Países confirmados en el despliegue: Angola, Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Comoras, Costa de Marfil, Yibuti, Esuatini, Gambia, Lesoto, Malaui, Ruanda, Senegal, Uganda y Zambia, entre otros . Los usuarios en estos mercados pueden enviar, recibir, mantener y comprar PYUSD directamente desde sus carteras de PayPal, realizando transacciones en dólares sin necesidad de cuentas bancarias tradicionales ni costosas conversiones de moneda .
La expansión de PayPal no ocurre en aislamiento. A lo largo de 2025 y 2026, se han anunciado decenas de iniciativas que señalan un cambio profundo hacia una infraestructura de pagos basada en stablecoins en África:
También están surgiendo stablecoins en moneda local como infraestructura de liquidación. Actualmente operan siete stablecoins africanas locales, entre ellas ZARP, ZAR Supercoin y ZARU vinculadas al rand sudafricano; cKES vinculada al chelín keniano; cNGN vinculada a la naira nigeriana; eXOF vinculada al franco CFA de África Occidental; y nTZS vinculada al chelín tanzano . Bancos como Absa Group están creando sus propias stablecoins, mientras que Standard Bank actúa como custodio de reservas para ZARU .
África Subsahariana registró aproximadamente 205.000 millones de dólares en valor en cadena vinculado a stablecoins entre julio de 2024 y junio de 2025, lo que supone un incremento interanual del 52% .
A pesar de la rápida adopción de pagos digitales, el sistema de pagos transfronterizos de África enfrenta barreras estructurales profundas que las stablecoins intentan resolver.
Alto costo: Enviar 200 dólares a otro país africano puede costar hasta un 7,9%, más del doble del objetivo del 3% fijado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU . África Subsahariana sigue siendo la región más cara del mundo para las remesas .
Fragmentación regulatoria: La fragmentación de licencias, las normas inconsistentes contra el lavado de dinero y los requisitos de control de cambios en 55 jurisdicciones generan una gran fricción . Faltan licencias transfronterizas proporcionales al riesgo .
Convertibilidad limitada de las monedas y dependencia del dólar: La mayoría de las monedas africanas no son libremente convertibles. Los pagos dependen en gran medida del dólar estadounidense, y no existe un mecanismo práctico de liquidación multilateral para las monedas africanas . En países como Zimbabue, esto ha generado una profunda desconfianza en la moneda local y un dominio del efectivo en dólares .
Liquidación lenta y declive de la banca corresponsal: Muchos bancos internacionales han retirado sus relaciones de banca corresponsal de los mercados africanos, aumentando la dependencia de cadenas de intermediarios lentas y costosas . La velocidad de los pagos transfronterizos mayoristas en África Subsahariana va por detrás de la mayoría de las demás regiones .
Falta de interoperabilidad entre los sistemas de pago instantáneo: Si bien los sistemas de pago instantáneo nacionales han crecido rápidamente, rara vez se conectan entre sí a través de las fronteras, lo que obliga a empresas y particulares a recurrir a canales informales o costosos .
Procesos manuales y fricción operativa: Las revisiones manuales de transacciones, los horarios bancarios, los procedimientos de conversión de divisas y el procesamiento descentralizado de pagos añaden demoras y costos significativos .
Entre las instituciones financieras africanas está surgiendo un consenso: la restricción más profunda no es la velocidad del pago ni la tecnología, sino la liquidación y la liquidez. Como se afirma en una carta abierta firmada por las principales organizaciones de pago africanas, "La continua dependencia excesiva del dólar estadounidense, la limitada convertibilidad de las monedas africanas y la ausencia de mecanismos prácticos de liquidación multilateral son desafíos estructurales que la interoperabilidad técnica por sí sola no puede resolver" . Las stablecoins —tanto respaldadas por el dólar como vinculadas a monedas locales— se están posicionando como la capa de infraestructura que podría cerrar estas brechas.