La trampa es asombrosamente sencilla. Al colocar una pequeña cabeza de muñeco de plástico justo delante de la cámara, a menudo sujeta con una ventosa, los propietarios presentan un "rostro" estático que la cámara interpreta como una cabeza humana real vigilando la carretera . Como el muñeco nunca aparta la mirada, el sistema jamás activa una alerta por falta de atención. El dueño de un Tesla Model 3 declaró a la revista Wired que usó una de estas figuras durante un viaje y condujo durante unos 30 minutos sin recibir advertencia alguna
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Este método forma parte de una "industria artesanal" de artilugios caseros que la misma Wired describió en junio de 2026, y que incluye pantallas parpadeantes y fotografías impresas, todos con el objetivo de evadir los controles de distracción de Tesla .
La tendencia parece haber nacido de un único propietario de Tesla en China, que comenzó a fabricar y vender estas cabezas en miniatura en sitios de comercio electrónico chinos . Para esquivar el escrutinio, los productos suelen anunciarse de forma inocua como "compañeros de viaje" o "adornos para el salpicadero"
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Los precios varían según la fuente, pero son uniformemente baratos:
Wired fue uno de los primeros medios en inglés en cubrir el fenómeno en detalle. En un reportaje de mediados de junio de 2026, la revista habló de una "industria artesanal de figuras de famosos, pantallas parpadeantes y otros artilugios de bricolaje" diseñados para burlar los controles de conducción distraída de Tesla . Lo calificaron como un riesgo de seguridad grave que socava la promesa fundamental de la autonomía supervisada: que siempre haya un humano listo para tomar el control
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Electrek se hizo eco el 15 de junio de 2026, confirmando que los dispositivos se venden por entre 20 y 50 dólares en plataformas chinas . Este medio especializado señaló que se trata solo de la última escalada en una guerra constante entre las salvaguardas de monitorización de conductores de Tesla y los fabricantes de dispositivos no originales empeñados en derrotarlas. Electrek también recordó las medidas de Tesla contra prácticas similares: la compañía ha llegado a desactivar de forma remota el acceso a la Conducción Autónoma Completa a propietarios pillados usando dispositivos para "esquivar avisos", advirtiéndoles de que serían "100% responsables de cualquier accidente" que ocurriese mientras el dispositivo estuviera activo
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Ambas publicaciones describieron la práctica como increíblemente peligrosa porque elimina el único respaldo real cuando un sistema de Nivel 2 comete un error. La Conducción Autónoma Completa (Supervisada), pese a su engañoso nombre, no es autónoma; requiere supervisión humana constante y capacidad de intervención inmediata . Una cabeza de muñeco de plástico no puede proporcionar ninguna de las dos cosas.
El truco de las cabezas está diseñado específicamente para engañar al bucle de vigilancia que se activa cuando la Conducción Autónoma Completa (FSD Supervisado) está en uso. Y aquí está el meollo de la cuestión para el lector hispanohablante: en gran parte del mundo, incluida España, este sistema aún no está disponible para el público general.
A modo de ejemplo, tomemos el caso de Australia, un mercado de habla inglesa con una regulación similar a la europea. A mediados de 2026, ni un solo estado o territorio australiano había otorgado la aprobación regulatoria para la Conducción Autónoma Completa en vías públicas . La situación regulatoria en la Unión Europea es comparable: la legislación avanza en la aprobación de sistemas de conducción automatizada de Nivel 3 y superior de forma paulatina, y las funcionalidades de Nivel 2 como el FSD Supervisado requieren validaciones específicas por parte de las autoridades de cada país. De hecho, en el mercado australiano —que suele marcar tendencia para los lanzamientos en configuraciones con volante a la derecha—, Tesla no ha podido desplegar la funcionalidad a pesar de haberlo declarado inminente en 2025. Su director para Australia y Nueva Zelanda, Thom Drew, declaró entonces que no había "bloqueos regulatorios" y que estaban en las etapas finales de validación, pero el lanzamiento al público nunca se materializó
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Los vehículos Tesla que se venden en España sí cuentan con cámaras en el habitáculo que monitorizan la atención para funciones como el Autopilot mejorado. Sin embargo, el bucle de monitorización específico del FSD que este truco explota permanece inactivo hasta que la funcionalidad completa reciba luz verde de las autoridades europeas y españolas .
Así que, aunque una figurita de Messi o Cristiano Ronaldo pudiera parecer una decoración curiosa en el salpicadero de un coche en Madrid, Buenos Aires o Ciudad de México, a día de hoy no serviría para evadir ningún control de seguridad local. Al menos, por ahora.
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