el robo de información .
En julio de 2026, Malwarebytes documentó una campaña activa que ofrecía una falsa colaboración de superhéroes valorada en 50 dólares y una supuesta calculadora del valor del “casillero” o inventario del jugador. Ambas propuestas redirigían a páginas falsas de inicio de sesión de Epic Games diseñadas para capturar las credenciales .
La regla es sencilla: si una web promete V-Bucks gratis, dinero o una herramienta para calcular cuánto vale el inventario y después pide iniciar sesión con la cuenta de Epic, no está operada por Epic. La compañía no ofrece una herramienta oficial para tasar cuentas y ningún sorteo legítimo exige iniciar sesión en una página de terceros .
También se han detectado ataques contra usuarios que acceden a Fortnite mediante proveedores externos como Facebook, Google, Microsoft, Nintendo o Sony. En esos casos, un enlace malicioso conduce a una pantalla de acceso falsa que recopila los datos de la cuenta .
Una encuesta realizada en 2019 indicó que el 53 % de los niños estadounidenses de entre 10 y 12 años jugaba a Fortnite cada semana. Entre los adolescentes de 13 a 17 años, la proporción era del 33 % . Millones de menores utilizan sus servidores cada mes y, en general, los jugadores más jóvenes tienen menos experiencia para reconocer señales de fraude .
Los V-Bucks se compran con dinero real y sirven para adquirir aspectos, gestos, picos y pases de batalla. Estos artículos no ofrecen necesariamente una ventaja competitiva, pero sí pueden tener un peso importante dentro de la cultura social del juego: los objetos raros o llamativos funcionan como símbolos de estatus y pueden generar presión para gastar .
Por eso, una cuenta con un inventario valioso se convierte en un activo que puede robarse y revenderse. La BBC informó en 2018 de que algunos hackers, de apenas 14 años, aseguraban ganar miles de libras a la semana al sustraer cuentas de Fortnite y venderlas en mercados clandestinos .
Fortnite es gratuito, de modo que no existe un precio de entrada que limite el tamaño de la comunidad o separe a los estafadores de sus posibles víctimas. Además, quienes venden trampas saben que las cuentas con muchos aspectos pueden revenderse por dinero real .
Los delincuentes también tienen acceso directo a los jugadores a través de YouTube, TikTok, Discord y otras plataformas donde abundan los contenidos de Fortnite . Un enlace que parece proceder de un creador conocido o que promete una recompensa exclusiva puede resultar especialmente convincente para un menor.
Las recomendaciones básicas de seguridad son claras:
fortnite.com o epicgames.com en lugar de seguirlo.Epic ha advertido a sus jugadores: “Cuidado con las páginas fraudulentas que ofrecen V-Bucks gratis o con descuento. Las únicas webs oficiales de Fortnite son fortnite.com y epicgames.com” .