La subida de la DRAM móvil no es, ante todo, una historia de más gente comprando teléfonos. Es el efecto lateral de una escasez más amplia de memoria, marcada por la demanda de servidores de inteligencia artificial, las compras de grandes proveedores de nube y las decisiones de capacidad de los fabricantes.
La cifra clave del segundo trimestre
La referencia más clara para el 2T de 2026 viene de TrendForce: la firma espera que los precios contractuales de la DRAM convencional suban un 58–63% frente al trimestre anterior, mientras que los de NAND Flash aumentarían un 70–75% intertrimestral [3].
| Señal del mercado | Previsión citada para el 2T de 2026 |
|---|---|
| Precios contractuales de DRAM convencional | +58–63% intertrimestral [ |
| Precios contractuales de NAND Flash | +70–75% intertrimestral [ |
| Principal motor de demanda | Servidores de IA [ |
| Comportamiento de compradores | Proveedores de servicios en la nube asegurando suministro con acuerdos a largo plazo [ |
| Comportamiento de proveedores | Capacidad de DRAM desplazándose hacia aplicaciones relacionadas con servidores [ |
Por eso conviene matizar la idea de que los precios “casi se duplican”. Un alza del 58–63% en un trimestre es muy fuerte, pero no es una subida literal del 100% según la referencia de TrendForce para el 2T de 2026 [3].
El suelo de precios lo están marcando los servidores de IA
La explicación más sólida apunta a la infraestructura de IA. TrendForce señala que los precios contractuales de memoria están subiendo porque los proveedores de servicios en la nube están cerrando suministro mediante acuerdos a largo plazo, mientras los fabricantes de DRAM siguen reasignando capacidad hacia usos vinculados a servidores [3].
Esto afecta a los móviles porque los fabricantes de smartphones no compran memoria en un mercado aislado. Si más capacidad y prioridad se destinan a productos para servidores, las marcas de teléfonos se encuentran con un suministro más estrecho aunque la demanda de smartphones no se haya disparado por sí sola [3].
IDC describe un desequilibrio parecido a escala más amplia: los precios de DRAM han subido porque la demanda de centros de datos de IA sigue superando a la oferta, con efectos que se trasladan también a los mercados de smartphones y PC [7].
No parece un boom de demanda de teléfonos
Las señales citadas apuntan menos a una fiebre compradora de móviles y más a un problema de asignación de oferta. TrendForce indica de forma explícita que los proveedores están moviendo capacidad de DRAM hacia aplicaciones relacionadas con servidores, incluso mientras algunos mercados finales presentan riesgos de demanda [3].
Dicho de otro modo: los teléfonos están pagando una competencia que nace en otro sitio. El mercado smartphone no parece ser el origen de la subida; es uno de los mercados obligados a absorberla.
Cómo llega el golpe al precio de un móvil
La memoria pesa lo suficiente en el coste de un teléfono como para que una subida brusca sea difícil de ignorar. IDC estima que la memoria puede representar entre el 15% y el 20% de la lista de materiales —el coste de componentes o BOM— de un smartphone de gama media, y entre el 10% y el 15% en un buque insignia de gama alta [7].
TrendForce también ha advertido de que el encarecimiento de la memoria puede presionar con fuerza la producción mundial de smartphones en 2026. La firma apunta a un posible choque entre precios minoristas más altos y la tolerancia de los consumidores a pagar más [5].
Para las marcas, eso abre varias opciones incómodas: aceptar márgenes más bajos, subir precios, ajustar planes de producción o ser más prudentes con las configuraciones de memoria. La evidencia disponible no permite afirmar que todos los modelos vayan a sufrir el mismo impacto, pero sí marca una dirección clara: fabricar móviles en 2026 será más caro si la inflación de la memoria se mantiene [5][
7].
La conclusión
La DRAM móvil sube en el segundo trimestre de 2026 porque el mercado de memoria se está reorganizando alrededor de la infraestructura de IA. Los compradores cloud están asegurando suministro, los fabricantes orientan más capacidad hacia aplicaciones de servidor y las marcas de smartphones compiten en un entorno de asignación más ajustado [3].
Para consumidores y fabricantes, la pregunta ya no es si la demanda de IA está encareciendo la memoria de los teléfonos. La cuestión es cuánto de ese coste acabará reflejándose en precios de venta más altos, menor producción o configuraciones de memoria distintas en los móviles de 2026 [5][
7].




