En una conferencia celebrada en un asentamiento de Cisjordania ocupada, Netanyahu declaró que Israel ya controlaba "el 60% del territorio" de la Franja de Gaza y que su "directiva es llegar al... 70%" . Enmarcó la expansión como una táctica para "apretar" a Hamás, afirmando: "Los estamos apretando por todos (los flancos). Nos ocuparemos de lo que quede después" .
Esta directiva infringe abiertamente los términos de la tregua de octubre de 2025. Según el acuerdo de alto el fuego, a Israel solo se le permitía ocupar temporalmente el 53% del enclave . A principios de junio, el control efectivo de Israel ya se había expandido hasta un estimado del 64%, muy por encima del límite acordado . La medida se considera una "violación descarada" del acuerdo, que también estipulaba que las tropas israelíes debían retirarse a una denominada 'Línea Amarilla' .
La directiva llegó justo cuando los mediadores egipcios se esforzaban por rescatar el estancado alto el fuego. Una delegación de Hamás encabezada por Jalil al Hayya, el líder del grupo en Gaza, llegó a El Cairo el 5 de junio para una nueva ronda de conversaciones que debían durar varios días . La delegación incluía a los altos cargos Záher Yabarín, Hossam Badran y Ghazi Hamad .
Las conversaciones tenían como objetivo avanzar en la implementación del alto el fuego, centrándose en la transición a la crucial segunda fase, que contempla el desarme de Hamás y una retirada total israelí . El Cairo ya ha acogido al menos cinco rondas de este tipo de debates en menos de dos meses, lo que refleja la urgencia de la situación .
La política expansiva de Netanyahu ha socavado directamente estos esfuerzos. Hamás señaló explícitamente que las reuniones en El Cairo se producían tras la "amenaza de Israel de tomar el control del 70% de la Franja de Gaza, desafiando el alto el fuego" . La directiva de expansión, ampliamente descrita como un acto que "destroza por completo el acuerdo original de octubre de 2025", complica significativamente la capacidad de Egipto para tender puentes entre ambas partes . El conflicto ha resultado en un recuento de víctimas mortales en continuo aumento, y una evaluación señala que más de 700 palestinos habían muerto desde que entró en vigor el alto el fuego .
La respuesta internacional fue rápida, y el gobierno alemán se situó entre las voces más destacadas. El 29 y 30 de mayo, Berlín expresó su formal "preocupación" por los planes de expansión, afirmando que tendrían un impacto negativo directo en la situación humanitaria .
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Kathrin Deschauer, declaró a los periodistas: "Vemos estos anuncios y los informes al respecto con preocupación, y si esto sucediera, complicaría nuestros esfuerzos, en particular la provisión de más ayuda humanitaria vital, especialmente para la población" . Deschauer también reiteró que Alemania se opone a cualquier división permanente del territorio palestino . Esta crítica marcó un nuevo capítulo en la postura cada vez más firme de Alemania sobre el conflicto, tras las condenas anteriores del canciller Friedrich Merz y el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, quienes calificaron las estrategias militares previas de "completamente erróneas" y la denegación de ayuda de "inaceptable" .
La directiva del 70% no es solo una violación de un acuerdo diplomático; es un movimiento calculado que ha cambiado el terreno sobre el que se asienta un proceso de paz crítico. Mientras los mediadores en El Cairo trabajan para evitar un colapso total de la tregua, ahora se enfrentan al desafío añadido de lidiar con una nueva realidad territorial impuesta unilateralmente por Israel.
En una conferencia celebrada en un asentamiento de Cisjordania ocupada, Netanyahu declaró que Israel ya controlaba "el 60% del territorio" de la Franja de Gaza y que su "directiva es llegar al... 70%" . Enmarcó la expansión como una táctica para "apretar" a Hamás, afirmando: "Los estamos apretando por todos (los flancos). Nos ocuparemos de lo que quede después" .
Esta directiva infringe abiertamente los términos de la tregua de octubre de 2025. Según el acuerdo de alto el fuego, a Israel solo se le permitía ocupar temporalmente el 53% del enclave . A principios de junio, el control efectivo de Israel ya se había expandido hasta un estimado del 64%, muy por encima del límite acordado . La medida se considera una "violación descarada" del acuerdo, que también estipulaba que las tropas israelíes debían retirarse a una denominada 'Línea Amarilla' .
La directiva llegó justo cuando los mediadores egipcios se esforzaban por rescatar el estancado alto el fuego. Una delegación de Hamás encabezada por Jalil al Hayya, el líder del grupo en Gaza, llegó a El Cairo el 5 de junio para una nueva ronda de conversaciones que debían durar varios días . La delegación incluía a los altos cargos Záher Yabarín, Hossam Badran y Ghazi Hamad .
Las conversaciones tenían como objetivo avanzar en la implementación del alto el fuego, centrándose en la transición a la crucial segunda fase, que contempla el desarme de Hamás y una retirada total israelí . El Cairo ya ha acogido al menos cinco rondas de este tipo de debates en menos de dos meses, lo que refleja la urgencia de la situación .
La política expansiva de Netanyahu ha socavado directamente estos esfuerzos. Hamás señaló explícitamente que las reuniones en El Cairo se producían tras la "amenaza de Israel de tomar el control del 70% de la Franja de Gaza, desafiando el alto el fuego" . La directiva de expansión, ampliamente descrita como un acto que "destroza por completo el acuerdo original de octubre de 2025", complica significativamente la capacidad de Egipto para tender puentes entre ambas partes . El conflicto ha resultado en un recuento de víctimas mortales en continuo aumento, y una evaluación señala que más de 700 palestinos habían muerto desde que entró en vigor el alto el fuego .
La respuesta internacional fue rápida, y el gobierno alemán se situó entre las voces más destacadas. El 29 y 30 de mayo, Berlín expresó su formal "preocupación" por los planes de expansión, afirmando que tendrían un impacto negativo directo en la situación humanitaria .
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Kathrin Deschauer, declaró a los periodistas: "Vemos estos anuncios y los informes al respecto con preocupación, y si esto sucediera, complicaría nuestros esfuerzos, en particular la provisión de más ayuda humanitaria vital, especialmente para la población" . Deschauer también reiteró que Alemania se opone a cualquier división permanente del territorio palestino . Esta crítica marcó un nuevo capítulo en la postura cada vez más firme de Alemania sobre el conflicto, tras las condenas anteriores del canciller Friedrich Merz y el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, quienes calificaron las estrategias militares previas de "completamente erróneas" y la denegación de ayuda de "inaceptable" .
La directiva del 70% no es solo una violación de un acuerdo diplomático; es un movimiento calculado que ha cambiado el terreno sobre el que se asienta un proceso de paz crítico. Mientras los mediadores en El Cairo trabajan para evitar un colapso total de la tregua, ahora se enfrentan al desafío añadido de lidiar con una nueva realidad territorial impuesta unilateralmente por Israel.