Francesco Pesole, estratega de ING, advirtió a principios de junio que el riesgo de una intervención japonesa en el mercado de divisas está significativamente infravalorado a medida que el USD/JPY vuelve a tantear el nivel de 160.0 . La volatilidad implícita a corto plazo —en plazos que van de una semana a tres meses— ha seguido la tendencia bajista general del mercado de divisas del G10 y no está reflejando en absoluto la renovada amenaza de una acción oficial .
Esta autocomplacencia podría deberse a que el mercado asume que el Banco de Japón (BoJ, por sus siglas en inglés) se inclinará por usar la política monetaria en lugar de una intervención directa en el mercado al contado. Los mercados ya descuentan una subida de tipos de 19 puntos básicos para la reunión del BoJ del 16 de junio, y los operadores parecen estar apostando a que esto frenará al par sin necesidad de operaciones de compra de yenes . ING señala que existe una percepción cada vez mayor de que el ritmo de intervención observado en abril y mayo —el mayor desde 2004— no es sostenible a largo plazo .
Sin embargo, las autoridades podrían estar dispuestas a tolerar un umbral de dolor más alto. Pesole sugiere que el auténtico detonante de una intervención podría estar más cerca de la zona de 162–163, y no exactamente en 160 . Por su parte, Chris Turner, también de ING, ha estimado que una intervención coordinada entre Estados Unidos y Japón podría hacer caer el USD/JPY entre tres y cinco cifras grandes —lo que equivale a un movimiento brusco de 300 a 500 pips— y provocar un repunte abrupto de la volatilidad a corto plazo .
La ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, ha reiterado que las autoridades están "listas para tomar las medidas apropiadas" contra movimientos excesivos o especulativos, lo que subraya que la voluntad política para intervenir sigue intacta .
La trayectoria a corto plazo del USD/JPY depende de dos grandes eventos.
1. Reunión de política monetaria del Banco de Japón del 16 de junio
El mercado asigna una probabilidad de aproximadamente dos tercios a que el BoJ suba los tipos en su próxima reunión . El resultado es binario para el yen. Si el BoJ cumple con las expectativas, unas tasas de interés japonesas más altas podrían ayudar a poner techo al USD/JPY y reducir la necesidad inmediata de intervenir. Si el banco central decepciona manteniendo los tipos o con un discurso moderado (dovish), es muy probable que el par ponga a prueba la barrera de 160 y la rompa, desencadenando potencialmente el escenario de intervención que advierte ING .
2. Datos económicos de EE.UU. y la trayectoria de la Reserva Federal
El segundo gran catalizador es el ritmo relativo de las políticas de la Reserva Federal (Fed) y del Banco de Japón. Por un lado, los datos económicos flojos en EE.UU. y las expectativas de relajación por parte de la Fed tiran en una dirección; por otro, la persistente ventaja en los rendimientos de los bonos estadounidenses mantiene al dólar bien respaldado . La tensión entre estas dos fuerzas determinará si el USD/JPY prolonga su rally alcista o comienza un cambio de tendencia más duradero. Para que se produzca una caída sostenida del par se necesitaría mucho más que una intervención japonesa; haría falta también un giro en las expectativas sobre las tasas estadounidenses o un descenso de los precios mundiales de la energía .
Las proyecciones de los analistas sobre dónde cotizará el USD/JPY a finales de año cubren un abanico de aproximadamente 18 cifras grandes, lo que refleja un profundo desacuerdo sobre la velocidad de normalización del BoJ y la fortaleza del dólar.
Varios umbrales definirán el riesgo y las oportunidades en las próximas semanas.
La efectividad de cualquier intervención sigue siendo una gran incógnita. ING ha señalado que una intervención unilateral de Japón, en solitario o a través de un agente, probablemente solo tendría un impacto limitado y de corta duración. Una operación completamente coordinada entre Estados Unidos y Japón —implicando a la Reserva Federal junto al Tesoro estadounidense— tendría efectos más duraderos, pero se considera improbable en las condiciones actuales . Hasta que uno de los dos grandes catalizadores fuerce una resolución, es de esperar que el USD/JPY se mantenga volátil y rondando la zona donde colisionan la política monetaria y el posicionamiento del mercado.