Eso no equivale a decir que Coinbase sea el mayor tenedor de ETH de cualquier tipo. Las carteras de un exchange también contienen activos de sus clientes, que no deben contabilizarse como parte de la tesorería corporativa de la compañía. Por eso, las estimaciones basadas en direcciones públicas pueden asociar millones de ETH con Coinbase, aunque se refieran principalmente a fondos custodiados en nombre de clientes y no a activos propiedad de la empresa.
El informe del segundo trimestre de 2026 separa el ETH de Coinbase en dos categorías económicamente distintas:
La distinción es importante. La categoría de inversión es la medida pública más cercana a la tesorería corporativa de ETH de Coinbase. El saldo operativo demuestra que había más Ether en el balance, pero no debe interpretarse automáticamente como una apuesta de largo plazo por la cotización de Ethereum.
Al cierre de 2025, Coinbase tenía 151.175 ETH para inversión. Al 30 de junio de 2026, la cifra era de 150.279 ETH: una caída de 896 ETH, o aproximadamente el 0,6%.
En el mismo periodo, los informes basados en las divulgaciones de cartera de Coinbase señalaron que sus tenencias de Bitcoin aumentaron de 15.389 BTC a 17.311 BTC, un incremento de 1.922 BTC, mientras que su posición de ETH para inversión se redujo ligeramente. Esa combinación alimentó las críticas de quienes sostienen que Coinbase estaba priorizando Bitcoin frente a Ether.
Los datos permiten una conclusión más acotada: la posición declarada de ETH para inversión fue algo menor, mientras que la de Bitcoin aumentó. No muestran un abandono generalizado de Ethereum ni prueban que el incremento de Bitcoin procediera directamente de la venta de ETH generado por Base.
A partir de los cambios en la cartera, algunos críticos dedujeron que Coinbase pudo haber vendido el ETH generado por los ingresos del secuenciador de Base y utilizado los fondos para comprar Bitcoin. Esa lectura se presentó como una inferencia basada en divulgaciones financieras públicas, no como una prueba de transacciones concretas.
El saldo de tesorería declarado contradice la versión más amplia de la narrativa del “dumping” de ETH. Una empresa que aún conserva 150.279 ETH para inversión no ha abandonado su posición corporativa en Ether. Pero ese saldo no responde a una pregunta más específica: qué ocurrió con determinados ETH recibidos a través de Base.
Los datos públicos no identifican si esos ingresos fueron:
Esa falta de trazabilidad es el principal límite del argumento. Un cambio neto en las tenencias no puede demostrar el origen ni el destino de cada unidad de ETH.
La actividad de unstaking —retirar ETH del staking— y las transferencias a Coinbase Prime no son, por sí mismas, pruebas de liquidación. Pueden reflejar un reajuste de tesorería, la administración de posiciones en staking, servicios institucionales u OTC, gestión de liquidez o una venta.
Sin atribución de carteras, registros de operaciones o una comunicación de Coinbase que vincule una transferencia con un propósito concreto, la evidencia disponible no resuelve la cuestión.
La actividad de las carteras de un exchange también debe analizarse con cautela. Coinbase opera tanto una cartera corporativa de inversión como un negocio de custodia de gran escala. Los activos de clientes, instituciones, usuarios de staking y cuentas vinculadas a fondos cotizados no equivalen al ETH propiedad de Coinbase. La compañía ha afirmado que actúa como custodio de más del 80% de los activos de los ETF estadounidenses de Bitcoin y Ether, una cifra que ilustra la magnitud de la custodia separada de su tesorería corporativa.
La respuesta de Pollak no se limitó al tamaño del saldo de ETH. También presentó a Coinbase como un participante activo y un cliente de Ethereum a través de Base y de otras infraestructuras, no simplemente como una empresa que extrae valor de la red. Las informaciones sobre sus comentarios destacaron el papel de Coinbase en el ecosistema y el desarrollo de Ethereum, mientras que materiales anteriores documentan su apoyo a iniciativas de escalabilidad como la propuesta EIP-4844.
Pollak también pidió a la comunidad de Ethereum que dejara de moralizar sobre sus clientes y usuarios, incluidos quienes participan en el trading, las finanzas descentralizadas —DeFi— y las memecoins. Se trata de un argumento sobre cómo debería relacionarse el ecosistema con sus participantes comerciales; no demuestra que Coinbase nunca venda ETH ni que todos los ingresos derivados de Base permanezcan en el balance de la compañía.
La defensa relacionada de Jason Chaskin plantea una idea similar de integración con el ecosistema: Coinbase es a la vez tenedor de ETH, operador de Base, cliente de Ethereum, custodio y puerta de entrada para usuarios y activos. Esos papeles evidencian una relación amplia con Ethereum, pero no sustituyen una política transparente que explique cómo gestiona Coinbase los ingresos del secuenciador.
La afirmación de Pollak tiene una base creíble, aunque estrecha: Coinbase declaró aproximadamente 150.000 ETH mantenidos para inversión, y esa posición apenas cambió entre el 31 de diciembre de 2025 y el 30 de junio de 2026. La compañía también informó de 10.480 ETH para operaciones, mientras que sus tenencias de Bitcoin para inversión aumentaron durante la primera mitad de 2026.
La evidencia permite extraer tres conclusiones:
Por tanto, la lectura más rigurosa no es ni “Coinbase vendió todo su ETH” ni “Coinbase nunca vende ETH”. El registro público establece el tamaño y la persistencia de su posición corporativa, pero deja sin resolver el propósito de determinadas transacciones históricas.
Eso no equivale a decir que Coinbase sea el mayor tenedor de ETH de cualquier tipo. Las carteras de un exchange también contienen activos de sus clientes, que no deben contabilizarse como parte de la tesorería corporativa de la compañía. Por eso, las estimaciones basadas en direcciones públicas pueden asociar millones de ETH con Coinbase, aunque se refieran principalmente a fondos custodiados en nombre de clientes y no a activos propiedad de la empresa.
El informe del segundo trimestre de 2026 separa el ETH de Coinbase en dos categorías económicamente distintas:
La distinción es importante. La categoría de inversión es la medida pública más cercana a la tesorería corporativa de ETH de Coinbase. El saldo operativo demuestra que había más Ether en el balance, pero no debe interpretarse automáticamente como una apuesta de largo plazo por la cotización de Ethereum.
Al cierre de 2025, Coinbase tenía 151.175 ETH para inversión. Al 30 de junio de 2026, la cifra era de 150.279 ETH: una caída de 896 ETH, o aproximadamente el 0,6%.
En el mismo periodo, los informes basados en las divulgaciones de cartera de Coinbase señalaron que sus tenencias de Bitcoin aumentaron de 15.389 BTC a 17.311 BTC, un incremento de 1.922 BTC, mientras que su posición de ETH para inversión se redujo ligeramente. Esa combinación alimentó las críticas de quienes sostienen que Coinbase estaba priorizando Bitcoin frente a Ether.
Los datos permiten una conclusión más acotada: la posición declarada de ETH para inversión fue algo menor, mientras que la de Bitcoin aumentó. No muestran un abandono generalizado de Ethereum ni prueban que el incremento de Bitcoin procediera directamente de la venta de ETH generado por Base.
A partir de los cambios en la cartera, algunos críticos dedujeron que Coinbase pudo haber vendido el ETH generado por los ingresos del secuenciador de Base y utilizado los fondos para comprar Bitcoin. Esa lectura se presentó como una inferencia basada en divulgaciones financieras públicas, no como una prueba de transacciones concretas.
El saldo de tesorería declarado contradice la versión más amplia de la narrativa del “dumping” de ETH. Una empresa que aún conserva 150.279 ETH para inversión no ha abandonado su posición corporativa en Ether. Pero ese saldo no responde a una pregunta más específica: qué ocurrió con determinados ETH recibidos a través de Base.
Los datos públicos no identifican si esos ingresos fueron:
Esa falta de trazabilidad es el principal límite del argumento. Un cambio neto en las tenencias no puede demostrar el origen ni el destino de cada unidad de ETH.
La actividad de unstaking —retirar ETH del staking— y las transferencias a Coinbase Prime no son, por sí mismas, pruebas de liquidación. Pueden reflejar un reajuste de tesorería, la administración de posiciones en staking, servicios institucionales u OTC, gestión de liquidez o una venta.
Sin atribución de carteras, registros de operaciones o una comunicación de Coinbase que vincule una transferencia con un propósito concreto, la evidencia disponible no resuelve la cuestión.
La actividad de las carteras de un exchange también debe analizarse con cautela. Coinbase opera tanto una cartera corporativa de inversión como un negocio de custodia de gran escala. Los activos de clientes, instituciones, usuarios de staking y cuentas vinculadas a fondos cotizados no equivalen al ETH propiedad de Coinbase. La compañía ha afirmado que actúa como custodio de más del 80% de los activos de los ETF estadounidenses de Bitcoin y Ether, una cifra que ilustra la magnitud de la custodia separada de su tesorería corporativa.
La respuesta de Pollak no se limitó al tamaño del saldo de ETH. También presentó a Coinbase como un participante activo y un cliente de Ethereum a través de Base y de otras infraestructuras, no simplemente como una empresa que extrae valor de la red. Las informaciones sobre sus comentarios destacaron el papel de Coinbase en el ecosistema y el desarrollo de Ethereum, mientras que materiales anteriores documentan su apoyo a iniciativas de escalabilidad como la propuesta EIP-4844.
Pollak también pidió a la comunidad de Ethereum que dejara de moralizar sobre sus clientes y usuarios, incluidos quienes participan en el trading, las finanzas descentralizadas —DeFi— y las memecoins. Se trata de un argumento sobre cómo debería relacionarse el ecosistema con sus participantes comerciales; no demuestra que Coinbase nunca venda ETH ni que todos los ingresos derivados de Base permanezcan en el balance de la compañía.
La defensa relacionada de Jason Chaskin plantea una idea similar de integración con el ecosistema: Coinbase es a la vez tenedor de ETH, operador de Base, cliente de Ethereum, custodio y puerta de entrada para usuarios y activos. Esos papeles evidencian una relación amplia con Ethereum, pero no sustituyen una política transparente que explique cómo gestiona Coinbase los ingresos del secuenciador.
La afirmación de Pollak tiene una base creíble, aunque estrecha: Coinbase declaró aproximadamente 150.000 ETH mantenidos para inversión, y esa posición apenas cambió entre el 31 de diciembre de 2025 y el 30 de junio de 2026. La compañía también informó de 10.480 ETH para operaciones, mientras que sus tenencias de Bitcoin para inversión aumentaron durante la primera mitad de 2026.
La evidencia permite extraer tres conclusiones:
Por tanto, la lectura más rigurosa no es ni “Coinbase vendió todo su ETH” ni “Coinbase nunca vende ETH”. El registro público establece el tamaño y la persistencia de su posición corporativa, pero deja sin resolver el propósito de determinadas transacciones históricas.