Xpeng comenzó a producir en masa un robotaxi de nivel 4 basado en su plataforma GX y equipado con cuatro chips de IA Turing capaces de alcanzar unos 3.000 TOPS de potencia de cálculo. El sistema autónomo utiliza un enfoque centrado en visión y el modelo VLA (visión‑lenguaje‑acción) de la empresa, diseñado para conve...

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What is Xpeng’s new robotaxi initiative, how do its Level‑4 autonomous cabs powered by four self‑developed Turing AI chips work, when will p. Article summary: Xpeng’s new robotaxi initiative is a move to mass-produce purpose-built Level 4 autonomous taxis using its own vehicle platform, AI chips, and autonomous-driving software stack. Pilot operations are targeted for the seco. Topic tags: general, news, general web. Reference image context from search candidates: Reference image 1: visual subject "XPeng (NYSE: XPEV) announced today that it has rolled the first mass-produced unit of its robotaxi off the production line in Guangzhou. The milestone makes XPeng the first automak" source context "XPeng (XPEV) rolls first mass-produced robotaxi off the line, a China first | Electrek" Reference image 2: visual subject "XPe
Xpeng quiere ir más allá de fabricar coches eléctricos. La empresa china está dando un paso hacia los servicios de movilidad autónoma con un programa de robotaxis diseñado para operar sin conductor humano en determinadas condiciones. El proyecto incluye un vehículo específico para este uso, chips de inteligencia artificial desarrollados internamente y un sistema completo de conducción autónoma propio.
Si la estrategia funciona, Xpeng no solo vendería vehículos eléctricos: también podría convertirse en operador de redes de transporte autónomo, compitiendo directamente con iniciativas similares impulsadas por Tesla.
En mayo de 2026, Xpeng anunció que la primera unidad producida en serie de su robotaxi salió de la línea de ensamblaje en Guangzhou, en el sur de China. Según la compañía, es la primera vez que un fabricante chino logra producir en masa un robotaxi desarrollado completamente con tecnología propia.
El vehículo se basa en la plataforma GX de Xpeng y está diseñado para cumplir con los estándares de conducción autónoma Nivel 4 (L4).
En ese nivel, el vehículo puede conducirse solo dentro de condiciones y zonas específicas —lo que en la industria se conoce como operational design domain— sin intervención humana directa. Aun así, la operación suele limitarse a áreas concretas o rutas autorizadas.
A diferencia de muchos proyectos de conducción autónoma que dependen de proveedores externos, Xpeng afirma haber desarrollado internamente casi todo el sistema: desde el hardware de cálculo hasta el software de conducción. El objetivo es controlar mejor los costes, los datos y la optimización del sistema.
El cerebro del robotaxi está formado por cuatro chips Turing AI diseñados por la propia Xpeng. Juntos proporcionan alrededor de 3.000 tera operaciones por segundo (TOPS) de capacidad de procesamiento a bordo.
Ese poder de cálculo permite ejecutar varias funciones críticas de conducción autónoma en tiempo real:
Según diversos informes, el sistema apuesta por un enfoque centrado en cámaras, evitando depender de sensores lidar o mapas de alta definición. En lugar de ello, utiliza modelos de IA que interpretan el entorno en tiempo real a partir de datos visuales.
En el software, los vehículos utilizan el modelo de segunda generación VLA (Vision‑Language‑Action) de Xpeng. Este sistema busca traducir directamente lo que captan las cámaras en acciones de conducción.
Los sistemas tradicionales de conducción autónoma suelen dividir el proceso en varias etapas separadas —percepción, planificación y control—. El enfoque de Xpeng intenta simplificar esa arquitectura mediante un modelo que aprende comportamientos de conducción de forma end‑to‑end, entrenado con grandes volúmenes de vídeo y datos de conducción real.
La empresa enmarca esta estrategia dentro de lo que denomina “IA física”, es decir, sistemas de inteligencia artificial capaces de interactuar directamente con el mundo físico mediante vehículos, robots y otros dispositivos.
Xpeng planea iniciar operaciones piloto de robotaxi en la segunda mitad de 2026, inicialmente en ciudades como Guangzhou.
La empresa ya ha obtenido permisos para probar su tecnología de robotaxi de nivel 4 en vías públicas en esa ciudad, lo que supone un paso previo clave para su despliegue comercial.
Aun así, una expansión a gran escala llevará más tiempo. El director ejecutivo de la compañía, He Xiaopeng, ha sugerido que la conducción totalmente autónoma podría ser viable en entre uno y tres años, aunque se trata de una previsión corporativa y no de un calendario garantizado.
En la práctica, el despliegue de robotaxis depende de varios factores:
Por eso, muchos analistas consideran que un servicio plenamente extendido de robotaxis es más probable hacia el final de la década que de forma inmediata.
La estrategia de Xpeng también puede interpretarse como una respuesta al impulso de Tesla en conducción autónoma.
El sistema Full Self‑Driving (FSD) de Tesla también se basa en gran medida en cámaras y en redes neuronales entrenadas con enormes cantidades de datos de conducción recogidos por su flota global. Xpeng adopta una filosofía parecida, aunque con un énfasis fuerte en la integración vertical.
Algunos paralelismos entre ambas compañías incluyen:
Si Xpeng consigue desplegar robotaxis a gran escala, la competencia en el sector de los vehículos eléctricos podría desplazarse desde la venta de coches hacia la operación de plataformas de movilidad impulsadas por inteligencia artificial.
Sacar un robotaxi de la línea de producción es un hito importante, pero no garantiza un servicio comercial masivo.
El reto principal sigue siendo demostrar que los sistemas autónomos pueden operar de forma segura, fiable y rentable en ciudades complejas.
Xpeng cuenta ahora con una base tecnológica sólida —vehículos diseñados para autonomía, chips de IA propios y un modelo de conducción basado en aprendizaje profundo—. Pero el resultado final dependerá de su rendimiento en el mundo real, de la regulación y de la capacidad de escalar flotas de robotaxis a gran escala.
En otras palabras, la competencia entre fabricantes chinos de vehículos eléctricos y Tesla ya no gira solo en torno a baterías o precios. Cada vez más, es una carrera por la inteligencia artificial y su despliegue en el mundo físico.
Studio Global AI
Use this topic as a starting point for a fresh source-backed answer, then compare citations before you share it.
Xpeng comenzó a producir en masa un robotaxi de nivel 4 basado en su plataforma GX y equipado con cuatro chips de IA Turing capaces de alcanzar unos 3.000 TOPS de potencia de cálculo.
Xpeng comenzó a producir en masa un robotaxi de nivel 4 basado en su plataforma GX y equipado con cuatro chips de IA Turing capaces de alcanzar unos 3.000 TOPS de potencia de cálculo. El sistema autónomo utiliza un enfoque centrado en visión y el modelo VLA (visión‑lenguaje‑acción) de la empresa, diseñado para convertir directamente lo que ve el vehículo en decisiones de conducción.
La compañía prevé iniciar operaciones piloto de robotaxi en la segunda mitad de 2026, en un movimiento que podría intensificar la competencia con Tesla en la movilidad autónoma.