La perspectiva aérea ofrece a los científicos una mirada excepcional a uno de los acontecimientos más difíciles de observar en el océano: el nacimiento de una cría sin interferir directamente con la madre.
El responsable fue Alexander (Alex) Forrest, un fotógrafo de naturaleza de 20 años que opera drones de forma voluntaria para la Organisation for the Rescue and Research of Cetaceans in Australia (ORRCA) . Esta organización sin fines de lucro trabaja en la investigación y conservación de mamíferos marinos y cuenta con voluntarios para vigilar las poblaciones de cetáceos frente a la costa australiana.
Forrest se encontraba en un mirador costero cerca de Kingscliff siguiendo la migración anual de las ballenas, en una ruta conocida popularmente como la «autopista de las jorobadas». En medio del grupo, observó a una hembra que nadaba a un ritmo «inusualmente lento» y se mantenía apartada del resto. Entonces dirigió el dron hacia ella .
Las imágenes fueron tomadas a unos 700 metros de la costa y manteniendo una distancia de más de 100 metros respecto de los animales, para evitar molestias . La secuencia muestra:
ORRCA confirmó que Forrest respetó los protocolos de observación de fauna silvestre y mantuvo una distancia segura durante toda la grabación . Además, el mar estaba en calma, unas condiciones que facilitaron la obtención de las imágenes desde el aire .
Los nacimientos de ballenas jorobadas ocurren en mar abierto, duran poco tiempo y rara vez pueden verse desde una embarcación o desde la costa sin alterar el comportamiento de los animales. Antes de este caso, solo se habían filmado otros tres nacimientos completos de la especie, mediante cámaras instaladas en barcos o equipos submarinos .
Por eso, el video de Kingscliff no solo sería el primer registro aéreo realizado con un dron: también amplía de forma significativa una colección de imágenes científicas extremadamente limitada.
Las ballenas jorobadas del este de Australia migran cada año desde sus zonas de alimentación en la Antártida hacia las aguas cálidas de la Gran Barrera de Coral y el norte del país, donde se reproducen y dan a luz. Este video aporta una evidencia directa y poco común de un nacimiento ocurrido en plena ruta migratoria, en lugar de los tradicionales sitios de cría situados más al norte .
La especie experimentó una recuperación notable en aguas australianas después de acercarse a la extinción debido a la caza comercial de ballenas. En ese contexto, observar un nacimiento en libertad puede ayudar a comprender mejor el comportamiento reproductivo, el cuidado de las crías y los factores que influyen en su supervivencia .
El material será analizado para estudiar aspectos como la conducta durante el parto, el intervalo entre nacimientos y las primeras etapas de desarrollo del ballenato . La observación aérea podría ayudar a responder preguntas que hasta ahora resultaban muy difíciles de investigar: dónde y cómo dan a luz las jorobadas a lo largo de su recorrido, y qué condiciones favorecen un nacimiento exitoso.
Forrest describió la experiencia como «un privilegio: haber presenciado un momento tan extraordinario» . Ahora, esas imágenes podrán convertirse en datos para mejorar el conocimiento y la gestión de conservación de las ballenas jorobadas .