La diferencia importa: no es lo mismo un cierre físico absoluto que una ruta donde cada travesía depende de la bandera del buque, la carga, el puerto de destino, el seguro, las sanciones y la evaluación de seguridad. Un análisis de derecho marítimo describió la situación como un estrecho “cerrado, pero no para todos”, más que como una clausura universal . En la práctica, un barco puede tener margen para cruzar si no entra ni sale de Irán, mientras otros viajes quedan atrapados entre demoras, permisos inciertos, riesgo de seguridad o exposición a sanciones
.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones militares estadounidenses en la región, dijo que sus fuerzas comenzarían a bloquear el tráfico marítimo que entrara o saliera de puertos y zonas costeras iraníes el 13 de abril de 2026 a las 10:00, hora del Este de EE. UU. . Según CENTCOM, la medida se aplicaría a buques de cualquier país que usaran puertos iraníes
.
CENTCOM también afirmó que no impediría la libertad de navegación de los buques que transitaran por el estrecho de Ormuz hacia o desde puertos no iraníes . Es decir, la medida estadounidense está planteada como un bloqueo dirigido al acceso marítimo de Irán, no como un cierre anunciado de todo el estrecho
.
El problema comercial es que, en una zona tan estrecha y estratégica, incluso una medida limitada puede afectar a rutas que no son estrictamente iraníes, sobre todo cuando coincide con controles iraníes y con un entorno de amenaza elevada.
Del lado iraní, el impacto práctico parece más amplio. Una advertencia de la Administración Marítima de EE. UU. señala que Irán continúa amenazando y realizando ataques contra buques comerciales que transitan por el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán, y que el riesgo de ataques iraníes contra la navegación comercial sigue siendo alto en esas zonas . La misma advertencia recuerda que fuerzas iraníes han usado históricamente embarcaciones pequeñas y helicópteros en operaciones de abordaje, y que han intentado forzar a buques comerciales a entrar en aguas territoriales iraníes
.
Además, reportes separados indican que Irán creó una agencia gubernamental para revisar y cobrar tasas a los buques que buscan pasar por el estrecho de Ormuz, en un contexto en el que cientos de barcos comerciales fueron descritos como atrapados en el golfo Pérsico sin poder alcanzar mar abierto . Otro reporte señaló que el bloqueo estadounidense de puertos iraníes llevó a Teherán a mantener sus propias restricciones sobre el estrecho
.
El efecto más visible es operativo. Los datos de seguimiento mostraron números de tránsito extremadamente bajos a finales de abril: tres buques en un periodo de 24 horas reportado el 21 de abril y al menos siete en otro periodo de 24 horas reportado el 27 de abril . A eso se suma el reporte de AP difundido por Audacy, que describió a cientos de buques comerciales retenidos en el golfo Pérsico
.
The Los Angeles Times informó, además, que el bloqueo naval estadounidense de puertos iraníes había obligado a 48 buques comerciales a dar media vuelta para el 2 de mayo .
Para navieras, fletadores y operadores portuarios, el mensaje es claro: la previsibilidad de la ruta se rompió. Un buque puede esperar, intentar un paso limitado, regresar o evitar la zona según su carga, bandera, escala prevista, aseguradora y exposición a sanciones.
El riesgo de seguridad no es una hipótesis remota. La advertencia marítima de EE. UU. dice que Irán continúa amenazando y realizando ataques contra buques comerciales en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán, y que el riesgo sigue siendo alto .
Eso convierte una decisión de ruta en una evaluación de amenaza: posible ataque, abordaje, desvío forzado o escalada en una zona donde el margen de maniobra es limitado .
El cuadro legal y asegurador es especialmente complejo porque los operadores se enfrentan a controles superpuestos. Un análisis sobre derecho marítimo y seguros describió la situación del golfo como un choque entre dos enfoques: fuerzas iraníes que afirman controlar el paso por el estrecho de Ormuz y el anuncio militar estadounidense de bloqueo al tráfico marítimo que entra o sale de puertos iraníes .
Eso no significa que exista una prima de seguro única para todos los buques. Lo que sí respaldan las fuentes es una conclusión más acotada: aumentaron la incertidumbre legal y el riesgo, y el coste o la viabilidad de asegurar un viaje dependerán del buque, la carga, la ruta, el puerto, la aseguradora y las cláusulas contractuales .
Uno de los dilemas más delicados es si una empresa puede pagar a Irán por autorización, tasas o “paso seguro”. The Los Angeles Times informó que EE. UU. advirtió a las compañías navieras que podrían enfrentar sanciones si pagan a Irán para garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz .
Ese aviso choca con el reporte de que Irán creó un mecanismo para revisar y cobrar a los buques que buscan cruzar . El resultado es una trampa comercial: un barco puede encontrarse con exigencias o controles iraníes para avanzar, pero al mismo tiempo quedar expuesto a sanciones estadounidenses si paga por ese paso
.
Ormuz pesa porque es uno de los grandes cuellos de botella energéticos del mundo. Los reportes citados indican que por el estrecho pasaba habitualmente alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL) .
Cuando el tráfico cae a niveles de crisis, el impacto no se queda en los puertos del golfo. La programación de petroleros, la disponibilidad de cargamentos y las expectativas del mercado energético pueden verse afectadas por la duda central: si los buques podrán entrar o salir del golfo a tiempo y sin exponerse a riesgos legales o de seguridad .
Los más directamente afectados son los buques que entran o salen de puertos iraníes, porque ese es el objetivo declarado del bloqueo de EE. UU. .
Los barcos que sirven puertos no iraníes del golfo no deberían ser bloqueados por EE. UU. según la política anunciada por CENTCOM, pero aun así enfrentan advertencias de amenaza iraní, controles reportados e incertidumbre sobre el paso por el estrecho .
También están especialmente expuestos los buques que ya se encuentran dentro del golfo Pérsico y necesitan salir por Ormuz, pero no pueden asegurar un tránsito seguro, legalmente cumplible y comercialmente viable . Los cargamentos energéticos —petróleo y GNL— son particularmente sensibles por el papel del estrecho en esos flujos
.
El estrecho de Ormuz no está completamente cerrado, pero ha dejado de funcionar como una ruta marítima normal y previsible. La lectura más sólida de la evidencia disponible es la de un cierre parcial de facto: algunos buques siguen pasando, mientras las restricciones de EE. UU. al tráfico vinculado a puertos iraníes y los controles, amenazas y mecanismos de revisión iraníes han reducido de forma drástica el movimiento comercial .
Comments
0 comments