La guerra de Irán no ha golpeado por igual a todas las aerolíneas del Golfo, y sus caminos hacia la recuperación muestran una marcada divergencia en cuanto a resiliencia.
Emirates ha protagonizado la remontada más rápida. A 4 de mayo de 2026, la aerolínea con base en Dubái había restablecido el 96% de su red global, operando en 137 destinos de 72 países . Una hazaña notable si se tiene en cuenta que a principios de marzo operaba a solo el 60% de su capacidad previa a la guerra
. Sin embargo, la recuperación ha resultado ser frágil. En un giro significativo, Emirates eliminó cerca de 500.000 asientos de su programación de junio de 2026, recortando su capacidad aproximadamente un 16% en comparación interanual y reduciendo sus vuelos diarios de salida de 237 a 200, mientras los cierres del espacio aéreo vinculados al conflicto seguían perturbando las rutas
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Qatar Airways se enfrentó a una crisis mucho más profunda. En su peor momento, el 28 de marzo de 2026, la aerolínea operaba a tan solo el 20% de su capacidad anterior a la guerra desde Doha, con datos de seguimiento de vuelos que mostraban apenas 40 salidas diarias, una quinta parte de sus operaciones normales . Desde entonces, ha ido recuperándose de manera constante, operando 130 vuelos diarios de salida para el 17 de abril, lo que representa un aumento del 65% respecto a principios de abril, pero aún solo alrededor del 60% de los niveles previos a la guerra
. El daño es evidente en sus finanzas: Qatar Airways reportó una caída del 7,1% en su beneficio neto anual mientras trabaja para reconstruir su programación global en lo que su CEO describió como la crisis operativa más grave del sector desde la pandemia de COVID-19
.
Las trayectorias opuestas significan que Emirates se recuperó más rápido, pero ahora está recortando capacidad, mientras que Qatar Airways está escalando desde un pozo mucho más profundo, con importantes vientos estructurales en contra aún presentes .
En todo el sector, los altos ejecutivos están lanzando advertencias muy serias. El mensaje común es que los costes del combustible se han reajustado estructuralmente al alza y nadie espera una vuelta rápida a la normalidad.
El grupo matriz de British Airways e Iberia prevé ahora que su factura de combustible para 2026 alcance los 9.000 millones de euros, un incremento de 2.000 millones respecto a su estimación de febrero . Su CEO, Luis Gallego, afirmó que el aumento del precio del combustible conduciría "inevitablemente a un beneficio menor este año del que anticipábamos originalmente"
. IAG tiene cubiertas (a través de coberturas financieras) aproximadamente el 70% de sus necesidades de combustible, pero aun así espera recuperar solo cerca del 60% del aumento de costes mediante acciones sobre los ingresos, con una mayor repercusión en los mercados de largo radio y premium
. El grupo está frenando sus planes de crecimiento de oferta, recortando su aumento de capacidad para el segundo trimestre a solo un 1% y su objetivo para el tercer trimestre a un 2%
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El panorama global es desolador. La IATA pronostica que los beneficios de la industria aérea se reducirán a la mitad en 2026, hasta los 23.000 millones de dólares, frente a los 45.000 millones de 2025 . Su director general, Willie Walsh, calificó la situación de "tormenta perfecta", señalando que todos los beneficios de las aerolíneas están "sufriendo" por la rápida subida del coste del combustible
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El grupo franco-neerlandés recortó sus previsiones de crecimiento de capacidad para 2026 del 3–5% al 2–4% . Advirtió de un shock de combustible de 940 millones de euros (1.100 millones de dólares) solo en el segundo trimestre, con el precio del queroseno en el noroeste de Europa alcanzando un récord de 1.840 dólares por tonelada métrica el 3 de abril de 2026
. Los costes adicionales totales en combustible para todo el año se estiman en 2.400 millones de euros (2.800 millones de dólares), y su CEO, Benjamin Smith, ha advertido que el grupo no puede compensar totalmente estos costes mediante subidas de precios
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La aerolínea insignia de Hong Kong se enfrentó a una duplicación del precio del queroseno en marzo en comparación con la media de enero-febrero debido a la guerra de Irán . Respondió de forma contundente, primero duplicando sus recargos por combustible en la mayoría de las rutas en marzo, para luego aumentarlos otro 34% en abril, añadiendo 600 dólares de Hong Kong (HK$) o más en trayectos de largo radio a Europa y Norteamérica
. Su CEO, Ronald Lam, ha declarado que el plan de crecimiento de la capacidad de pasajeros del 10% para 2026 podría cambiar si los precios del combustible se mantienen altos, añadiendo que los recortes de capacidad son "el último recurso"
. Por su parte, el presidente, Patrick Healy, ha señalado los mayores recargos y las continuas interrupciones en la cadena de suministro como vientos en contra persistentes
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El mercado se enfrenta ahora a una nueva realidad de costes. Las aerolíneas europeas y asiáticas están subiendo los recargos y recortando sus planes de crecimiento, mientras que las del Golfo navegan una recuperación a dos velocidades. Emirates demostró que podía reconstruirse rápidamente, pero ahora ha recortado su capacidad para junio, mientras que Qatar Airways está escalando de forma constante desde un agujero operativo mucho más profundo. El shock del combustible ha reajustado la base de costes de la industria, y las advertencias de todos los grandes ejecutivos apuntan en la misma dirección: los precios de los billetes subirán, los beneficios caerán, y el impacto total de esta crisis solo acaba de empezar a manifestarse.
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