Los sistemas automáticos tradicionales suelen apoyarse en equivalencias palabra por palabra. Ese enfoque puede fallar con nombres propios, términos administrativos, políticas públicas o expresiones cuyo significado depende del contexto.
Polyglot combina modelos de lenguaje de gran tamaño —LLM, por sus siglas en inglés— con tecnología de traducción automática neuronal. En lugar de procesar cada término de forma aislada, el motor analiza frases y párrafos completos para mejorar la fluidez, la velocidad y la coherencia de los resultados.
Además, el sistema consulta Government Terms Translated, una base de datos oficial que reúne nombres de ministerios, organismos públicos, iniciativas, programas y estaciones de MRT y LRT, entre otros términos. Las entradas están disponibles en inglés, chino, malayo y tamil, y buscan mantener una terminología uniforme en la comunicación gubernamental.
El objetivo es que la IA no aplique una traducción genérica, sino una que tenga en cuenta las instituciones, los lugares y los usos lingüísticos de Singapur. Entre los ejemplos citados por el equipo están:
Estos casos muestran que traducir información pública no consiste únicamente en respetar la gramática. También exige elegir correctamente nombres de lugares, conceptos institucionales y términos que las comunidades ya reconocen.
Durante el piloto, quienes visiten mddi.gov.sg encontrarán un aviso en la parte superior de la página que les dirige a beta.mddi.gov.sg. Allí pueden abrir el menú desplegable situado en la esquina superior derecha y escoger inglés, chino, malayo o tamil para consultar el contenido.
La web también permite informar de errores y proponer formulaciones más naturales o precisas. Estos comentarios son una parte central de la prueba: ayudan al equipo a detectar problemas que pueden variar según el idioma, el tipo de política pública o la estructura de cada página, más allá de lo que revelen las pruebas internas.
Polyglot está pensado para ampliar el acceso y reducir el tiempo necesario para producir traducciones, pero sus resultados no se consideran automáticamente una versión oficial e infalible. Los funcionarios del MDDI pueden editar manualmente los textos para que especialistas en la materia y en cada idioma corrijan errores, matices, nombres y direcciones.
Las páginas también indican que han sido traducidas mediante IA. El aviso es importante porque los modelos de lenguaje pueden generar resultados incorrectos o interpretar mal ciertos detalles. Por eso, las traducciones sirven como apoyo para comprender la información, pero no deben tratarse como absolutamente exactas en asuntos importantes.
El modelo que plantea Polyglot es, por tanto, de generación automática, revisión profesional y mejora a partir de los comentarios del público. Esa combinación explica por qué el proyecto continúa en fase piloto y todavía no se ha convertido en un sistema obligatorio para todas las webs gubernamentales.
El proyecto comenzó como un prototipo creado por un equipo de cinco personas de OGP durante la edición de enero de 2026 de Hack for Public Good, un evento interno orientado a desarrollar soluciones tecnológicas para el sector público.
Su diseño es independiente de la plataforma. Las agencias pueden insertar el widget en el código de la parte visible de una web mediante un script, mientras que un portal de administración permite gestionar las traducciones. De este modo, no sería necesario integrar el sistema por separado en el gestor de contenidos de cada organismo.
Esta arquitectura podría facilitar la adaptación a distintas webs, aunque una ampliación dependerá de la calidad de las traducciones, el rendimiento del piloto y la respuesta de los usuarios. Por ahora, las autoridades no han anunciado un calendario concreto para desplegar Polyglot en todos los servicios digitales.
En la comunicación pública, un carácter o una palabra mal escogidos pueden alterar el significado de un mensaje. Un caso citado en los informes sobre el proyecto ocurrió en 2017, cuando un cartel de la Campaña de Promoción del Mandarín utilizó un carácter chino asociado con la falta de respeto o el desprecio en lugar del carácter correspondiente a «leer».
En 2020, la letra en tamil de la canción «My Singapore», interpretada durante las celebraciones del Día Nacional, también presentó problemas de trazos y ortografía que dificultaban la comprensión de algunos fragmentos. Entre los términos afectados estuvieron palabras como «amigos» y «hermanos y hermanas».
Estos ejemplos no demuestran que la traducción humana esté libre de fallos. Sí ponen de relieve la necesidad de contar con bases terminológicas actualizadas, controles lingüísticos y mecanismos de corrección. Polyglot intenta incorporar esas prácticas a una herramienta reutilizable, en lugar de obligar a cada organismo a resolver el mismo problema por separado.
La mayor parte de la información de las webs del Gobierno de Singapur se publica en inglés. Preparar, actualizar y revisar versiones adicionales en otros tres idiomas puede requerir más tiempo y recursos.
Si Polyglot consigue generar rápidamente borradores adecuados al contexto local y permite que profesionales y usuarios corrijan sus deficiencias, podría hacer que la información pública y los servicios digitales fueran más accesibles para una población multilingüe. También podría resultar especialmente útil para las personas mayores que se sienten más cómodas leyendo en chino, malayo o tamil.
La meta a largo plazo es que las traducciones multilingües precisas sean una función habitual de todas las webs gubernamentales y los servicios digitales del país. El piloto servirá para comprobar si esa ambición es viable: su éxito dependerá de la exactitud de los textos, la continuidad de la supervisión humana y la capacidad del sistema para aprender de los comentarios del público.
Los sistemas automáticos tradicionales suelen apoyarse en equivalencias palabra por palabra. Ese enfoque puede fallar con nombres propios, términos administrativos, políticas públicas o expresiones cuyo significado depende del contexto.
Polyglot combina modelos de lenguaje de gran tamaño —LLM, por sus siglas en inglés— con tecnología de traducción automática neuronal. En lugar de procesar cada término de forma aislada, el motor analiza frases y párrafos completos para mejorar la fluidez, la velocidad y la coherencia de los resultados.
Además, el sistema consulta Government Terms Translated, una base de datos oficial que reúne nombres de ministerios, organismos públicos, iniciativas, programas y estaciones de MRT y LRT, entre otros términos. Las entradas están disponibles en inglés, chino, malayo y tamil, y buscan mantener una terminología uniforme en la comunicación gubernamental.
El objetivo es que la IA no aplique una traducción genérica, sino una que tenga en cuenta las instituciones, los lugares y los usos lingüísticos de Singapur. Entre los ejemplos citados por el equipo están:
Estos casos muestran que traducir información pública no consiste únicamente en respetar la gramática. También exige elegir correctamente nombres de lugares, conceptos institucionales y términos que las comunidades ya reconocen.
Durante el piloto, quienes visiten mddi.gov.sg encontrarán un aviso en la parte superior de la página que les dirige a beta.mddi.gov.sg. Allí pueden abrir el menú desplegable situado en la esquina superior derecha y escoger inglés, chino, malayo o tamil para consultar el contenido.
La web también permite informar de errores y proponer formulaciones más naturales o precisas. Estos comentarios son una parte central de la prueba: ayudan al equipo a detectar problemas que pueden variar según el idioma, el tipo de política pública o la estructura de cada página, más allá de lo que revelen las pruebas internas.
Polyglot está pensado para ampliar el acceso y reducir el tiempo necesario para producir traducciones, pero sus resultados no se consideran automáticamente una versión oficial e infalible. Los funcionarios del MDDI pueden editar manualmente los textos para que especialistas en la materia y en cada idioma corrijan errores, matices, nombres y direcciones.
Las páginas también indican que han sido traducidas mediante IA. El aviso es importante porque los modelos de lenguaje pueden generar resultados incorrectos o interpretar mal ciertos detalles. Por eso, las traducciones sirven como apoyo para comprender la información, pero no deben tratarse como absolutamente exactas en asuntos importantes.
El modelo que plantea Polyglot es, por tanto, de generación automática, revisión profesional y mejora a partir de los comentarios del público. Esa combinación explica por qué el proyecto continúa en fase piloto y todavía no se ha convertido en un sistema obligatorio para todas las webs gubernamentales.
El proyecto comenzó como un prototipo creado por un equipo de cinco personas de OGP durante la edición de enero de 2026 de Hack for Public Good, un evento interno orientado a desarrollar soluciones tecnológicas para el sector público.
Su diseño es independiente de la plataforma. Las agencias pueden insertar el widget en el código de la parte visible de una web mediante un script, mientras que un portal de administración permite gestionar las traducciones. De este modo, no sería necesario integrar el sistema por separado en el gestor de contenidos de cada organismo.
Esta arquitectura podría facilitar la adaptación a distintas webs, aunque una ampliación dependerá de la calidad de las traducciones, el rendimiento del piloto y la respuesta de los usuarios. Por ahora, las autoridades no han anunciado un calendario concreto para desplegar Polyglot en todos los servicios digitales.
En la comunicación pública, un carácter o una palabra mal escogidos pueden alterar el significado de un mensaje. Un caso citado en los informes sobre el proyecto ocurrió en 2017, cuando un cartel de la Campaña de Promoción del Mandarín utilizó un carácter chino asociado con la falta de respeto o el desprecio en lugar del carácter correspondiente a «leer».
En 2020, la letra en tamil de la canción «My Singapore», interpretada durante las celebraciones del Día Nacional, también presentó problemas de trazos y ortografía que dificultaban la comprensión de algunos fragmentos. Entre los términos afectados estuvieron palabras como «amigos» y «hermanos y hermanas».
Estos ejemplos no demuestran que la traducción humana esté libre de fallos. Sí ponen de relieve la necesidad de contar con bases terminológicas actualizadas, controles lingüísticos y mecanismos de corrección. Polyglot intenta incorporar esas prácticas a una herramienta reutilizable, en lugar de obligar a cada organismo a resolver el mismo problema por separado.
La mayor parte de la información de las webs del Gobierno de Singapur se publica en inglés. Preparar, actualizar y revisar versiones adicionales en otros tres idiomas puede requerir más tiempo y recursos.
Si Polyglot consigue generar rápidamente borradores adecuados al contexto local y permite que profesionales y usuarios corrijan sus deficiencias, podría hacer que la información pública y los servicios digitales fueran más accesibles para una población multilingüe. También podría resultar especialmente útil para las personas mayores que se sienten más cómodas leyendo en chino, malayo o tamil.
La meta a largo plazo es que las traducciones multilingües precisas sean una función habitual de todas las webs gubernamentales y los servicios digitales del país. El piloto servirá para comprobar si esa ambición es viable: su éxito dependerá de la exactitud de los textos, la continuidad de la supervisión humana y la capacidad del sistema para aprender de los comentarios del público.