La producción fabril se aceleró notablemente en julio, pero el crecimiento provino principalmente de que las empresas estuvieron trabajando para liquidar pedidos atrasados, y no de un verdadero repunte de los pedidos nuevos . Los pedidos nuevos siguieron siendo débiles, lo que sugiere que el pico de producción podría no sostenerse una vez que se agoten los pedidos pendientes . S&P Global señaló que "las fábricas de la eurozona están disfrutando de una especie de acelerón de crecimiento veraniego, con la producción aumentando a su ritmo más rápido en cuatro años", pero también destacó la dependencia de la finalización de pedidos colocados con anterioridad .
Los datos de julio revelaron un panorama manufacturero profundamente desigual entre las mayores economías de la eurozona :
El PMI compuesto de la eurozona —que abarca tanto la manufactura como los servicios— subió a 51,9 en julio desde el 50,0 de junio, volviendo a crecer por primera vez en cuatro meses, lo que es coherente con un crecimiento del PIB de alrededor del 0,3% trimestral .
La guerra en Oriente Medio (incluido el cierre del estrecho de Ormuz) está proyectando una pesada sombra sobre la recuperación, según múltiples fuentes oficiales :
El Banco Central Europeo se enfrenta a un difícil equilibrio :
Los datos del PMI de julio indican que la recuperación manufacturera de la eurozona es frágil. Dado que el crecimiento de la producción se basa en la reducción de los pedidos pendientes y no en los pedidos nuevos —y porque el conflicto en Oriente Medio sigue elevando los costes y perturbando el suministro—, la sostenibilidad de la expansión es muy incierta . El propio BCE ha advertido de que la incertidumbre sigue siendo alta y que está vigilando de cerca la intensidad y la duración del shock energético .