El presidente estadounidense añadió que Washington les mostraría cómo producirlos . Para Kyiv, el anuncio representaba un posible punto de inflexión después de años de peticiones para acceder a una tecnología militar altamente sensible.
El Patriot ocupa un lugar especialmente importante en la defensa aérea ucraniana: según diversas fuentes, es el único sistema del arsenal de Kyiv capaz de interceptar de forma fiable los misiles balísticos rusos .
La promesa quedó en entredicho el 31 de julio. Durante una reunión de su gabinete en Camp David, Trump afirmó que Estados Unidos “no había llegado a un acuerdo” para permitir la fabricación ucraniana y que las conversaciones seguían abiertas.
“No hemos acordado eso. Estamos hablando de ello, pero es difícil entregar una tecnología de ese tipo”, dijo .
Trump insistió en que Washington debía ser “muy cuidadoso” antes de permitir que otro país fabricara los misiles . The New York Times, la BBC, Reuters y ABC News describieron sus palabras como un claro repliegue respecto de la autorización anunciada en Ankara .
El cambio de postura se produjo pocos días después de que Trump recibiera a Zelenski en la Casa Blanca .
Aunque Trump se desmarcó de una autorización definitiva, las conversaciones de menor nivel continuaron. Whitaker viajó a Kyiv en julio para reunirse con Zelenski y evaluar distintas fórmulas con funcionarios ucranianos y representantes de la industria armamentística .
El enviado estadounidense ha confirmado que las negociaciones siguen activas, pero también ha advertido que un acuerdo de coproducción a largo plazo no se firmará antes del invierno .
Según Reuters, las conversaciones incluyen varias alternativas para ampliar la producción sin transferir de inmediato a Ucrania todos los elementos más delicados del sistema :
Brian Hughes, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, señaló que “no se ha cerrado nada”, aunque aseguró que Estados Unidos mantiene su compromiso de ayudar a Ucrania a cubrir sus necesidades de defensa aérea .
“Un acuerdo de producción a largo plazo no se concluirá antes de este invierno”, afirmó Whitaker en una entrevista con Fox News emitida el 3 de agosto .
El embajador explicó que la prioridad inmediata es enviar interceptores terminados a Ucrania, no construir rápidamente nuevas fábricas dentro del país . También indicó que los interceptores PAC-3 siguen sometidos a estrictos controles de exportación estadounidenses:
“No permitimos que nadie salvo los fabricantes estadounidenses los produzca” .
La declaración ayuda a explicar por qué una licencia anunciada públicamente no se ha traducido en una autorización operativa: el obstáculo no es solo político, sino también industrial, tecnológico y regulatorio.
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de escasez crítica.
La presión aumenta además porque Rusia mantiene la capacidad de ampliar su producción de misiles balísticos, mientras Ucrania intenta proteger ciudades e infraestructuras esenciales, incluida la red energética .
Ante la lentitud de la vía de producción, Ucrania está buscando soluciones que puedan ofrecer resultados antes.
Kyiv negocia compromisos de compra plurianuales directamente con fabricantes estadounidenses como Raytheon y Lockheed Martin. El objetivo es asegurar turnos y plazas de producción para los próximos años .
El 23 de julio, Zelenski afirmó que Raytheon había mostrado interés en una fórmula de producción conjunta de interceptores Patriot .
Otra posibilidad consiste en que Ucrania reciba sistemas Patriot originalmente destinados a otros países. A cambio, esos socios aceptarían recibir unidades de futuras tandas de producción estadounidense. El mecanismo permitiría adelantar las entregas a Kyiv sin aumentar de inmediato la capacidad total de las fábricas .
La situación combina dos calendarios incompatibles: Ucrania necesita interceptores ahora, pero cualquier producción local o conjunta requiere controles sobre la tecnología, acuerdos industriales, autorizaciones de exportación y una cadena de fabricación que no puede montarse en cuestión de semanas.
| Elemento | Situación actual |
|---|---|
| Anuncio de Trump del 8 de julio | Promesa de conceder a Ucrania el derecho a fabricar Patriot |
| Declaración de Trump del 31 de julio | Washington dice que aún no ha aprobado el acuerdo |
| Negociaciones dirigidas por Whitaker | Continúan con Ucrania y socios europeos |
| Acuerdo de producción a largo plazo | No se espera antes del invierno de 2026 |
| Principal opción estudiada | Fabricar componentes en Ucrania y ensamblar en Alemania |
| Respuesta inmediata | Envíos de interceptores, contratos de compra y posibles intercambios de entregas |
En resumen, la licencia que Trump presentó como una decisión tomada sigue siendo, en la práctica, una propuesta sometida a negociación. Estados Unidos y Europa estudian cómo ampliar la base industrial sin liberar de golpe la tecnología más sensible del Patriot. Pero ninguna de las opciones analizadas resolverá la escasez ucraniana antes del invierno de 2026 como muy pronto . Hasta entonces, Kyiv dependerá de envíos de emergencia, compromisos de compra y acuerdos de intercambio, mientras los ataques rusos continúan poniendo a prueba sus defensas aéreas.