Moody’s prevé que el Brent se mantenga entre $90 y $110 por barril durante gran parte de 2026 debido a la prolongada interrupción en el Estrecho de Ormuz. El estrecho transporta alrededor del 20% del petróleo mundial, por lo que su inestabilidad está reduciendo la oferta, elevando los costos de transporte y aumentan...

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What is driving Moody’s warning that Brent crude could stay around $90–$110 per barrel for much of 2026, and how is the prolonged Strait of. Article summary: Moody’s is warning about Brent staying around $90–$110 for much of 2026 because it sees the Strait of Hormuz disruption shifting from a short-lived shock into a structural risk, with little near-term chance of a durable . Topic tags: general, general web, education. Reference image context from search candidates: Reference image 1: visual subject "# Goldman Sachs Warns of Strait of Hormuz Risk: Another Month of Closure Could Push Brent Crude's 2026 Average Above $100. **Goldman Sachs Group** has issued a warning that if the" source context "Goldman Sachs Warns of Strait of Hormuz Risk: Another Month of Closure Could Push Brent Crude's 2026 Average Above $100 " R
Los mercados energéticos globales atraviesan una de sus mayores perturbaciones en décadas. Moody’s advierte que el precio del crudo Brent podría mantenerse entre $90 y $110 por barril durante gran parte de 2026, en gran medida porque la crisis en el Estrecho de Ormuz ha pasado de ser un shock temporal a un riesgo geopolítico persistente.
Este estrecho es uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. La inestabilidad continua está limitando el suministro, alterando rutas marítimas y manteniendo a los mercados del petróleo en alerta constante.
La previsión de Moody’s se basa en la expectativa de que el Estrecho de Ormuz no volverá a la normalidad rápidamente. Según la agencia, existe "poca probabilidad de un acuerdo rápido y duradero entre Estados Unidos e Irán", lo que significa que la vía marítima podría seguir siendo peligrosa o inestable para el transporte durante buena parte de 2026.
Cada vez más analistas consideran que la situación ya no es un simple shock de oferta, sino un riesgo estructural para los mercados energéticos mundiales. Moody’s señala que esta interrupción podría transformar los patrones de comercio petrolero, las rutas de transporte y la dinámica de precios más allá de la crisis inmediata.
El Estrecho de Ormuz es un paso marítimo estrecho que conecta el Golfo Pérsico con los mercados internacionales. Aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y cerca de una cuarta parte del gas natural licuado (GNL) atraviesan este punto estratégico.
Cuando el tránsito por esta ruta se ve limitado o amenazado:
Durante la crisis de 2026, el cierre del estrecho y la escalada militar desencadenaron lo que muchos analistas describen como la mayor interrupción del suministro energético mundial desde la crisis petrolera de los años 70.
Los mercados reaccionaron con rapidez al shock de oferta. El crudo Brent superó los $100 por barril por primera vez en varios años, mientras aumentaba la volatilidad ante ataques a buques y crecientes interrupciones en el Golfo.
En el punto más álgido de la crisis inicial, los precios subieron aún más cuando los operadores comenzaron a descontar la posibilidad de que una parte significativa de las exportaciones globales quedara bloqueada.
Este aumento no responde solo a la escasez inmediata de suministro. Los operadores también están incorporando al precio:
Estos factores estructurales ayudan a explicar por qué Moody’s espera precios elevados incluso si parte del tráfico marítimo se restablece.
Los mercados energéticos empiezan a adaptarse a lo que algunos analistas llaman una "nueva normalidad" en el riesgo del transporte marítimo en el Golfo.
Cuando el estrecho se vuelve inseguro o impredecible, productores y compradores se ven obligados a ajustar sus estrategias:
Incluso si el tránsito se normaliza, expertos advierten que el riesgo geopolítico introducido por la crisis podría cambiar de forma permanente las rutas comerciales y la planificación energética mundial.
La interrupción ha puesto en riesgo una parte considerable del suministro mundial que normalmente fluye por el Golfo. Con millones de barriles potencialmente afectados, muchos compradores están buscando proveedores alternativos fuera del corredor de Ormuz.
Ese cambio aumenta la importancia estratégica de productores cuyas exportaciones no dependen del estrecho, como Estados Unidos. Sin embargo, los informes disponibles no ofrecen una cifra definitiva sobre cuánto han aumentado las exportaciones estadounidenses durante la crisis.
Lo que sí parece claro es que la diversificación del suministro se ha convertido en una prioridad para muchos países importadores a medida que aumenta el riesgo geopolítico.
A pesar de la presión económica global, los esfuerzos diplomáticos han tenido avances limitados.
Estados Unidos ha impulsado la formación de una coalición internacional destinada a restablecer la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, meses después del conflicto iniciado tras ataques de EE. UU. e Israel contra Irán, la vía marítima sigue en gran medida cerrada y las negociaciones avanzan lentamente.
Gobiernos de la región temen que, incluso si las conversaciones prosperan, el resultado solo logre reabrir parcialmente la ruta sin resolver las tensiones profundas que provocaron la crisis.
La principal conclusión del análisis de Moody’s es que los mercados ya no se enfrentan a una interrupción breve.
La crisis del Estrecho de Ormuz ha introducido una prima geopolítica duradera en el precio del petróleo. El peligro persistente para el transporte marítimo, la fragilidad diplomática y la reconfiguración del comercio energético sugieren que el mercado mundial podría entrar en una etapa prolongada de volatilidad.
Por ahora, ese nuevo contexto es la razón por la que muchos analistas consideran que un Brent entre $90 y $110 por barril durante 2026 es un escenario base realista, más que un pico temporal de precios.
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Moody’s prevé que el Brent se mantenga entre $90 y $110 por barril durante gran parte de 2026 debido a la prolongada interrupción en el Estrecho de Ormuz.
Moody’s prevé que el Brent se mantenga entre $90 y $110 por barril durante gran parte de 2026 debido a la prolongada interrupción en el Estrecho de Ormuz. El estrecho transporta alrededor del 20% del petróleo mundial, por lo que su inestabilidad está reduciendo la oferta, elevando los costos de transporte y aumentando la volatilidad del mercado.
Las negociaciones para reabrir completamente la ruta marítima siguen estancadas, lo que mantiene una fuerte prima de riesgo geopolítico en los precios de la energía.