El Consejo de Seguridad celebra el 21 de agosto de 2026 su segundo sondeo informal, confidencial y no vinculante. La candidatura de la diplomática ecuatoriana Ivonne Baki, nominada por Tonga esta semana, elevó a ocho el número de aspirantes.
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What is the current state of the UN secretary-general succession contest as the Security Council holds its second informal straw poll, inclu. Article summary: The contest remains open as the Security Council conducts its second confidential, non-binding straw poll today. Rebeca Grynspan remains the early leader from the July 30 vote, but no candidate is close to a settled reco. Topic tags: general, news, general web, user generated. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts w
La sucesión de António Guterres al frente de Naciones Unidas todavía está lejos de resolverse. El Consejo de Seguridad, integrado por 15 países, celebra este 21 de agosto su segundo sondeo informal, confidencial y no vinculante para medir el respaldo a los aspirantes. En la primera ronda, la costarricense Rebeca Grynspan quedó ligeramente por delante.
Ese liderazgo es una señal de viabilidad, no una elección. Para llegar al cargo, un candidato debe obtener una recomendación formal del Consejo de Seguridad y evitar el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes. En la práctica, la capacidad de construir un consenso diplomático pesa tanto como el número de votos favorables.
El primer sondeo se realizó el 30 de julio. Cada miembro del Consejo evaluó de forma anónima a todos los candidatos con una de tres opciones: «alentar», «desalentar» o «sin opinión». En esa fase, las papeletas no distinguían entre los cinco miembros permanentes y los diez miembros elegidos, por lo que mostraban el respaldo general, pero no permitían saber si alguna potencia con derecho de veto rechazaba a un aspirante concreto.
Los resultados principales fueron:
Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Macky Sall y Olara Otunnu quedaron por detrás de los tres primeros. Aquella ronda fue una prueba preliminar de apoyos, no una clasificación definitiva ni una votación vinculante.
El campo actual está formado por:
Grynspan, Rodrigues-Birkett y Grossi son los únicos que cuentan con un respaldo medido en el primer sondeo. La posición de Baki aún no puede compararse: se incorporó a la contienda después de esa votación.
Tonga nominó esta semana a la diplomática ecuatoriana y exministra Ivonne Baki, que también ha sido embajadora en Francia, Qatar y Estados Unidos. Su candidatura la convirtió en la octava aspirante y en la segunda procedente de Ecuador.
Baki ha situado la prevención de conflictos y la renovación de Naciones Unidas en el centro de su campaña. Al explicar esa propuesta, evocó su experiencia personal durante la guerra civil del Líbano.
No hay, sin embargo, confirmación en las fuentes disponibles de que cuente con un respaldo formal de Estados Unidos. Tampoco está establecido que sus relaciones reportadas con Donald Trump y Bill Clinton equivalgan a un compromiso de voto estadounidense. Sin un aval oficial o una promesa pública de apoyo, esas afirmaciones deben considerarse no verificadas.
Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General de la ONU, ha defendido un proceso más transparente e inclusivo. Su propuesta incluye presentar las candidaturas a tiempo, celebrar diálogos públicos con los aspirantes y ofrecer a los Estados miembros más oportunidades de conocer sus posiciones antes de que el Consejo tome una decisión.
Estados Unidos y Rusia han criticado lo que consideran una ampliación indebida de su papel en la selección. Los reportes describen a Washington acusándola de extralimitarse, mientras Moscú también ha cuestionado la función que intenta desempeñar.
La disputa pone de manifiesto una tensión institucional: la Asamblea General puede reclamar apertura y participación, pero el artículo 97 de la Carta de la ONU atribuye al Consejo de Seguridad la fase de recomendación. Los sondeos informales tienen influencia política, pero no fuerza jurídica vinculante.
Rusia ha dejado entrever que todavía podrían aparecer nuevos candidatos y ha cuestionado el balance de Guterres en el contexto más amplio de la eficacia de Naciones Unidas y la gestión de conflictos. Esa posición permite a Moscú evitar un consenso prematuro en torno a los actuales favoritos.
Las informaciones disponibles no demuestran que Rusia haya apoyado formalmente o rechazado a ninguno de los candidatos concretos. Su apertura a nuevos nombres debe interpretarse, por ahora, como una señal de que tanto el campo de aspirantes como las negociaciones entre las grandes potencias siguen sin cerrarse.
Según el artículo 97 de la Carta de Naciones Unidas, la Asamblea General nombra al secretario general después de recibir una recomendación del Consejo de Seguridad. En la práctica, el Consejo necesita identificar a una persona que consiga al menos nueve de los 15 votos y que no sea vetada por ninguno de sus cinco miembros permanentes: China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos.
Los sondeos posteriores suelen diferenciar las posiciones de los miembros permanentes respecto de las de los miembros electos. Esa información permite detectar con mayor claridad el riesgo de veto y puede ser más determinante que el total de votos de «alentar» que acumule un candidato.
El segundo mandato de Guterres termina el 31 de diciembre de 2026. La contienda presenta una fuerte presencia de candidatos de América Latina y el Caribe, en parte porque una expectativa informal de rotación regional favorece a esa zona en esta ocasión. Se trata de una convención política, no de una regla obligatoria, y no limita la potestad del Consejo de Seguridad para recomendar a quien considere viable.
Si las potencias permanentes siguen divididas o aparecen nuevas candidaturas, los sondeos podrían prolongarse durante septiembre y octubre, o incluso más tiempo. Los reportes previos a la segunda ronda describían la decisión como todavía lejana, no inminente.
El principal indicador será si Grynspan conserva su ventaja, si Rodrigues-Birkett o Grossi reducen la distancia y si alguno de los aspirantes empieza a perfilarse como candidato de compromiso. También se seguirá de cerca el desempeño de Baki, aunque su incorporación reciente significa que un solo sondeo no bastará para establecer una trayectoria clara hacia la victoria.
La pregunta decisiva es sencilla: ¿puede un candidato reunir nueve votos y, al mismo tiempo, resultar aceptable para las cinco potencias con derecho de veto? Hasta que esa incógnita se despeje, los resultados de la primera ronda serán solo una brújula diplomática, no un veredicto.
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El Consejo de Seguridad celebra el 21 de agosto de 2026 su segundo sondeo informal, confidencial y no vinculante.
El Consejo de Seguridad celebra el 21 de agosto de 2026 su segundo sondeo informal, confidencial y no vinculante. La candidatura de la diplomática ecuatoriana Ivonne Baki, nominada por Tonga esta semana, elevó a ocho el número de aspirantes.
El resultado decisivo no será simplemente quién encabece el próximo sondeo: el candidato elegido necesitará al menos nueve votos y no podrá recibir el veto de China, Francia, Rusia, Reino Unido o Estados Unidos.