En el centro del sistema está el Dell PowerEdge R7725xd, un servidor de 2U optimizado para almacenamiento intensivo y cargas de trabajo de datos. En la demostración conjunta con Kioxia se utilizó la siguiente configuración:
Si se multiplican las 40 unidades por 245,76 TB se obtienen 9.830,4 TB de capacidad, lo que explica por qué la configuración se describe como un servidor de 9,8 PB.
La plataforma también puede incorporar dos procesadores AMD EPYC serie 9005, lo que permite enormes cantidades de núcleos de CPU y ancho de banda PCIe para alimentar matrices de almacenamiento NVMe masivas.
Tres factores arquitectónicos clave hacen posible este nivel de almacenamiento dentro de un chasis tan compacto.
Los Kioxia LC9 Series alcanzan hasta 245,76 TB por unidad, una de las mayores capacidades anunciadas para SSD empresariales NVMe. Están diseñados para centros de datos modernos y cargas de IA, utilizando PCIe 5.0 para alto rendimiento.
Estas unidades emplean memoria NAND 3D QLC, que permite aumentar significativamente la capacidad de almacenamiento manteniendo características de rendimiento y resistencia adecuadas para entornos empresariales.
Las unidades están disponibles en el formato EDSFF E3.L, un diseño pensado específicamente para mejorar densidad y refrigeración en racks de centros de datos.
Este formato es más largo que los SSD tradicionales de 2,5 pulgadas, lo que permite integrar más chips NAND y soportar mayores niveles de potencia, facilitando capacidades extremadamente grandes en un solo dispositivo.
El servidor PowerEdge R7725xd ofrece un enorme ancho de banda de entrada/salida gracias a arquitecturas modernas basadas en CPUs con muchas líneas PCIe y conectividad PCIe Gen5. Esto permite conectar múltiples SSD NVMe directamente a la CPU, reduciendo cuellos de botella y facilitando matrices de almacenamiento paralelas dentro de un solo nodo.
La combinación de estas tres decisiones de diseño permite operar decenas de SSD NVMe de gran capacidad simultáneamente dentro de un servidor 2U.
Tener almacenamiento denso solo es útil si los datos pueden moverse rápidamente dentro y fuera del sistema. El PowerEdge R7725xd admite configuraciones de red de alto rendimiento para ese propósito.
Por ejemplo, el sistema puede incorporar interfaces de red de alta velocidad como 100 GbE o 400 GbE, e incluso hasta cinco NIC de 400 Gbps en determinadas configuraciones, proporcionando un ancho de banda agregado enorme para clusters de IA o infraestructuras de almacenamiento distribuidas.
Esto resulta clave para escenarios como:
Sin redes de alta velocidad, un servidor con varios petabytes podría convertirse rápidamente en un cuello de botella en lugar de una ventaja de rendimiento.
Las cargas de trabajo de IA requieren almacenar enormes volúmenes de información: corpus de entrenamiento, checkpoints, embeddings, bases de datos vectoriales y registros de ejecución. Los servidores flash ultradensos pueden ayudar a manejar ese crecimiento.
Con 9,8 PB dentro de un solo sistema de 2U, se reduce drásticamente el número de servidores necesarios para alcanzar capacidades de almacenamiento de varios petabytes. Esto implica menos racks, menos cableado y menos infraestructura auxiliar.
Los SSD de alta capacidad pueden reemplazar grandes cantidades de discos duros o unidades más pequeñas, consolidando almacenamiento en menos dispositivos. Esto puede reducir consumo energético y necesidades de refrigeración en grandes centros de datos, aunque el ahorro exacto depende de la arquitectura de cada despliegue.
En sistemas de IA, las GPUs suelen ser el componente más caro. Si el almacenamiento no entrega datos con suficiente rapidez, esas GPUs quedan infrautilizadas. Las matrices NVMe ultradensas buscan evitar ese problema proporcionando alto paralelismo de I/O para alimentar pipelines de IA.
Este servidor también refleja una tendencia mayor en la industria: la aparición de SSD empresariales en la clase de 245 TB a 256 TB.
Varios fabricantes están entrando en este segmento para atender a proveedores de nube y plataformas de IA. Por ejemplo, Micron ha introducido una versión de 245 TB de su SSD empresarial 6600 ION, lo que muestra que la competencia por el almacenamiento flash de ultraalta capacidad está intensificándose.
La demanda también está creciendo con rapidez. Según TrendForce, los cinco principales fabricantes de SSD empresariales registraron un aumento superior al 50 % en ingresos trimestre a trimestre a finales de 2025, impulsado en gran parte por el despliegue de infraestructura para inteligencia artificial.
En paralelo, el mercado global de SSD podría pasar de 36.330 millones de dólares en 2026 a 76.410 millones en 2031, reflejando el papel cada vez más central del almacenamiento flash en la computación moderna.
El servidor de 9,8 PB de Dell y Kioxia no es solo un logro puntual: apunta a una dirección clara en el diseño de infraestructura.
A medida que la densidad de NAND aumenta y el ancho de banda PCIe sigue creciendo, los servidores individuales están evolucionando hacia nodos de almacenamiento de múltiples petabytes capaces de alimentar clusters completos de IA.
Si la industria continúa escalando capacidades hacia 256 TB por SSD o más, es plausible que futuros servidores de 2U superen los 10 PB —o incluso varias decenas de petabytes— dentro de un solo chasis. Para hyperscalers, laboratorios de IA y grandes empresas, eso podría cambiar profundamente cómo se diseñan los clusters de almacenamiento e incluso la arquitectura completa de los centros de datos.
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