El ministerio de Asuntos Exteriores de Catar ofreció una versión diferente del incidente, afirmando que los aviones iraníes entraron en el espacio aéreo catarí y se negaron a responder a múltiples intentos de contacto por radio antes de ser interceptados y derribados por aviones F-15 cataríes . Este enfrentamiento marcó las primeras muertes aire-aire en la historia de la Fuerza Aérea de Catar
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Irán sostiene que los pilotos han permanecido incomunicados durante casi seis meses, sin acceso a sus familias, asistencia jurídica ni representantes diplomáticos iraníes . Teherán acusa a Catar de haberles negado los derechos que les corresponden como prisioneros de guerra según el Tercer Convenio de Ginebra
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La identidad de los pilotos sigue siendo un punto de confusión y contradicción entre las fuentes. Mientras algunos medios informaron que el general Bagherzadeh nombró a los tres pilotos capturados como Javad Salehi, Abdolmajid Dashtian y Omran Behraveshian , otros importantes organismos de noticias, incluido el New York Times, señalaron que ni Irán ni Catar habían hecho públicos sus nombres
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La suerte del cuarto tripulante tampoco está clara. Como cada Su-24 lleva una tripulación de dos personas (piloto y oficial de sistemas de armas), los dos aviones derribados habrían tenido una tripulación total de cuatro personas. Irán había informado anteriormente de un piloto muerto en el incidente y de los demás como desaparecidos . El 15 de agosto, Irán afirmó que tres habían sido capturados con vida, dejando sin confirmar el estado de un tripulante
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El 15 de agosto de 2026, el general Bagherzadeh envió una carta a la presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric Egger, solicitando una intervención urgente. En la carta, se pedía al CICR que determinara la suerte y el paradero de los tres pilotos, garantizara su derecho a contactar con sus familias y con las autoridades iraníes, y se asegurara de que recibieran el estatus de prisioneros de guerra y el trato correspondiente según el Tercer Convenio de Ginebra .
Los medios de comunicación iraníes informaron de que la carta expresaba "grave preocupación" por la suerte de los pilotos .
El ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, a través de su portavoz Majed Al Ansari, emitió una negativa rotunda el 15 de agosto de 2026. "Negamos categóricamente las afirmaciones que circulan sobre la detención de pilotos iraníes y nos sorprenden estas declaraciones engañosas en este momento particular, en medio de los esfuerzos diplomáticos en curso y las iniciativas destinadas a reducir las tensiones en la región", rezaba el comunicado .
Catar declaró que solo había recuperado los restos de un piloto de los lugares del siniestro y que había invitado a Teherán a revisar los registros de la búsqueda . Doha no abordó directamente la acusación específica de Irán de negar las protecciones del Convenio de Ginebra, ya que negaba tener pilotos vivos en absoluto
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La disputa por los pilotos estalló en un contexto de intensa inestabilidad regional:
Las versiones de las dos partes son planamente contradictorias: Irán afirma que tres pilotos están vivos y cautivos; Catar dice que solo recuperó un cadáver y que no retiene a ningún tripulante con vida. No existe verificación por parte de un tercero de ninguna de las dos afirmaciones, y la identidad de los pilotos, a pesar de algunos informes, no ha sido confirmada oficialmente por todos los grandes medios de comunicación.