El proceso mencionado en los informes es A16, que la cobertura describe como una evolución de la clase de 2 nanómetros o de 1,6 nanómetros de TSMC. De confirmarse, Feynman pasaría directamente a A16 en lugar de utilizar la familia N2 como generación intermedia.
La combinación podría aumentar la densidad de integración y ayudar a afrontar los problemas de consumo, temperatura e integridad de señal que aparecen en los grandes clústeres de IA. Sin embargo, las fuentes no ofrecen especificaciones finales verificadas de rendimiento. Por eso, cualquier cifra concreta sobre el ancho de banda o la potencia de Feynman debe considerarse no confirmada.
El desafío no consiste simplemente en fabricar más obleas con lógica avanzada. TSMC tendría que coordinar varias capas de producción al mismo tiempo:
La consecuencia estratégica es clara: la capacidad de empaquetado podría llegar a ser tan importante para la hoja de ruta de Nvidia como la capacidad de fabricar transistores avanzados. Una fábrica puede producir lógica de última generación, pero una plataforma completa de IA también necesita ensamblar chips, memoria y conexiones ópticas con rendimientos aceptables y un consumo controlado.
Los informes de la cadena de suministro describen una expansión considerable de la capacidad SoIC de TSMC. Los objetivos anteriores hablaban de unas 10.000 a 15.000 obleas mensuales durante 2026, con una meta de 20.000 al cierre de ese año. El objetivo más reciente citado en esas informaciones elevaría la capacidad hasta aproximadamente 50.000 obleas mensuales a finales de 2027.
Eso supondría multiplicar por 2,5 la meta de 20.000 obleas mensuales prevista para finales de 2026. La demanda no estaría vinculada únicamente a Nvidia: también se mencionan AMD y otros clientes de empaquetado avanzado. Por tanto, toda esa capacidad no estaría necesariamente reservada para Feynman.
Además, son cifras de planificación difundidas por fuentes del sector, no asignaciones confirmadas por Nvidia. Se refieren a capacidad de obleas, no a sistemas Feynman terminados: la producción real dependería del tamaño de los chips, el diseño de los paquetes, los rendimientos y las pruebas posteriores.
La expansión descrita en los informes se concentra en las instalaciones AP7 de Chiayi y AP8 del Parque Científico del Sur de Taiwán, en la isla de Taiwán.
AP7 se plantea como un proyecto de ocho fases. La información publicada sitúa las primeras fases en trabajos de instalación, mientras que las siguientes se encontrarían en distintas etapas de permisos y planificación. La instalación podría albergar varias tecnologías de empaquetado avanzado —entre ellas SoIC, CoWoS y procesos relacionados con CPO— según las necesidades de los clientes.
AP8 se describe como un proyecto de tres fases, P1 a P3, centrado en tecnologías de empaquetado avanzado como CoWoS. Los informes públicos no ofrecen fechas suficientemente fiables y detalladas para la puesta en marcha de cada fase, por lo que no deben interpretarse como plazos firmes de producción.
El aspecto más relevante es el calendario. Las plantas y los equipos de empaquetado deben planificarse mucho antes de que un nuevo acelerador entre en producción masiva. Si Feynman mantiene el objetivo del segundo semestre de 2028, las decisiones sobre cualificación y capacidad tendrían que tomarse varios años antes.
La transición no será un relevo limpio entre una generación y otra. Nvidia está aumentando la producción de Vera Rubin mientras, según los informes, desplaza recursos de investigación y de la cadena de suministro hacia Feynman. Los propios materiales de Nvidia describen Vera Rubin como una plataforma que está entrando en producción completa, mientras que los informes del sector sitúan Feynman en el segundo semestre de 2028.
Esta superposición ofrece una ventaja, pero también aumenta la presión industrial. Nvidia puede mantener un ritmo constante de lanzamientos sin esperar a que una generación termine antes de preparar la siguiente. TSMC y sus proveedores, en cambio, deben atender la demanda actual de Rubin y, al mismo tiempo, cualificar un nuevo proceso, un empaquetado más complejo, componentes ópticos y nuevos materiales para Feynman.
La plataforma Spectrum-X Ethernet Photonics de Nvidia ofrece un anticipo de la dirección que, según los informes, podría seguir Feynman. El producto integra la óptica coempaquetada directamente con el ASIC de conmutación, acercando los componentes ópticos al silicio y reduciendo la distancia que recorren las señales de alta velocidad por conexiones eléctricas. Nvidia afirma que la plataforma ha llegado a producción gracias a la ingeniería conjunta de empresas de toda la cadena de semiconductores y sistemas.
En sus materiales, Nvidia describe Spectrum-X Ethernet Photonics como un sistema Ethernet CPO de 200 gigabits por segundo por línea, con hasta 409,6 terabits por segundo de ancho de banda. La página del producto indica disponibilidad en el segundo semestre de 2026, mientras que los informes del sector ya han mencionado envíos a socios seleccionados y el paso a la producción masiva.
La cadena de suministro publicada atribuye a TSMC la fabricación de fotónica de silicio y a Foxconn el ensamblaje del sistema de conmutación terminado. Otros socios participan en el empaquetado a nivel de chip, las pruebas, los láseres y los subconjuntos ópticos.
CPO es relevante porque, a medida que crecen los clústeres de IA, la red que conecta los aceleradores puede convertirse en una limitación tan importante como el propio silicio de cómputo. El consumo, el ancho de banda, la distancia eléctrica y la integridad de la señal pueden frenar el rendimiento global incluso cuando los aceleradores son cada vez más rápidos. La integración óptica pretende resolver parte de ese problema de escalado, aunque el volumen de producción, la fiabilidad y el despliegue real por parte de los clientes seguirán siendo pruebas decisivas.
La hoja de ruta de Feynman apunta a un cambio más amplio en la planificación de la capacidad de hardware para IA. Las decisiones de Nvidia pueden influir en el gasto de capital de TSMC antes de que el producto llegue al mercado, porque la plataforma exige inversiones coordinadas en lógica, memoria, apilado 3D, fotónica, equipos, materiales y pruebas.
Hay tres conclusiones principales:
Feynman importa, por tanto, tanto como señal de la cadena de suministro como por ser el nombre de un futuro chip. Si los informes son correctos, Nvidia está pidiendo a TSMC una plataforma de fabricación sincronizada en la que la lógica A16, el apilado SoIC, la integración de HBM y la conectividad CPO maduren a la vez. El próximo cuello de botella podría no ser únicamente el transistor más pequeño, sino la capacidad de ensamblar y conectar enormes sistemas de IA de forma fiable y a escala.