El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, declaró el 5 de agosto de 2026 que al menos 56 personas fueron ejecutadas por cargos relacionados con la seguridad nacional desde el 19 de marzo, incluidas 27 vinculadas a las protestas de enero, y que más de 100 otras personas corren el riesgo de ser ejecutadas . Amnistía Internacional confirmó que, desde que comenzaron los ataques de EE. UU. e Israel el 28 de febrero, al menos 36 personas fueron ejecutadas arbitrariamente tras juicios manifiestamente injustos por cargos políticamente motivados . Amnistía advirtió que al menos 60 personas más, incluidos tres detenidos cuando eran niños, siguen en riesgo inminente .
El número total de muertos en las masacres de las protestas de enero de 2026 es mucho mayor: las estimaciones oscilan entre 6.488 y aproximadamente 36.500 personas asesinadas por las fuerzas de seguridad y las milicias extranjeras durante la represión del levantamiento popular del 8 y 9 de enero de 2026 .
Advertencia importante: La cifra documentada de 444 ejecuciones casi con toda seguridad subestima el total real. Dado que las autoridades no anuncian más del 90% de las ejecuciones, el seguimiento independiente de los derechos humanos está gravemente restringido y, tras el inicio de la guerra, se ha impuesto un "velo de silencio", es muy probable que la cifra real sea significativamente mayor . La cifra de la ONU de 56 ejecuciones cubre solo los casos "relacionados con la seguridad nacional" y no incluye las ejecuciones por delitos de drogas, que históricamente representan la mayoría de los casos de pena de muerte en Irán .
Los cargos más comunes utilizados en la campaña de ejecuciones de 2026 son delitos definidos de manera amplia como "relacionados con la seguridad nacional", como "enemistad contra Dios" (moharebeh), "corrupción en la tierra" y "participación en protestas armadas" .
La Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU y Amnistía Internacional confirman que los juicios son manifiestamente injustos, están viciados por la tortura y se tramitan de forma acelerada bajo lo que el régimen denomina "condiciones de guerra" . En un patrón documentado, las autoridades ejecutaron al menos a 22 presos políticos en seis semanas, un promedio de una ejecución cada dos días, tras procesos secretos marcados por la tortura y las confesiones forzadas .
En los primeros siete meses de 2026, IHR documentó las ejecuciones de 28 manifestantes: 26 relacionados con las protestas de enero y dos con el levantamiento de 2022 . Al menos cinco presos políticos fueron ejecutados solo en el período de junio a julio .
Las minorías étnicas son atacadas de forma desproporcionada. Expertos de la ONU documentaron la ejecución de al menos 24 miembros de la minoría baluchí y 22 miembros de la minoría kurda hasta principios de agosto de 2026 . Estas comunidades sufren una represión sistemática mediante detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y ejecuciones.
Al menos 28 de los ejecutados eran manifestantes directamente vinculados al levantamiento de enero de 2026 . Entre los casos más destacados se encuentra la ejecución pública de dos manifestantes, Abolfazl Sepahi y Amir Safari, en Isfahán el 28 de julio de 2026. Formaban parte de un grupo de al menos 12 jóvenes condenados a muerte por la muerte de cuatro agentes de policía durante las protestas antigubernamentales en Isfahán en enero . Otros dos hombres habían sido ejecutados en la prisión el 19 de julio .
Al menos cinco de los condenados a muerte eran menores de edad en el momento del presunto delito, según Amnistía Internacional .
Los grupos de derechos humanos son explícitos al afirmar que la guerra con Estados Unidos e Israel ha proporcionado una cortina de humo estratégica. Amnistía Internacional informó de que las autoridades están utilizando las "condiciones de guerra" como pretexto para realizar detenciones arbitrarias masivas (más de 6.000 personas detenidas desde el 28 de febrero), ejecuciones aceleradas, confiscaciones de bienes y una intensificación de la represión de la disidencia .
Las declaraciones clave de los grupos de derechos humanos aclaran la dinámica:
Tras el inicio de la guerra, la información independiente sobre las ejecuciones se volvió prácticamente imposible durante marzo y abril de 2026, y solo la información oficial llegó al mundo exterior. Las cifras registradas para esos meses se consideran estimaciones mínimas, no un reflejo de la realidad .
La ONU ha sido la voz internacional más prominente en condenar la campaña:
Amnistía Internacional pidió una "acción internacional urgente", advirtiendo que el ritmo de las ejecuciones constituye una "campaña cada vez mayor de ejecuciones arbitrarias" .
La reacción interna ha sido significativa:
La cifra documentada principal es de 444 ejecuciones en los primeros siete meses de 2026, pero dado que las autoridades no anuncian más del 90% de las ejecuciones, es muy probable que la cifra real sea mucho mayor. La cifra de la ONU de 56 ejecuciones cubre solo los casos "relacionados con la seguridad nacional" desde el 19 de marzo y no incluye las miles de ejecuciones por delitos de drogas que históricamente representan la mayoría de los casos de pena de muerte en Irán . La guerra con Estados Unidos e Israel no ha causado la represión, sino que ha proporcionado un velo de impunidad para una campaña que ya estaba en marcha.