El accesorio no coincide con los wearables que Google tiene actualmente en su catálogo. El Pixel Watch 5 utiliza una pantalla redonda, mientras que el Fitbit Air carece de pantalla. La tienda de Google también ofrece el Fitbit Charge 6, pero el dispositivo de los anuncios tiene un aspecto más redondeado y diferente.
El misterioso wearable tiene un cuerpo estrecho, alargado y con forma de guijarro, además de una pantalla ovalada o rectangular alargada. Esa silueta se parece más a las pulseras de actividad de la familia Fitbit Charge que a un smartwatch convencional, como el Pixel Watch 5. Su anchura aparente también sería similar a la de una correa de estilo Pixel Watch Active.
En la pantalla se distingue lo que parece una versión compacta de la interfaz del Pixel Watch: la hora, el ritmo cardíaco, el número de pasos y datos relacionados con una actividad o el tiempo. Esto encaja mejor con un rastreador de actividad funcional que con el Fitbit Air, cuyo diseño prescinde por completo de la pantalla.
La oferta actual de Google presenta una división bastante clara. El Pixel Watch 5 es un smartwatch completo con pantalla circular, mientras que el Fitbit Air es un rastreador más minimalista y sin pantalla. Una pulsera con pantalla y funciones de seguimiento se situaría justo entre ambos productos, tanto por diseño como por prestaciones.
Por eso resulta plausible pensar en un sucesor de la serie Charge. El Fitbit Charge 6 es el modelo vigente en ese segmento y, según los reportes, lleva cerca de tres años en el mercado. Sin embargo, la antigüedad del Charge 6 solo aporta contexto: no demuestra que el dispositivo de las imágenes sea necesariamente su sucesor.
El dispositivo aparece en acabados Fog y Olive, dos tonos que también forman parte de la familia de hardware del Pixel 11. Su presencia junto a los teléfonos Pixel, el Pixel Watch 5 y los Pixel Buds refuerza la impresión de que las imágenes fueron creadas para presentar un ecosistema de dispositivos que combinan entre sí.
Eso no confirma que se llame Fitbit Charge 7. Solo hace más probable que el wearable se incluyera deliberadamente en las piezas publicitarias y no que fuera un objeto ajeno incorporado por error.
Una sola imagen extraña podría explicarse como un fallo de renderizado, un objeto generado por inteligencia artificial o un montaje accidental. En este caso, esa explicación resulta menos convincente porque el mismo rastreador aparece, según los reportes, en más de una versión del anuncio y en distintas combinaciones de colores.
Que se repita en varias piezas sugiere que formaba parte de los recursos de la campaña. Aun así, las imágenes no permiten saber si Google planeaba anunciarlo, si utilizó por accidente material de marketing todavía no publicado o si se trata de un concepto que nunca llegará a las tiendas. Tampoco existe evidencia concreta que lo vincule específicamente con un Charge 7.
El dispositivo no tiene nombre confirmado, precio, fecha de lanzamiento, ficha técnica ni página oficial de venta. Google tampoco ha dicho que sea un producto Fitbit, un dispositivo Pixel o siquiera un wearable destinado a los consumidores.
La conclusión más prudente es, por tanto, más limitada que afirmar que Google ha filtrado el Fitbit Charge 7: los anuncios del Pixel 11 muestran un rastreador de actividad con pantalla cuya apariencia recuerda a un posible sucesor de la familia Charge. Hasta que Google dé más detalles, «Fitbit Charge 7» debe entenderse como una forma útil de describir la hipótesis, no como la identidad confirmada del producto.