Si se cumple esta previsión, los vehículos electrificados pasarán a ser el pilar del negocio internacional de Chery.
La compañía espera que entre el 65% y el 70% de sus ventas en el extranjero en 2026 correspondan a modelos eléctricos puros o híbridos enchufables.
El crecimiento de los eléctricos forma parte de una estrategia más amplia de expansión internacional. Chery se ha fijado como meta vender alrededor de 1,5 millones de vehículos en el extranjero en 2026, lo que representaría un incremento interanual cercano al 12%.
Con una participación de hasta el 70%, los vehículos electrificados se perfilan como el principal motor de ese crecimiento en los mercados internacionales.
La empresa atribuye parte de este aumento de la demanda a la crisis energética global y al alza de los precios del petróleo, factores que están llevando a consumidores y gobiernos a buscar alternativas más eficientes y menos dependientes de los combustibles fósiles.
Zhang Guibing, presidente de Chery International, señaló que la demanda en el exterior de vehículos de nueva energía está creciendo con rapidez y describió su ritmo de expansión como "muy impresionante".
Este fenómeno encaja con una tendencia global más amplia: cuando suben los costos del combustible y aumenta la preocupación por la seguridad energética, los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables se vuelven más atractivos tanto para los compradores como para las políticas públicas.
Chery ya se ha consolidado como uno de los mayores exportadores de automóviles de China. La electrificación se está convirtiendo en el eje central de su estrategia internacional, con una gama creciente de modelos eléctricos y sistemas híbridos.
Si las previsiones se cumplen, superar el millón de vehículos electrificados vendidos fuera de China en un solo año marcaría un hito para la compañía y reflejaría el rápido avance de la transición global hacia el transporte electrificado.