Los aliados europeos se han resistido con firmeza. La exigencia central es que EE. UU. debe asegurar primero un alto el fuego estable y duradero con Irán antes de que cualquier buque de guerra europeo entre en el estrecho . Francia y el Reino Unido se han comprometido a ayudar a asegurar la vía fluvial, pero solo después de que se establezca un alto el fuego
. Los funcionarios europeos se muestran cautelosos ante la idea de poner sus fuerzas navales en peligro mientras las hostilidades continúan
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La jefa de la política exterior de la UE, Kaja Kallas, dejó clara la posición: "Nadie está dispuesto a poner a su gente en peligro en el estrecho de Ormuz" . La UE ha rechazado de plano las peticiones de asistencia militar de Trump, y las naciones europeas han mantenido su postura cautelosa desde que comenzó el conflicto en marzo de 2026
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Una disputa más profunda subyace en el estancamiento: ¿quién asume el costo y el riesgo de mantener abiertas las rutas marítimas globales? Trump ha dicho a las naciones que se encarguen de su propia seguridad petrolera, mientras Hegseth presiona a Europa y Asia para que "den un paso al frente" en sus contribuciones . La posición europea refleja un recelo más amplio hacia el enfoque de Washington. Politico describió el estancamiento como "el último signo de que los repetidos golpes de Washington a sus amigos más cercanos han tenido consecuencias"
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El estrecho de Ormuz permanece cerrado indefinidamente hasta finales de julio de 2026 . No hay una solución militar o diplomática inmediata. Funcionarios estadounidenses y británicos se han propuesto convocar una conferencia internacional en Londres, pero ni siquiera ese paso se ha concretado
. El estancamiento diplomático muestra cómo el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha tensado las relaciones transatlánticas hasta el punto de que los aliados más cercanos de Estados Unidos no están dispuestos a arriesgar sus armadas sin un camino más claro hacia la paz.
Si bien Estados Unidos ha llevado a cabo su propia campaña aérea y bloqueo naval desde marzo de 2026 , la falta de apoyo naval aliado dificulta una reapertura sostenida del estrecho. El estancamiento deja a los mercados petroleros mundiales vulnerables y al punto de estrangulamiento energético más importante del mundo en un estado de peligrosa incertidumbre.