Mientras recorre los pasillos, el comprador escanea el código de barras de cada artículo antes de colocarlo en el carrito. El sistema de sensores y peso está diseñado para ayudar a comprobar que los productos escaneados coinciden con los que se han añadido, como control adicional al escaneo convencional.
El Smart Cart permite buscar un producto y obtener indicaciones para localizarlo. También puede mostrar promociones de artículos cercanos y ofrecer sugerencias relacionadas con los productos que ya forman parte de la cesta.
Una vez terminada la compra, el cliente puede pagar desde el carrito mediante el recorrido de escaneo y pago, sin tener que trasladar todos los productos a una caja tradicional. La principal promesa es sencilla: convertir el carrito en el punto de compra y evitar la cola final.
En el establecimiento de Punggol, el carrito también forma parte de la experiencia de IA conversacional de FairPrice. Google Cloud explica que los compradores pueden interactuar con un asistente integrado en la tableta del carrito para recibir recomendaciones personalizadas. La tecnología utiliza reconocimiento de voz de Google Cloud y la API multimodal Gemini.
Las funciones descritas incluyen descubrimiento de productos, sugerencias de recetas y recomendaciones de artículos complementarios. Así, el carrito deja de ser únicamente una herramienta de autoservicio y se convierte en una especie de asistente digital que acompaña al cliente por los pasillos.
FairPrice afirmó que el piloto de Smart Carts en Punggol redujo el tiempo de pago desde aproximadamente seis minutos hasta una media de 36 segundos.
La cifra corresponde a un resultado comunicado por la empresa durante la prueba, no a una garantía para cualquier compra. La duración real puede variar según el número de productos, la precisión del escaneo, el método de pago y los controles que sean necesarios. Aun así, el dato ilustra el objetivo central del proyecto: integrar el pago en el recorrido de compra en lugar de reservarlo para una cola separada.
FairPrice también informó de que el tamaño medio de las cestas llegó a ser hasta tres veces superior al de los clientes que utilizaban las cajas tradicionales. Se trata de un resultado comercial comunicado por la compañía, no de una comparación auditada de forma independiente.
Los beneficios prácticos que FairPrice atribuye al sistema son los siguientes:
La expansión está prevista para 48 supermercados FairPrice Finest y Xtra de mayor tamaño. Entre los establecimientos mencionados en la cobertura del despliegue figuran VivoCity, Jewel Changi Airport, Nex, Junction 8 y Bedok Mall.
La elección de tiendas grandes responde a la lógica del sistema: allí es más probable que los clientes necesiten un carrito y que les resulten útiles tanto la navegación por los pasillos como el pago integrado. FairPrice confirma que el objetivo es superar los 1.300 carritos en 48 establecimientos Finest y Xtra antes de finales de 2026.
El despliegue no consiste únicamente en sustituir carritos convencionales por modelos con pantalla. FairPrice está ampliando un ecosistema de herramientas para clientes y empleados.
Las etiquetas digitales permiten gestionar de forma más flexible la información sobre precios y promociones en los establecimientos. Complementan a los Smart Carts al trasladar una mayor parte de la información de compra a un formato digital y actualizable.
ShopBeyond conecta las etiquetas o expositores físicos de la tienda con el catálogo en línea de FairPrice mediante códigos QR. Al escanearlos, el cliente puede consultar la ficha de un producto, añadirlo a un carrito digital y explorar artículos que no estén disponibles físicamente en ese estante.
Las pruebas de Punggol también incluyeron la verificación automática de algunos descuentos vinculados a programas gubernamentales. Según la información disponible, la aplicación FairPrice Group utiliza MyInfo, el sistema gubernamental de Singapur que almacena y verifica datos de ciudadanos y residentes permanentes, para comprobar la elegibilidad de ciertos clientes. De ese modo, los descuentos correspondientes pueden aplicarse sin repetir la misma comprobación manual por parte del personal.
La evidencia proporcionada respalda el uso de MyInfo, pero no detalla suficientemente el funcionamiento operativo de una integración independiente con CHAS, el sistema de prestaciones sanitarias de Singapur. Por tanto, ese componente no debe darse por confirmado para todas las transacciones realizadas con Smart Cart.
Grocer Genie es la parte del programa orientada a los empleados. Se describe como un asistente virtual móvil o portal para el personal, pensado para facilitar el acceso a información operativa y ayudar a gestionar las tareas de la tienda.
La cobertura del establecimiento de Punggol también menciona un chatbot de IA para consultas relacionadas con el trabajo, junto con herramientas para asignar tareas y obtener información sobre las operaciones.
La importancia del proyecto no está solo en el número de carritos. FairPrice intenta conectar el supermercado físico con su aplicación, su catálogo digital, los precios, las promociones y los asistentes de IA.
Para el cliente, un solo carrito puede reunir búsqueda, orientación, escaneo, recomendaciones y pago. Para el personal, el mismo programa incorpora apoyo digital para las operaciones diarias. Para FairPrice, la prueba de Punggol funciona como banco de pruebas para extender este modelo a establecimientos más grandes.
Los 36 segundos son el dato más llamativo del piloto, pero el cambio más duradero podría estar en otro lugar: la compra deja de dividirse en pasos aislados. Encontrar un producto, descubrir una oferta y pagar ya no tienen por qué ocurrir en zonas distintas del supermercado. FairPrice está intentando concentrar todo ese recorrido en el propio carrito.