La disputa se intensificó el 30 de septiembre de 2025, cuando el Ministerio de Asuntos Económicos de Países Bajos activó la Goods Availability Act (Ley de Disponibilidad de Bienes), una legislación de emergencia creada en la Guerra Fría que permite al Estado intervenir en empresas que producen bienes considerados esenciales.
Las autoridades señalaron “graves deficiencias de gobernanza” en Nexperia y el riesgo de que conocimientos tecnológicos y capacidades productivas críticas pudieran verse comprometidos. La ley permite actuar cuando existe peligro para el suministro de productos estratégicos.
Como resultado, el gobierno obtuvo mayor supervisión sobre la empresa y limitó decisiones corporativas clave.
La presión aumentó pocos días después. El 7 de octubre de 2025, la Enterprise Chamber del Tribunal de Apelación de Ámsterdam suspendió a Zhang Xuezheng, fundador de Wingtech y entonces CEO de Nexperia, tras concluir que había motivos fundados para dudar de la gestión de la compañía.
El tribunal también colocó los derechos de voto de Wingtech como accionista bajo el control de un administrador independiente, reduciendo significativamente la influencia de la matriz china sobre la empresa.
Las autoridades neerlandesas sostuvieron que estas medidas buscaban estabilizar la gobernanza y proteger capacidades estratégicas de semiconductores en Países Bajos y en Europa.
La intervención europea tuvo una respuesta casi inmediata desde Pekín.
El 4 de octubre de 2025, el Ministerio de Comercio de China impuso restricciones a la exportación de determinados componentes y semiconductores producidos por las operaciones chinas de Nexperia, lo que elevó el conflicto al ámbito del comercio internacional.
Dado que Nexperia fabrica chips utilizados en sistemas eléctricos de automóviles, las restricciones despertaron preocupación entre fabricantes de vehículos y proveedores industriales.
Semanas después, China suavizó la medida al conceder exenciones para usos civiles, permitiendo que algunos chips volvieran a exportarse con el fin de aliviar la presión sobre la industria automotriz global.
La demanda en Guangdong es solo una pieza de un litigio mucho más amplio.
Wingtech ha iniciado varias acciones legales para recuperar el control de Nexperia o reclamar compensaciones:
Debido a estos procesos paralelos en distintas jurisdicciones, el conflicto podría prolongarse durante años.
Nexperia es uno de los principales fabricantes mundiales de semiconductores discretos y chips de potencia, componentes esenciales en electrónica automotriz y sistemas industriales.
Cuando su producción o exportación se ve alterada, los efectos pueden propagarse rápidamente por las cadenas de suministro globales. El enfrentamiento ya ha estado vinculado a escasez de chips utilizados en sistemas eléctricos de vehículos.
Si el conflicto continúa escalando, existen varios riesgos potenciales:
En la industria automotriz, cambiar de proveedor de chips o certificar nuevos componentes puede tardar meses o incluso años, lo que aumenta la vulnerabilidad ante cualquier interrupción.
El caso Nexperia ilustra una tendencia cada vez más visible: los semiconductores se han convertido en activos estratégicos para los gobiernos.
Países de todo el mundo están dispuestos a intervenir cuando perciben riesgos para el control tecnológico, la propiedad intelectual o la seguridad de sus cadenas de suministro.
En consecuencia, la disputa entre Wingtech, Nexperia y las autoridades neerlandesas ya no es solo un litigio corporativo. Es un conflicto que combina política industrial, seguridad económica y competencia tecnológica global, con repercusiones potenciales para fabricantes de automóviles, proveedores electrónicos y gobiernos por igual.
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